27 de noviembre de 2014

LA DISTANCIA



  Ayer y por sorpresa se nos fue comunicado por la cadena en la promo previa a la  gala de esta noche que las de hoy serían las últimas nominaciones. La semana pasada se nos había dicho que era la última por parejas y que comenzarían a concursar de manera individual. Se ha rectificado. Bueno, está claro que la final es el día 18 tras unas largas negociaciones y en las cuales la cadena al final no dio su brazo a torcer. El efecto Omar ha sido un pulso que ha llevado las decisiones demasiado lejos. Al final parece que todo está decidido. Para mal, claro. No sé lo que pasa, pero llevamos unas últimas ediciones en que todo se hace a salto de mata, sin pensar con un mínimo de perspectiva y dejando que las circunstancias que a menudo surgen en un concurso tan complejo como este nos superen y nos pille con el paso cambiado. Podríamos analizar las causas y las consecuencias de una decisión tan precipitada, pero hoy es día de gala y aún tendremos unos días, no muchos es cierto, para poder analizar tranquilamente la decisión tomada.
 Muchas cosas han pasado en poco tiempo, a cual más sorprendente al menos para este aficionadillo, pero no podemos rasgarnos a estas alturas las vestiduras, creo que todos tenemos un poco de responsabilidad pero prefiero obviar lo evidente y sumergirme en ese mi mundo de imaginación y pensar en el otro lado bueno que también tiene nuestro concurso. En el plan de Orwell avisé de un nuevo elemento en el concurso, la organización no se ha salido con la suya, ha pasado olímpicamente de la audiencia y de esos polvos nos llegan ahora todos estos lodos, el estado se “desestructura” por momentos y los cimientos de todo el concurso se ponen a temblar una vez más. Con la expulsión de hoy, seguramente a Fran ya le ha llegado su hora, quedarán ocho concursantes, pero hoy hay nominación con lo cual deberá haber una expulsión más,  no tendría sentido la nominación si no fuese así,  con lo que nos quedarían siete concursantes para una hipotética final múltiple, pero siete es un número extraño para una final, lo normal es a ocho o a seis, entiendo que o bien a través de la aplicación como sucediera con Sonia o bien a través de la audiencia u otras sorpresas otro debería salir expulsado para dejar una final a seis.

  Entiendo que uno de los muebles candidatos a plantarse en la final sin haber hecho ningún mérito se vea al final penalizado por esa justicia ciega pero impecable que somos la audiencia y repare todo aquello que los de dentro no han sabido o querido hacer, mis candidatos serían Jonathan o Hugo, pero de eso hablaremos cuando toque. Hoy vamos a lo que vamos. Todo se ha precipitado de tal manera que no nos deja mucho margen de maniobra, con la expulsión de Fran, todo el panorama se nos esclarece un poco más, Luis ya sabemos que no va a ser el ganador y lo que se pretende con la urgencia mostrada es una final si no todo lo interesante que hayamos deseado sí lo más apetecible posible, como un homenaje a esta audiencia que poco a poco ya está teniendo cosas que decir, dos grupos dos candidatos, el pulso se ha mantenido al final y la lucha entre los partidarios de Alejandra y Paula, las dos finalistas auténticas se verá recompensada con un match point a cara de perro, algo es algo. Alejandra tendrá su particular sancho en su propia prima mientras Luis será el de Paula, Juanma y Aza verán los toros desde la barrera, por tanto pienso que la próxima podría ser una expulsión de dos, o bien meternos en una extraña final a siete un poco esperpéntica con Hugo o Jonathan acompañando a la pareja vintaje. Más méritos no han hecho, declararles finalistas, aunque sea disfrazado ya es todo un logro, las promesas es lo que tienen en algunos casos.

   No hay más, nos ha pillado un poco todo con el paso cambiado en todos los aspectos. No es saludable ni agradable todo esto para el formato que a base de golpecito y golpecito se terminará resintiendo. Ha sido una edición muy extraña y por tanto no podíamos esperar menos que una final no menos extraña. Ojalá y todo esto solo forme parte de un sueño precipitado, hecho desde la urgencia y desde una perspectiva muy personal que lo mismo puede no ser acertada. Supongo que esta noche saldremos de dudas. Lo que de verdad es una pena es que tengamos que dedicarle una entrada entera a estas cosas y no a lo que realmente sucede en la casa, pero es que en la casa no está sucediendo nada, si la desesperación nuestra es máxima la de ellos no puede ser menos, nunca podremos ir separados de la mano aunque se quiera. El casting ha resultado ser engañoso y las tramas solo han funcionado de manera muy puntual, se ha arriesgado mucho, ya dije hace mucho tiempo del peligro que suponía esta edición y que todo el peso estaba recayendo en muy pocas personas y que terminarían quemándose antes de tiempo, el intento de la organización por darle protagonismo a Luis no ha funcionado al igual que no han funcionado otros muchos intentos. En fin, es lo que tenemos.

   Hoy hay gala de familiares, intentarán exprimir los pocos días que quedan rayando a alguno, siempre son agradables estas galas y muy sentidas, la expulsión no nos va a dejar demasiada emoción y la entrevista devolverá a Fran a la realidad más absoluta aunque no creo que reconozca nada de aquello que nosotros hemos viendo día tras día. La nominación, por mí podrían prescindir de ella, porque no nos va a inmutar, han sido tan previsibles este año que al final hemos terminado inmunizados a ciertas cosas. La distancia cada vez es más corta. Feliz Gala.