20 de noviembre de 2014

EL HOMBRE TRANQUILO (repetición)

  Camina tranquilo, te habla de forma directa y si insistes te lo vuelve a repetir una y otra vez, obstinado y gestual pero sin inmutarse demasiado. Te mira a los ojos y no aparta su mirada hasta que te atrapa. Permanece inmóvil, inalterable hasta que te inmoviliza. Su lenguaje es directo y a veces irónico, deja caer las cosas y si ve que no las entiendes te las vuelve a repetir. Escucha y a menudo parece que te entiende. Incluso te da la razón, tanto que hasta te convence a ti mismo de lo que tú has dicho. Mientras dialoga parece conciliador, no le molesta reconocer sus errores y los asume, eso suele desestabilizar bastante, zanja tu argumento a las primeras de cambio y te descoloca, si es así, si tienes razón... te lo vuelve a repetir. No suele perder los nervios, seguramente se bloquea y no reacciona, suele reconocer su inferioridad dialéctica cuando eso ocurre y te lo hace saber, pero sigue sin inmutarse. No se esconde ni le importa demasiado, lo acepta. Suele ponerse siempre a tu mismo nivel, pero no intentes ponerte por encima de él que nunca te lo va a permitir, tampoco debajo. Es curioso, pero nunca te evita, te busca con su mirada continuamente sin esperar tu aprobación, te la clava y te intimida. Prefiere hablar así, con la mirada, es su única forma de compensar su limitada oratoria.

  
 Es un personaje fácil de llevar, te adula si eres digno de su admiración y te lo suele reconocer, seguramente ve en otros sus propias limitaciones. No es muy expresivo, es el hombre inalterable, su postura suele ser desafiante en todo momento y su lenguaje gestual te suele frenar bastante, es como si te estuviera retando continuamente. Aparentemente da la sensación de estar ante un chulo sin escrúpulos que no se va a cortar ni un pelo en contestarte ante cualquier agravio, discutir con él suele ser un verdadero reto, imponen sus complicados modales y nunca sabes lo que te va a deparar. Al final te das cuenta que ha sido mucho más fácil de lo que esperabas. Hay que conocerlo, suele adaptarse a las situaciones y eso suele desconcertar mucho, por momentos tienes la sensación de estar delante de un macarra de barrio que en cualquier momento sabes que te va a chulear como en otras ocasiones sientes que estás delante de un colega con muchas ganas de aprender y de escucharte.

   Es provocador con quien siente algún tipo de rechazo y hace para que se lo notes, marca la distancia, si la respetas te respetará y simplemente te ignorará. Omar no es un mal tio, tiene un fondo noble y sus intenciones suelen ser sanas, le pierde su testarudez. Su lenguaje a veces suele ser hiriente y hace daño aún de forma inconsciente, es una forma de autoprotegerse, la herencia recibida de sus carencias afectivas le han hecho muy vulnerable y propicio a defenderse, seguramente su único maestro ha sido la calle y sus primeras lecciones defenderse atacando. No ha sido reeducado para lo contrario, después suele arrepentirse con facilidad, pero el daño ya está hecho. Nunca le importaron las consecuencias y eso le ha dejado una pésima imagen de intransigente e insensible.

   No es la alegría de la huerta y sus modales suelen ser poco divertidos, pega más de buen compañero en el que puedes confiar, introvertido empedernido nunca lo vas a encontrar en la primera línea de un conflicto que no vaya con él, los odia y los rechaza, pero no se esconde cuando se hacen irremediables, otra cosa es provocarlos para desenmascarar a su enemigo, no son difíciles de crear, los dos, los conflictos y sus enemigos, para él siempre irán unidos, es como una guerra continua. Omar ha hecho muchas cosas mal, no ha tenido mucho tacto en ocasiones, no es su fuerte y aparenta ser un poco trasto en el terreno de la sensibilidad. Lo vimos con Paula y lo vimos con Lucía, se rebela ante sus propias contradicciones y saca a relucir lo peor de sí mismo, entonces arrasa con todo dejando un halo de negatividad y de intolerancia a su paso. No es todo lo frío que debiera en ocasiones y eso le cuesta no pocos problemas, pero insisto sus intenciones no suelen ser malas, es su ejecución lo que le pierde.

   Es un buen amigo para quien  ha elegido, pueden estar tranquilos pues su fidelidad está fuera de toda duda, se puede confiar en él y siempre te va a defender a muerte. Hay que llegar a él y eso no suele ser fácil, su coraza por momentos se hace impenetrable a su pesar, son secuelas de un mal y complicado pasado. Su paso por el concurso no está dejando indiferente a nadie, sus episodios mejor recordados no serán buenos, siempre se ha resaltado lo peor de él y se ha intentado esconder mucho de su lado bueno que también lo tiene. Sus principales focos de conflicto también han disfrutado con él, Paula y Lucía, lo que pasa es que sus ideas están demasiado fijadas y su obstinación es superlativa. Nos ha dado mucho que hablar, ha hecho verter mucha tinta y eso en Gran Hermano siempre es una buena señal, tan buena como mala ha sido su publicidad, y eso.... le ha condenado.