28 de febrero de 2011

PESCADO VENDIDO


      En uno de los videos que colgaron anoche en el debate decía Marcelo que parecía que el “pescado estaba todo vendido”. Es una sensación que se tiene tanto dentro como fuera de la casa, aunque dentro, excepto Marta que parece vivir en otro mundo, los demás empiezan a hacer cábalas y poco a poco todos van viéndose curiosamente cada uno en su puesto, es Laura precisamente la que ahora empieza a ser más consciente de su situación. Yago parece tenerlo claro desde hace bastante tiempo y Marcelo expresaba ayer su deseo que lograr la cuarta plaza para disfrutar de una entrevista más larga como compensación y con resignación. Todas las miradas dentro de la casa apuntan hacia Laura, basándose en la creencia de su apoyo fuera, cosa que el mismo Yago pudo comprobar in situ en su estancia fuera de la casa.

     Desde fuera la opinión no parece distinta y todo el mundo aboga por un triunfo de la parleña, a pesar de la resistencia notable que en multitud de comentarios aún se dejen ver, muy poca gente duda de que el triunfo final tiene nombre de mujer. Incluso en sus enemigos se tiene la sensación de lo inevitable. Creo que la mayoria convendrá en la justicia de la terna de cuatro finalistas de este año y por tanto dada la inactividad reinante en la casa llega la hora de análisis y conclusiones.

     No cabe duda de que los cuatro que quedan en la casa y dada la especial controversia que ha habido este año con el casting son sin duda los que más méritos han contraido para llegar a ella. Cada uno desde sus particulares aristas han sido los protagonistas de una edición extraña desde el primer momento y que ha llevado gran parte del concurso a muchísima gente a no tener claro su posicionamiento a favor de ninguno de los concursantes. Muchas son las argumentaciones que se podrian dar a este respecto pero creo que la ausencia de perfiles atractivos ha hecho que motivos subyacentes a las distintas personalidades nos dieran la clave, siendo la trayectoria la que más nos hubiese podido decantar al final por uno u otro.

     Es hora de plantearse el porqué si o el porqué no de cada uno, sin duda y aún detrás de la evidencia cada uno tendrá sus argumentos para aceptarla sin obviarle méritos a ellos por lo que cada uno ha hecho de su particular quijote su principal defensa o ataque. Entre las argumentaciones se podrian extraer muchas que definirían la intensa batalla dialéctica que se está viviendo, pero sobresalen algunas señales por encima de otras.

    Mucho se habla del fenómeno “carpetero” como timón del desenlace, guiando la última parte del concurso por donde le conviene a sus intereses, y mucho también se le está criticando por hacer precisamente lo que se deberia de hacer que no es sino votar. Muchas de estás críticas estan siendo verdaderamente desproporcionadas a tenor de los comentarios que se leen por todos sitios, teniendo una imagen distorsionada de lo que se supone este fenómeno ya conocido de otras ediciones. Se les define como grupo de quinceañeras “taradas” y dispuestas a gastarse el sueldo de sus padres para llevar a cabo una misión concreta, y es que Laura y Marcelo se dispongan a estar en la final, son defensoras de la pareja en unión o de alguno de sus miembros por separado.

     Pero me temo que aunque en su numeroso grupo pudiese haber gente con esas características no es su definición de lo más acertado ya que intuyo que lo componen gente de diversa edad y condición y con un objetivo común, al igual que me temo que existe detrás de ese fenómeno localizado otro sector “carpetero silencioso” que coincide en intereses y que está siendo igual de decisivo o más que el que se deja ver por la red. Sin duda este fenómeno está siendo una de las características imprescindibles de toda la edición y que no se puede pasar por alto a la hora de analizar la situación.

      Sobre los concursantes, al hilo de muchos comentarios que denotan el devenir del desenlace se está percibiendo en muchos de ellos la cuestión de piel como mal menor que nos aleje de justificaciones valdías que a veces nos metieran de lleno en bucles interminables. Se apela en algunos de ellos a la cuestión formal y educacional de sus comportamientos para valorar su concurso obviando en parte toda su trayectoria. Intuyo que las filias y fobias que de cada uno extraemos nos vienen dadas por su oponente y a veces incurrimos en comparativas injustas pasando del blanco al negro y dándole tintes extremistas a un comportamiento más habitual de lo que pensamos. De Yago ha gustado su concurso y su manera de enfocar su relación con los demás pero quizás haya carecido de la emotividad que toda relación sea del tipo que sea requiere para darle mayores visos de autenticidad, lo que ha dado pie a que mucha gente le crea y otra mucha no.

     Sus defensores lo ven como modelo de concursante mientras sus detractores lo ven como pésimo concursante. Es un concursante sin término medio, o estás a muerte con él o no lo tragas, con el riesgo que eso conlleva, intuyo que no ha sabido jugar con acierto sus muchas bazas que las ha tenido y quizás haya pecado de conservadurismo en su actuación no mostrándose tal y como se esperase de él. Marta ha sido una concursante desconcertante que no dejado que la audiencia se le acercara en ningún momento ocultándonos muchas veces su verdadera identidad, ha jugado múltiples bazas pero sin profundidad en ninguna y quizás esa indefinición la esté castigando en esta recta final.

     Sobre Marcelo se ha dicho de todo, y todo en función a su relación con Laura. Si bien su concurso ha ido siempre parejo al de Laura existe un público ciego que le ve distinto y que le adora, quizás sea el mayor ejemplo de empatía generacional de cuántos quedan en la casa y le comprenda sus muchos errores que ha cometido en el concurso. La actitud de Laura habria que analizarla aparte de cuántos concursantes quedan por las connotaciones sociales que de su comportamiento emanan. Es la incógnita de la edición y donde confluyen todos los caminos.

    La concursante que más polémica crea, la más querida y la más odiada, la más empática y que más rechazo suscita. Su atractivo quizás haya estado en ese lado oculto que se le intuye y que está bien alejado de lo que nos muestra habitualmente, lo que ha dado lugar a mucho de controversia entre su actuación y su forma de ser. Se le ha atacado por flancos ajenos totalmente a lo que esperamos de cualquier concursante y se han obviado muchas de sus particularidades. Quizás existan secretos ocultos que nos hayan llevado a muchos a ver en ella esa emotividad que por ejemplo no le vemos a Yago o en la creencia de que la ignorancia en que se le ubica es mucho más normal de lo que la gente pensaría. Quizás haya sido la más cercana de todos a la audiencia, en sus aspectos positivos como negativos y quizás ésta le esté reconociendo esa cercanía y generosidad por compartir sus sentimientos. Siempre son detalles difíciles de contrarestar con argumentos objetivos pero que te unen a alguien por mera intuición o credibilidad.

     Creo que el premio ha buscado caminos distintos esta vez a otros años, y se ha cegado con la imperfección de una muchacha enamorada que ha sabido compartir sus buenos o malos momentos con todos nosotros sin escondernos nada. Quizás el error de los otros haya sido ese.

25 de febrero de 2011

CUATRO NOMBRES DOS HISTORIAS


      Hablábamos el otro dia de historias y dos fueron las historias que anoche le dieron sentido a una gala más que previsible. Por un lado la insustituible historia de Laura y Marcelo y por el otro la de Dámaso. Ni que decir tiene que la primera copó gran parte del argumento de anoche porque es inevitable su referencia ante su multitud de aristas; fué la protagonista de la semana, lo fué de la gala y sin duda lo ha sido de la edición. La esperada expulsión de Dámaso dió pie a una segunda parte inesperada que copó más tiempo de lo habitual debido a la “extraña” simbiosis que sufrió Dámaso al entrar en contacto con el exterior.

      Cuatro nombres fueron los resultantes de las extrañas nominaciones y que dejaron escrito su pase a la final, los que todos ya sabemos con el añadido de ser los “otros” tres los expuestos de cara a la audiencia para que uno de ellos se quede a las puertas y entablar el decisivo quite. No hubo sorpresas pero sí que pudo haberlas, Yago nominó y por tanto no hubo sorpresas. Caprichos del destino hizo que éste adjudicase su punto como era de esperar a Laura. La diferencia de estar nominado o estar en la final sin estar nominado es que te tomas la semana sin esa tensión y estrés que supone entrar en conflicto con lo que pudiera pasar y por tanto el desgaste siempre será de los otros. Parece mentira, pero si, estoy hablando de una final.

    Marcelo basa su convivencia en su propia dualidad, por un lado tenemos el malaguita concursante y por otro tenemos al Marcelo consorte. Ni que decir tiene que son polos opuestos donde se nos muestra la contradicción de este singular concursante y sus propias consecuencias. El Marcelo supuestamente enamorado de Laura que lloraba desconsoladamente en el jardín su emoción al pensar que su Laura no volvería y se le ponía un nudo en la garganta al pasarse su propia película de la historia vivida con ella no tiene nada que ver con el Marcelo del confesionario que friamente le decía al super que si Laura se marchaba sería porque se lo habría merecido.

       Mucha gente se agarra al enamorado Marcelo mientras otra no soporta al concursante Marcelo. Contradicción o realidad. Si bien es cierto que la protagonista de la historia es Laura no es menos cierto que sin él esa historia no tendría sentido, y que quizás Laura simplemente haya sido una más. Pero sus actos no van acorde con el fondo que aparenta y sus hechos le dejan a veces en entredicho, esa es su diferencia con Laura, ésta vive por y para él, mientras él vive oscilante entre su propio concurso, su propio ego y encima al lado tiene a Laura. Demasiado argumento para tan poca capacidad de analizar las cosas. Laura le necesita a su lado a la vez que le perjudica, pero no hay marcha atrás. Los dos comenzaron juntos la historia y los dos la acabarán con la simple separación de media hora escasa que de nuevo les haga unirse de la mano.

     Podría haber sido otra, pero ha sido ésta. Y esta es la que hemos conocido y vivido. Su propia tia dijo que habian cosas últimamente que no le estaban gustando nada, pienso lo mismo que ella, y creo que todos pensamos igual. Le sobra soberbia, prepotencia y sobre todo esa creencia de ser el rey del mambo que se ha estado limpiado a todos sus enemigos y es el rival fuerte que él mismo se cree. El día del juicio final, creo que la bofetada de humildad que va a recibir de Laura en pleno rostro va a ser una de las mejores lecciones que éste chico va a recibir en su vida por muchos catedráticos y departamentos universitarios que haya pisado. Laura es simplemente distinta, y el amor, el compañerismo, la complicidad y los sentimientos son otra cosa totalmente distinta y que nunca se podrían confundir con un concurso. Marcelo ha sido y es muy importante para Laura, pero Marcelo necesita reinventarse y cuidar un poquito más de sí.

     Laura en su linea, no ha variado ni un ápice de esa choni que nos enamoró a muchos y permanece fiel a sus propios principios de forma invariable. Ha sido, es y será el alma de esa casa y el centro de cualquier historia que se pretenda enlazar con la edición. Ni sus vulgaridades repetitivas ni su personalidad acaparadora ni sus sospechosos modales podran enturbiar el magnetismo que provoca ni el valor de sus sentimientos. No veo a esa maleducada caprichosa y consentida, y sigo viendo mucho de sensatez, madurez y sentido común, la sigo viendo consecuente, inocente a veces y sobre todo me absorbe su personalidad brillante y su capacidad de reacción, su adaptabilidad al medio, su generosidad y ante todo su transparencia. Sus sentimientos son innegociables.

     Dámaso, fué víctima de su propia confrontación y no tuvo otra salida que huir hacia adelante. Montó el show sin quererlo y producto de sus propio pánico. Sus miedos le atenazaron hasta el punto de alejarse de él mismo y sorprendernos a todos y a él mismo. Calló mucho y escenografío más, su congoja le atenazó hasta el punto de payasear con su propia realidad y asumió desafiante su nueva vida a la vista de todos y a la espera de su aceptación. Quiso explotar y soltar todo el lastre acumulado, quiso gritar y quiso dar ese puñetazo en la mesa que siempre quiso dar. Su familia, sus amigos, la presentadora y todos los que desde nuestras casas lo veíamos nos solidarizamos con su angustia y fuimos receptivos con su actuación.

      Los otros dos nombres que conforman esta entrada son Marta y Yago. Marta sigue sorprendiéndome cada día y no siempre de forma agradable, la ira con que escuchaba a Yago malmeter contra Laura y reafirmarse en su ceguera absoluta y adoración hacia este personaje no concuerda nada con su fondo y su forma de ser, amenazante y díscola, sensible y capaz de escuchar, para terminar absorbida por cuatro palabras, a camino entre la duda cuando Laura se lo explica no querer entenderlo o confiar en Yago o el dilema de sus propios ojos, se pierde en sus contradicciones mientras le regala su propio concurso a quien dice ser su “hermano” o cierta aparición divina. Absolutamente desconcertante.

      Yago es el eslabón perdido de la edición, la esperanza en la que se basa el penúltimo bastión y su concurso solo es cuestión de fe, de esa fe de la que carezco en este momento hacia él, y su credibilidad me produce la confusión suficiente como para no terminar de creerle. No creo en pater y sí en dianas calculadas. No deja títere sin cabeza, y su telaraña orquestada carece de la solidez suficiente como para pasar desapercibida, hace aguas por muchos lados y sin salirme del medio no acepto barco como animal acuático. Es finalista, mi enhorabuena, sin duda un merecido puesto, pero como todo en él, insuficiente.

24 de febrero de 2011

"AUTENTICA" FINAL



     Parece que todas las encuestas dan a Dámaso en la calle con una amplia mayoria de votos. Si nos fiamos del proceso natural del concurso todo parece indicar que no habrá lugar para sorpresas de última hora a pesar de que la confianza de que esto se produjera así, podria haber restado un amplio margen de porcentaje en votos. Me produce desasosiego cada vez que tengo que decir que los que quedan seran los cuatro finalistas, Marcelo, Laura, Marta y Yago, y el desasosiego me viene porque de entre ellos uno no ha accedido de la misma forma que los otros. Sé que suena a absurdez pero no me parece de recibo y no quiero dejarlo pasar por alto. Es curioso que este dato no se tenga en cuenta tanto como algunos argumentos que eximen sus seguidores a la hora de enjuiciar el comportamiento de sus rivales. Hoy no sé si habrán nominaciones y como serán para dilucidar el cuarto en discordia que se quede a las puertas, pero en todo caso, él no estará en esa terna.

    Del resto, sí que podriamos decir que estan alli por méritos propios y porque la audiencia soberana ha sido la que ha querido. Tambien resulta curioso que se dude de ésta en esta edición porque haya decidido que entre los cuatro se encuentre la pareja formada por Laura y Marcelo y no se dude del merecimiento de que Yago se encuentre en ella, una vez habiendo sido expulsado por los votos de ésta y una vez colocado en ella sin los votos de ésta. Un borrón más en la desorganización de este año que aún así deberá dejar en manos de la audiencia la decisión final.

   Dámaso ha cumplido con creces sus propias expectativas generadas a principio de la edición, entró como anécdota y ha salido como anécdota, entró por la puerta con un curriculum curioso y llamativo de ex-seminarista, aspirante a concejal, coplero admirador de Manolo Escobar y locutor de radio y ha salido como transformer no en gay sino en “muy gay”. Ha vivido su propia transformación dentro de la casa y a la vista de todos y se ha mantenido fiel a su propia historia, dándonos momentos interesantes. Ha sido valiente y no ha especulado con sus raices, sigue cantando coplas y leyendo el Diurnal cada noche pero desde una óptica más heavy. Entró con corbata y chaqueta de punto en blanco y peinado a la raya y sale con cresta punky y dispuesto a comerse y quemar el mundo de la noche.

    Su concurso no ha sido tan atractivo quizás como su experiencia, ha sabido ganarse el respeto de todos y pasar a veces desapercibido lo que le ha ido dando un plus de permanencia interesante. Ha terminado la edición desquiciado e irascible de forma ostensible al ver desfilar uno a uno a todos sus allegados. Hubo un momento que pudo convertirse en clave cuando se formaron los grupos, tomó la decisión equivocada y firmó su sentencia en el concurso. Catalogado por muchos como mueble ha cumplido su papel de conciliador con el mundo y se ha sabido sobreponer a una timidez incrustada en su propia profundidad existencial. Ha sido feliz y ha terminado amargado.

     La reconciliación entre Laura y Marcelo está dejando rastros equívocos en la pareja y destellos de insostenibilidad. Amigos o pareja, amores imposibles u oportunidades, sentimientos encontrados o la cruda realidad, entre aguas nada el final y reflexiones esperadas. Los sentimientos no se tocan pero las dudas acechan al mismo compás que el miedo. Ella sí, pero él duda y le hace dudar a ella porque el final está cerca y se acerca el otoño. El ha dudado mucho durante el verano y ha arrastrado a ella a un final inoportuno donde la inercia de su tormentosa relación les mantendrá unidos hasta el final pero con incógnitas insostenibles. Mal momento para dilucidar disputas conyugales cuando tienes la boca del lobo hambrienta al acecho y no sabes coordinar tus movimientos. El final está desgastando en exceso a Laura por culpa de precisamente quien más le debería apoyar pero su ceguera es enorme y sus sentimientos inapelables.

    Se producirá un gran cisma entre sus pilares en el momento oportuno que pondrá a cada uno en su sitio, no creo que rentabilice a nadie pero esa esperanza se mantiene intacta entre los yaguistas como única oportunidad. Será un triste final para una historia a dos velocidades, apasionada y tormentosa desde dentro y onírica desde fuera. Un bello trayecto en un hermoso camino para al final separar las direcciones con tristeza de votos. El seguidor de Laura es más silencioso que el de Marcelo, pero este es ruidoso y activo, lo que podria darnos un final inesperado y emocionante.

     Las cartas están echadas sobre la mesa y cada uno elegirá la suya, algunas nacieron marcadas y otras vienen trucadas, la antesala de la final está cerca y esta noche lo veremos de forma cristalina, en los preparativos algunos echan toda la carne en el asador mientras otros se lo toman con más relajación, Yago advierte del tempo y quema sus últimos cartuchos mientras Laura sobrevive de forma angustiada a su perenne ceguera, Marcelo está al acecho afilando dientes por si tuviese que rumiar en los restos de su amada, mientras Marta sigue soñando en su mundo.

23 de febrero de 2011

HISTORIAS


     Sigo sin ver el papel en esta película de algunos de sus protagonistas, aunque es cierto que esta mañana hice la promesa de no hablar mal de Yago para no herir susceptibilidades ante sus seguidores es cierto que no puedo abstraerme de quien queda en la casa, e intentaré encadenar de alguna manera a sus habitantes. Por un lado Laura y Marcelo luchan encarecidamente por mantener a flote su historia aunque sea a base de desgastarla, y por otro nos encontramos con dos concursantes luchando por su supervivencia, Marta y Dámaso. Y luego está Yago, a caballo entre ambos grupos. El es finalista, pase lo que pase.

      La historia de Laura y Marcelo es real, y no hay más que leer los miles de comentarios que se vierten sobre ellos en cualquier foro, y cuando digo que es real me alejo de la credibilidad que cada uno le pudiese otorgar de verídica o de ficción, existir existe y mantiene el foco de atención de la poca convivencia que resta en la casa, y sobre ella gira en parte todo el modus de la vida alli dentro.
Sobre esta historia se ha dicho y se dirá lo que no ha estado en los escritos, sus protagonistas basan su juego, su concurso, su convivencia en su propia historia. Pero es curioso que a éstas alturas de concurso haya arrastrado precisamente a los otros tres concursantes al núcleo principal de esta “privada” historia.

     Y es cuando uno se pregunta, Marcelo vive de su historia con Laura, Laura vive de la suya con Marcelo, pero y los otros? Cual es su historia en esta edición?. Parece que Dámaso ha tenido la suya particular dándose asímismo sentido a su existencia y reinventándose para una vez resuelto su propio expediente x esperar a que.... solo pide tiempo para saber si su camaleónica nueva vida será aceptada y la forma en que se desenvuelve fuera de esa casa de sueños, solo quiere toparse de una vez con su realidad y cuenta las horas. Su vida alli dentro es como el tic tac de un reloj a la espera de que suene la hora o de que pase algo. Sobrevive a su propio tiempo.

     Marta comenzó la edición siendo protagonista o queriéndolo ser de alguna historia, y hemos asistido junto a ella a incipientes conatos para terminar diluyéndose en su propio yo, en realidad el secreto de su historia verdadera está basada casi desde sus principios en su “no historia” con Yago. Creo que se ha mentido a sí misma más de lo aconsejable con este concursante y eso le ha hecho caer en una espiral difícil de controlar incluso para ella misma, lo que le ha hecho oscilar sobre unas coordenadas de subidas y bajadas que la ha mimetizado sobre gran parte del concurso. Es la portadora de la no historia más evidente de la edición y sobre ese precepto ha basado todo su estancia. Adora a Yago, dice ella, pero calla su realidad y nos ha ocultado sus verdaderas pretensiones y deseos. Ha bebido de su propio platonismo para sobrevivir y aunque haya hecho amagos varios con otros concursantes su fín y su sentido siempre ha sido el mismo. Sobrevive a su propia “no historia”.

     El único que no ha querido saber nada de historias ese siempre ha sido Yago, por eso nos perdemos vanamente en buscarle el significado a su estancia y siempre nos encontramos en el mismo punto. Desde aquí podríamos elucubrar miles de teorías para saber el verdadero sentido de su concurso y siempre moriremos allí donde él mismo nos cuenta. Se especula sobre un juego basado en el mismo juego donde trata de no ser nominado, pero si nos ponemos a pensarlo bien ese invento no cuaja bajo ningún sentido en un sitio donde nadie quiere serlo. Utiliza las armas de una estrategia inventada bajo el pseudónimo de “llevarse bien con todos” cuando es premisa indispensable creo que de todos también a priori como cota indispensable para mantenerse en él. Y ahí es cuando uno puede dudar de sus simples intenciones al anunciarnos su misión en este concurso. Cuál ha sido en realidad su razón de ser porque si dichas teorías no son creibles, al menos no más que las de cualquiera de los demás... que esconde realmente Yago.

    Se habla de su carisma, de su día a día para complacer una audiencia cansada de historias o simplemente en ver en él la verdadera antihistoria de Gran Hermano. Y fijándonos detenidamente, vemos que aunque él no tenga su propia historia, se ha ido alimentando minuto a minuto de las historias de los demás. Estrategia, azar, carisma, cobardía o simplemente inercia. Un poco de todo ha habido, a la gente que no le ha gustado la historia de los demás ha encontrado en él su refugio, no tiene nada que ofrecernos y ahí ha radicado su éxito, no tiene historia. Para disfrazar su sentido se le ha dotado de posibilidades interpretativas a libre elección, su gracia, su ironía, su saber estar, su juego, su físico, cualidades que pueden ser aceptadas o rechazadas, creidas o no creidas, cualidades como las de todos y libres de ser tenidas en cuenta.

     Se habla mucho sobre la historia de Laura y Marcelo, y se la confunde a veces con las personalidades de quien la llevan a cabo, enlazamos su propia historia con sus respectivas formas de ser y las ligamos indiscriminadamente cuando en realidad son entes separados, es una historia que se nos ha venido dada fruto de una elección libre e interpretada por dos personas totalmente distintas. De ese caos transformado entre lo que realmente es y la forma en que la interpretamos ha resultado una apasionante historia no exenta de dificultad pero que nos ha mantenido a todos, por acción u omisión al tanto y nos ha dado el sentido de esta edición más que al propio sentido de la historia en sí. Lo que es cierto en este momento, es que todo lo que sucede dentro y fuera, gira en torno a esa historia y aunque parezca mentira la propia razón de ser de los concursantes que quedan, todos, por increible que parezca permanecen atados a esa historia de la que son propietarios, Laura y Marcelo.

22 de febrero de 2011

LA NUBE


     Ha sido una edición extraña desde su principio hasta el final donde las historias han sido efímeras y el perfil de los concursantes ha superado con creces cualquier atisbo de éstas, lo que ha hecho que el tedio a veces supere la realidad de lo que siempre hemos esperado. Las historias que se han mantenido, en realidad, la historia ha sido la que por fín ha dado cierto sentido a toda la edición. Sin esta historia que defender o que atacar este año habría sido definitivo porque el perfil era más bien escaso y pudiesemos haber asistido en pleno directo a su desaparición por inanición. Mucho tendremos que agradecer los seguidores de este programa a Marcelo y Laura el haber creado esta historia y haberle dado vida y forma. No solo nosotros, sino que arriba tambien son conscientes de ello.

    No me extraña que Laura, conociéndose de la forma que muchos la hemos conocido, el domingo decidiese abandonar el concurso. Laura es una mujer de extremos para lo cual no existen matices, ya nos lo ha demostrado a lo largo del concurso en muchas de sus decisiones. Hay quien aún no la conoce y confunde su personalidad con los matices que sin duda se le atribuyen. El ser una personalidad tan concluyente no admite grises de por medio, quizás de ahi le venga su obsesión por sacarle a Marcelo a veces una simple palabra de asentimiento. Laura lo tuvo muy claro la tarde del domingo que queria dejarlo todo y huir de alli, tal vez pensara que se habia equivocado o tal vez pensara que aquello ya nada tenia sentido. Tal vez estaba harta de tanto gris por medio que la confundian y por un momento lo vió todo relativamente claro.

     Posiblemente la organización le convenció de su error al querer salir del concurso a dos semanas para el final; tal vez le hiciese ver lo importante que ella era para el formato de este año y le animara a terminar lo que habia empezado cuatro meses atrás. Conociendo a Laura tal vez le sirviese de señal y le abriera los ojos por una vez de donde está ubicada exactamente y el papel que sin comerlo ni beberlo está desempeñando en esta edición. No nos engañemos, jamás se le habría permitido vistos los antecedentes con otros concursantes. Es evidente que cada uno es libre, y si hay alguien libre en esa casa capaz de decidir por sí misma esa es Laura. Mucho tuvieron que trabajar los psicólogos del programa el domingo para convencer a Laura para que depusiese su actitud.

      El problema de Laura no es el concurso, que ya ha demostrado que le trae sin cuidado, sino lo que supondría el haber cruzado ese umbral de un portazo, y haber dejado atrás cuatro meses con Marcelo y toda una ristra de acontecimientos en su vida que le ha hecho madurar y abrir los ojos. Todo un decálogo de experiencias que por una décima de segundo habría tirado a la hoguera con un simple adios. Pero no me hubiese extrañado nada tampoco, porque su carácter es asi y no hay grises. Me extraña mucho que la hubiesen convencido por el sitio que en este momento todo el mundo está pensando, pero no me extraña que le hiciesen ver por una vez su protagonismo dentro de esa historia que está sosteniendo la edición y sin la cual toda ella carecería de sentido.

    Cuando te metes ahí dentro y sobre tí revolotea una nube que te ahoga solo tienes dos opciones para elegir, tirar hacia delante y abrir el pomo sin apenas mirar atrás o volver. Volver a traspasar la puerta que te conduzca a ese mundo que te ha hecho madurar y que te ha dado lo mejor y lo peor de tí misma. La imagino con un nudo en la garganta recular tras sus pasos y abrir de nuevo la puerta que le conduce hacia el pasillo, entrar de lleno en esa maraña de focos ardientes y volver a verlo alli con cara desencajada y asustada. Volvió. Volvió quizás una nueva Laura que estuvo por unos instantes asomada a su propio precipicio y tuvo la suerte de que alguien desde fuera de esas paredes le convenció de que no lo traspasara. Es la fuerza que la sostiene y que sin ella saberlo le da el aliento cada dia, esa fuerza que cumple sus deseos de mantenerlo a él a su lado hasta el final.

    Y asume sus propias consecuencias, como mujer y como concursante. Su realidad es irreversible ahora y por mucho que se empeñen los demás, más crudo que lo tuvo aquella tarde jamás lo podrá tener, porque en aquel momento sí que estuvo sola. Hoy no, hoy de nuevo les tiene a ellos, le tiene a él, y tiene a toda esa fuerza que nos mantuvo sin respiración durante unas horas. Quizás veamos a una nueva Laura, a una Laura distinta y más madura, más sensata y más realista. Quizás desde el mismo momento que atravesó aquella puerta fuese consciente de lo que le esperaba y quizás no fuese todo lo agradable que para sí quisiera, pero de nuevo vuelve a ser valiente y a aceptar con convicción todo lo que le venga y desde el lado que le venga. Quizás esté preparada para todo. Para los cuchillos afilados que se les mostraran sin pudor y con descaro, para enfrentarse a su otro yo y plantarle cara a su irreversible realidad con valor o para asumir las propias consecuencias de su convivencia durante estos cuatro meses. Laura aquella tarde le ganó la primera batalla a sus dudas.

21 de febrero de 2011

LA BRONCA



     La diferencia entre Marcelo y Laura, es que esta cuando Marcelo está nominado se vuelca y se desvive por él, le anima y está más pendiente de él, le ayuda a pasar el mal rato y le mima, mientras Marcelo si Laura está nominada y él no, pasa olímpicamente de ella. Se refugia en su ego y le importa un pimiento los detalles o como se pudiese sentir ella. Ella siempre bailó sola, y ayer tras la enésima disputa pudo comprobarlo aunque no lo quisiese aceptar. Amenazó con irse, recogió sus cosas y les dijo a todos que se quedaran con el maletín que a ella le importaba un pimiento.

      Hoy van a ser de esos dias que todos los tiros apuntarán a Laura, porque siempre apuntan a ella. Es blanco fácil a estas alturas de concurso, pero que quien precisamente debería estar a su lado sea el encargado de cargar las armas con la complicidad del mayor enemigo de Laura no suena bien, al menos a mi no.

      En la entrega de premios del viernes, a Yago se le entregó el premio entre todos sus compañeros a la estrategia, y en su discurso de agradecimiento dijo que su única estrategia habia sido llevarse bien con todos. Que es llevarse bien con todos y que es estrategia, porque nos podemos llevar con los compañeros bien, mal o regular, con unos mejor y con otros peor, pero cuando defines tú mismo llevarte bien con todos como “tu estrategia” denotas que no te llevas bien con nadie, sino que usas ese concepto para tu propio interés y con un objetivo claro. Una cosa es ser sincero y otra muy distinta es hacértelo, lo de la estrategia ya está muy trillado pero que aún se oigan voces apelando a lo buena persona que es, el juego que da y lo bien que lo está haciendo asquea por momentos.

     Que pensará Lydia, o Marcelo, o Terry, o Marta, sobre que su acercamiento solo es pura ficción, pura estrategia. Pero no solo es eso, porque aunque en el pais de los tuertos el ciego siempre será el rey cínico, y presuma de estrategia ciegos podremos serlo todos y quedar todos muy bien y obnubilados con lo bien que lo está haciendo, y lo mucho que nos está divirtiendo pero cuando él mismo se autodenomina como falso y cínico entonces es cuando espero que los retos para su defensa no pasen por obviar que en este momento su único y exclusivo objetivo se llama Laura, como lo fué la famosa semana que entró y supuso una nueva ruptura en la pareja. Y apreciará mucho a Marcelo, y éste se divertirá con él, y lo pasaran en grande, y todo lo que se quiera pero su obsesión tiene nombre de mujer desde que pisó esa casa por segunda vez.

     En la disputa de ayer, mucha gente dirá que Yago mientras la pareja discutía malmetía a Marcelo y éste más se encendía, no lo veo así, ese malmeter es calculado y frio, sabe donde, cuando y con quien han de utilizarse las palabras y soltar el veneno adecuado. Dicen que nadie se cree la historia de la pareja, pero si se cree en Yago porque siempre va de frente y nunca engaña a nadie, y eso no es así, es cobardía en la más cruda extensión de la palabra. No sabe ir de frente, porque si supiera hacerlo lo haría directamente con Laura sin la intermediación de Marcelo, pero a Laura le teme, y Laura le conoce bien.

     Por mi se pueden ir ahorrando muchos consejos que se oyen desde extramuros sobre como debe o tiene que ser Laura, a pater no nos gana nadie y consultorios sentimentales los justos cuando se escribe con el cinismo oportuno como para insultar a quienes la defienden con recurrentes “taradas y descerebradas” que quedan muy bien para un público narcotizado, porque claro que lo somos, es que ha sido palabra de Dios, acabáramos y en nuestro pecado llevaremos nuestra penitencia, pero comparar el maltrato y hacer juego de palabras para justificar el concurso de una persona es tener una memoria muy frágil y escudarse en la más fina de las hipocresías, pero lo mismo es que vamos madurando y el amor nos hace más ciego de lo que realmente somos para luego ir de santos y llevar siempre la razón, y justificarlo todo con el “yo soy asi” si que nos da una imagen viva de perdedores al uso. O lo mismo es que este año es lo que toca.

      No exculpo a Marcelo, tiene cosas buenas y tiene cosas malas. Pero esta semana Laura le necesitaba a él. Y saldrá adelante, con él o sin él, y él se podrá seguir yendo a la vera de su “amigo” y entregado Yago que le hace reir y sentirse bien, pero los detalles en este concurso tanto como en la vida cuentan y mucho, y si se tiene un gran corazón no se pone a modo despertador ahora si ahora no, o eres o no lo eres, por eso muchos seguiremos amando a tantas y tantas Lauras de la vida, y pasaremos de puntillas con Marcelos al uso que luego recapacitarán y nos venderan el que no ha pasado nada. Tonterias las justas y las confesiones al confesionario, pero no a ese, que tan ciegos no estamos. Laura llorará y recibirá todos los tiros posibles desde todos lados, pero la verdad es única y lo que nuestros ojos ven y nuestros pensamientos deducen tambien lo son.

     Y se desquiciará, y la tremenda presión que esta chica está soportando desde que se inició el concurso no podrá con ella aunque por momentos le haga desfallecer y dudar de todo, y gritará, y se mosqueará cuando vea a la persona que más quiere del lado de precisamente su enemigo, y chillará y se intercambiarán descalificaciones, y sacará lo que lleva dentro, y odiará al mismo tiempo que no se creerá lo que está viviendo, y todo lo que se quiera, pero para argumentos válidos los que se quieran, me quedo con su valentía y rechazo la cobardía que una salvación o una nominación a dedo te pueda parapetar detrás de unas risas tendenciosas y provocativas a sabiendas de como lo tiene que estar pasando la otra persona. Pero es un concurso y todo es lícito, todo cabe y todo entra, no solo los de unos sino los de todos, Laura nos lo ha mostrado todo sin cortes ni remiendos, a cuerpo descubierto y sin taras.

   Y ahora, seguramente tocará hablar de cine, protagonistas y dobles.

18 de febrero de 2011

... SALIO LYDIA


      Empezó la gala bastante entretenida, con profusión de videos y de una forma dinámica que nos hacia presagiar que estariamos delante de una gala de las más interesantes, pero hubo un momento que todo se paró, el momento de la cápsula de la risa, a partir de entonces, vivimos una segunda parte soporífera donde toda la frescura de la primera parte se difuminó y aquello se convirtió en una surrealista forma de hacer tiempo. Posiblemente la expulsada ayudó y los videos que le tenian preparados más aún, la entrevistadora colaboró y a los espectadores se nos hizo interminable.

    Videos de toda la semana, entretenidos y videos de los nominados con atención expresa a la relación tumultuosa de Laura y Marcelo y mucho hincapié en la noche de San Valentín y la disputa por llamarlo de alguna manera entre Lydia y Yago. Poco de Marta salvo la excelente campaña que le está haciendo a Yago y sus sueños idílicos que por arte de magia los va convirtiendo a cada momento en fraternales, parece que no se atreve a confesarlo abiertamente o se siente feliz soñando con amores imposibles.

      Eso si, muchos gestos de Yago y la perfecta elaboración del plan para esconder la cápsula de la risa, videos maravillosos del gallego donde nos deja pinceladas de su perfecto hacer dentro de la casa para con todos. Anoche volví a acordarme de la famosa frase que le dedicó a Laura en el confesionario y que nunca pudimos ver, pero cánticos, caritas, sonrisitas y bromitas de buen rollo si nos mostraron de manera repetitiva. Ha dicho o hecho este chico algo malo en la casa?. Propongo su beatificación desde ya, aunque personalmente siga sin verle la gracia por ningún lado. Dicen que entró porque una redactora es amiga suya, creo que no, era cámara y le encantan los planos cortos.

     Si existiese alguien capaz de haber pensando que en esos ocho minutos iban a encontrar la cápsula de la risa que se manifieste. Tener toda la semana para poder esconderla tiene mérito, buscar el lugar idóneo, meterla en la maleta, recibir consejos de que nadie sabe nada pero que el dia de la gala si sabrán que alguien de dentro la ha escondido, decirle que la puede enterrar sin problemas, ahi he de reconocer que el super no estuvo muy fino le podia haber aconsejado que la llevase de nuevo al túnel, tuvo un mérito impresionante y la filmación de la escena con la música de Misión Imposible de fondo fué una verdadera declaración de intenciones. Eso si, el premio no tiene desperdicio para tan arriesgada misión, ser finalista, y de regalo poder nominar.

     Lo de los ocho minutos creo que fué arriesgado, la dirección tampoco estuvo fina dándole tanto tiempo a los otros concursantes para que estuvieran en igualdad de condiciones, asi que cuando llevaban tres, Yago ya levantaba los brazos y se echaba fotos a sí mismo, los otros se reían claro, que iban a hacer. Como juego no estuvo mal, pero para que Yago llegara a la final tampoco hacía falta llamarnos tontos.

      Las nominaciones sin sorpresa, Laura y Dámaso nominados, al menos es de agradecer que la final de cuatro que luego será de tres sea atractiva, pero mejor no asumir riesgos y mejor tener a Yago para poder enfrentarse a Laura no vaya a ser que la recaudación final decaiga. Es igual, ayer volvieron a triunfar las carpeteras, protagonistas indiscutibles de esta edición y creo que hasta ellos mismos estan encantados con este hecho que les está salvando la edición. La evidencia es otra cosa y su poder incuestionable. La organización juega sus cartas, ellas las suyas y sus objetivos poco a poco se van cumpliendo como un reloj de precisión.

     Nos espera una semana larga de confrontamiento y visiones particulares sin puntos de encuentro, el duelo final se veía venir desde hace mucho tiempo y le dará emoción a los diversos paneles de comentarios, la forma podría haber sido más justa pero no hay retorno. Dos formas de vivir el concurso y una sola verdad, y esa tiene nombre de mujer. Deseos para todos cumplidos por hache o por b, y el poder de la palabra que se diluye cada vez más por la realidad de los votos, aún así se seguirá intentando como mal menor. Es un concurso de perspectivas y estas son ilimitadas, cada uno posee la suya y la defenderá de la mejor manera que pueda o sepa.

      Y si, a partir de ahora asistiremos a conspiraciones varias y de todos colores y tamaños para justificar lo injustificable. Los que votan ahora resulta que no tienen opinión, solo votan; la opinión la tienen otros, quizás los que no votan?. Laura posiblemente gane por muchísimas razones a vistas de sus seguidores aceptadas, pero desde luego si algo le está empujando hacia ese triunfo son opiniones como esa, que intentan limar la ilusión de mucha gente y que no hacen sino cumplir con las reglas del juego. Intentar restar credibilidad a tu oponente es lícito pero te puede salpicar en tu propia hipocresía y obligarte a hacer memoria de tan solo hace dos ediciones cuando lo que prevalecía si que era la opinión de los votos.

      La entrevista a Lydia fué bastante insustancial y un pequeño homenaje a sus excelentes servicios prestados, corroborando lo excelente y especial persona que es y lo poco atractivo de su concurso.

17 de febrero de 2011

CONTRASTES


     Si no se encontrara la cápsula del tiempo “a tiempo”, Yago se convertiría en el primer finalista. Si como se supone Lydia es la nueva expulsada nos quedarian cuatro concursantes para la nominación de los cuales tres siempre irian oscilando sus votos, es decir al ser las nominaciones en positivo deberian repartirse los votos por afinidad, por lo que se deduce que si fuesen solo dos los nominados, saldrían Dámaso y Marcelo, si lo hacen a tres del modo clásico saldrían todos nominados excepto Yago que lo salvaría la organización. La final a cuatro estaría sentenciada.

    La búsqueda de la cápsula del tiempo supongo que será la parte importante de la gala de hoy, se jugará con el tiempo para encontrarla, y no sé el papel que jugará Yago mientras sus compañeros la buscan, si intentará disuadirlos para buscar allá donde más se aleje, o si se pondrá a buscarla como loco para disimular, o si la organización le dirá que no participa en el juego. Son de esas incógnitas que nunca se terminarán de despejar. No me gusta este juego, aunque lo mismo podrian haber sorpresas de última hora.

    Lo que es evidente es la creencia que se tiene fuera de esos muros de que Laura será la próxima ganadora, y no ya solo por la férrea defensa de sus seguidores, sino por cada vez más el reconocimiento de mucha audiencia no afín que ven como poco a poco van perdiendo la batalla ante una seguridad cada vez más manifiesta de los partidarios de Laura. El conflicto, que podria ser menor podría venir de la mano de un sector “carpetero”, el marcelista, quien tendría que decidir en última instancia a quien apoyar provocando cierto cisma dentro de un frente que hasta ahora ha permanecido unido. Me inclino en que son más los defensores de Laura y que terminarán apoyándola una vez hayan colocado a Marcelo en la final, frente al que se supone frente yaguista.

   El debate en la calle, evidentemente no pasa por Marcelo, sino por Laura y en menor medida por Yago. Ya lo hemos repetido en innumerables ocasiones desde aquí. Son dos opciones distintas para dos concursantes distintos. Dos formas distintas de ver el concurso y distinta forma de vivirlo. Por tanto distintas formas tambien de defenderlos. Se está apelando mucho a la “historia de amor” para contrarestar el concurso de Laura, y me parece lícito, como tambien me lo parece que sus seguidores se basen en esa historia en la que creen para defenderla. Todos no podemos ser psicólogos analistas para corroborar la certeza de los sentimientos de uno u otro, solo tenemos que guiarnos por lo que vemos y lo que nos muestran, y ahi es donde se empiezan a abrir las susceptibilidades, puesto que cada uno de nosotros tenderemos de manera exclusiva a definir lo que es una historia de amor para nosotros mismos.

    La historia existe, está ahi y todos la estamos viendo. La creencia en ella o en la forma que cada uno disfrute de su propia historia es muy personal, la cuestión de fe creo que va más ligada al concurso que a lo que realmente pensamos de esta historia, la cual es innegable. Como innegable son sus connotaciones y sus aristas, su forma de vivirla. Ahí creo que es donde erramos la mayoría, en pensar que nuestra propia historia siempre tendría que ser como la de los demás. Y a veces, nos olvidamos que los protagonistas de esa historia son solo ellos, y su derecho a vivirla como mejor le plazca tambien le corresponde a ellos.

     Pero Laura, no ha sido en el concurso solo “su historia de amor”. Siempre he querido separar ambas cosas a la hora de tomar mi decisión de apoyar a esta concursante, y creanme que la he visto mucho más entera y madura fuera de la historia que dentro. Pero no la puedo dividir en dos, es la misma Laura la que vive su historia como la que vive la convivencia con los demás, la que concursa y la que ama, la que sufre con sus compañeros y la que se pelea y discute con Marcelo. Quizás el hecho de aconsejarme más de lo debido la forma en la que tendría que mirar a esta concursante me haya hecho fijarme más si cabe en ella, y así podria incluso haberla conocido mejor. 
 
     Mi tesis es muy simple, es la persona más sensata y madura con diferencia de esa casa, no voy a caer en el tópico de la autenticidad pero sí en el de la credibilidad, y en eso Laura me da una seguridad en sí misma que para sí la quisieran los demás. No es ninguna niñata aunque lo parezca, su mala boca no procede de una mala educación sino de una espontaneidad que está a la orden del dia en muchos de los jóvenes españoles, y no, no voy a caer en el otro tópico que se me acusó ayer del pese a quien le pese, es una constatación que yo mismo observo en mi propio círculo, y que veo reflejada en ella. No estoy hablando de ninguna persona fuera de lo común, aunque aceptaré las críticas que me pudieran llegar por un lenguaje mal hablado.

     Yago es distinto a Laura y su concurso es totalmente diferente, más profesional pudiera parecer que más entretenido, que divierte más y que gusta más a nivel de convivencia, pero deberiamos plantearnos cual es la clase de concurso que queremos o que buscamos, porque estariamos cayendo en otra trampa tópica sobre términos absolutos que no podrian ser compartidos por otra gente. La visión de lo que pretendemos pudiera ser muy subjetiva como para premiar algo que no nos motiva lo suficiente o ni siquiera nos atrae, quizás lo que busquemos sea alejarnos del lado superficial para adentrarnos en lo onírico o en lo emocional, son como dije formas distintas de interpretar el concurso.

    Yago gusta a mucha gente, que incluso admira su forma de jugar y de concursar, le ven valiente y activo y mucha gente le agradece su concurso, pero se habria de respetar tambien a quienes ven en eso como insuficiente, y sin embargo les llene más el lado humano y profundo de las personas, el lado de los sentimientos. La astucia de Yago, su pilleria, su saber estar frente a la personalidad envolvente de Laura, quien te atrapa sin tanto esfuerzo. De Laura gusta su interior, su corazón engancha y su lucha interna atrapa y encandila; de Yago su chispa irradia diversión e ironía refrescante, pero quizás la gente eche de menos más profundidad y menos apariencia. Digamos que en esta edición ganará lo emocional ante lo superfluo.

16 de febrero de 2011

TIEMPO DE SILENCIO


"Creo que una vida no responde a una verdad única y por ello sólo disponemos de las distintas perspectivas. Se trata, pues, de exponerlas y de que cada cual componga su visión.”. Cuando Martín Santos escribió su novela utilizó tres tipos de personas en su narración, una voz interior, la segunda persona y una libre de forma indirectamente utilizada. Cada una de las cuales relataba a su manera unos hechos dependiendo de sus particulares perspectivas. Así estamos contemplando a estas alturas de concurso las diferentes formas de verlo, cada cual según la perspectiva que le quiera otorgar.

    Laura no va a ganar el concurso por ser la menos mala, ni por ser un mal menor, ya que entonces tambien podriamos atribuirselo a todos y cuántos han sido ganadores, Angel, Iván, etc. Dependiendo de cada perspectiva será el mal menor o la merecida ganadora. Si no nos gusta Laura evidentemente será la menos mala en un atisbo de desprestigiar al resto de concursantes pero si es nuestra elegida sin duda será quien mereciese el premio final. Lo curioso es que se intente justificar toda una convivencia durante cuatro meses con el simplismo subyacente de ser la “menos mala” cuando se han derramado toneladas de tinta en su contra argumentando razones como para escribir una novela y que ahora se pretenda encubrir una evidencia a ojos de miles de personas que simplemente tenian otra perspectiva con un simple “no tiene mérito ninguno”, que pudiese esconder el recurrente “yo siempre tengo la razón.”.

    No estaria de mal recurrir y por una vez a cierta autocrítica que nos diera con los huesos en cierta olvidada modestia y reconocer nuestros errores. Laura no es un mal menor, simplemente tenemos perspectivas distintas. Y no, Laura no va a ganar el concurso por esa arrolladora fuerza carpetera que la llevará en volandas hacia un “dudoso” triunfo. Laura no va a ganar el concurso porque no tenga su propio “drama”, sino porque tiene su propia historia, y esa historia ha dado como resultado que mucha gente la comparta. Tambien son perspectivas de ver las cosas.

    Mientras muchos andaban buscando entre contenedores restos de influencias anteriores ella se dedicó a vivirla, a vivir su propia historia, sin dramas ni inventos. Lo que pasa es que mucha gente no quiso verla, muchos se entretuvieron en esa inútil búsqueda de realidades cuando se nos estaba ofreciendo ante nuestras narices una historia real jamás vivida dentro de esa casa. Recuerdo que la titulé una historia de amor hace ya mucho tiempo y se han derramado toneladas de críticas hacia esa definición de la historia de Laura. Laura se desnudó ante todos nosotros de forma salvaje y libre, sin pudor alguno y nos mostró todo su encanto y todas sus miserias, nos miró a los ojos y nos dijo, “yo soy esta, la que veis, si os gusto bien y si no os gusto me echais”. Y esa valentía hizo que mucha gente se fijara en ella y dejara de buscar.

    Otros no quisieron escucharla, simplemente siguieron buscando entre restos de un cementerio activo y hasta se inventaron totem reales que representaran lo que en realidad tenian ante sus ojos. Aquellos que se fijaron en ella no solo encontraron la realidad, sino que se vieron muchas veces reflejados en todas y cada una de las cosas que ella vivia dentro de esa historia. A veces pecamos de inconsciencia y buscamos por medio mundo aquello que tenemos delante de nuestras propias narices. No pudo ser, el magnetismo y la personalidad de Laura hizo que mucha gente volviera tras sus pasos y se rindiera ante la evidencia, y entonces se quiso disfrazar esa realidad de oportunismo, de ficción interesada, incluso de conflictos familiares, se buceó dentro de su propia educación, de sus modales, de su comportamiento y de sus propios sentimientos, aquello no podía ser real se decía, era tal vez demasiado bonito para que lo fuese. Solo se dedica a follar y a gritar dijeron quienes no veian más allá de sus propias narices. Se le atacó por el lado donde más le dolía, Marcelo, y de nuevo se creyó descubrir la pócima maravillosa que diera con sus huesos en la lona, pero no, no pudo ser.

    Laura, no es una historia, es la historia de Gran Hermano 12. Su propia historia, tan real como la vida misma. Una historia de gritos, de emociones, de lágrimas, de peleas, de odios y amores, de sentimientos, de lucha, de sufrimiento, de risas y de juegos, de sexo, besos y confesiones, de secretos y de sueños. Es la historia de una persona luchando por encontrar su propia felicidad, y que la encontró, si, la encontró delante de todos nosotros, muchos la vimos y otros nunca quisieron verla. Laura ganará por su historia, si, porque su historia es real, porque su historia es verdad. Y esa historia, le pese a quien le pese, es una historia de amor.

15 de febrero de 2011

LA ESPERA


        Parece que la casa no da más de sí y todo se centra en conversaciones nimias que a la altura del concurso que estamos parecen tener más trascendencia que la que realmente tienen. Ajustes de nominaciones, robo de intenciones y mucha desconfianza dan con las pocas afinidades que hay en la sospecha de la duda. Son movimientos prudentes y sobre seguro que pudiesen socavar detalles que arrastrase a quien menos se lo esperase a la mismísima final. Parece que Yago lo tiene claro, Marcelo es su paraguas y pudiese verse arrastrado con permiso de la organización a la mismísima final. Marcelo tiene todas las dudas del mundo sobre la expulsión de esta semana y nada entre arrepentimientos y cuidar de Laura para lo que le espera. 

   Lydia tambien las tiene y lo asume como parte del juego, mantiene intacta la herencia del club de las pipas de pensar que siempre le quedará Marcelo para salir. Laura se debate entre Marcelo y ella y se sigue agobiando cuando recuerda los aplausos; Dámaso se mantiene a la expectativa amparándose en una Lydia protectora pero se intuye salvado y Marta navega entre góndolas al son de poemas romanticones, mientras no le quita el ojo a Yago siempre su referencia.

        Fin de fiesta desolador cuyas pruebas no acompañan y lo poco interesante parece cocerse fuera. Extraer conclusiones a estas alturas de cambios de comportamiento apenas tiene sentido y como dije solo los detalles nos hacen mirar de vez en cuando hacia la pantalla. Ya se dieron los tumbos necesarios como para saber cada uno a lo que atenerse y mucho me temo que el pescado pudiese estar ya todo vendido. El poco interés que le queda a la edición pasa por las expulsiones, en particular la de esta semana, y el desenlace de la cápsula del tiempo, ni siquiera las nominaciones me parecen importantes y me atrevería a visualizar el desfile de Lydia y Dámaso antes de cerrar el telón.

           Una final atractiva donde dos bandos girarán en torno a Laura, los pro y los anti, entendiendo a éstos como aglutinados en torno a la figura de Yago más por el interés que no gane la parleña que por otra cosa. Y bueno, una final a dos que contará con dos invitados de excepción que imagino venderán sus votos por afinidades, los de Marcelo con Laura y los de Marta con Yago. En resumidas cuentas todo lo que éstos últimos dias estamos viviendo por aquí en internet y asistiendo a los preparativos de una semana final más que interesante.

          Quizás asistamos a un final de concurso al uso del último año donde la falta de favoritos y perspectivas por un lado y por otro los partidarios de Laura nos llevarán posiblemente a una pérdida de papeles importante por indefinición o defensa a ultranza y caigamos no pocas veces en todo aquello que cada año con más asiduidad nos aleja del concurso en sí. Argumentos zafios de descrédito que minen la otra parte a fin de arañar votos por si sonase la flauta, ya lo vivimos el año pasado con Pilarita y en éste con un Yago que no termina de enganchar por medio y que servirá de parapeto a quien no comulgue con la historia de amor.

          Marcelo o Lydia, ese es el dilema de la semana, y aunque a Marcelo le mantiene la sombra alargada de Laura, siempre se le vió más interesante que a su oponente a pesar de los dardos que ha tenido que soportar y de la campaña agresiva que por ciertos lados se empeñen en difundir. Lydia ha sido una concursante que ha pasado sin pena ni gloria por el concurso y que ha resumido prácticamente todo su atractivo en un “apartheid” voluntario y narcisista y que cuando tuvo que situarse lo hizo siempre a la sombra de los demás. Su encantamiento con el concurso quizás haya sido su propia medicina de la que se alimentaba en su particular habitación hermetizada. Una oda a sí misma y en homenaje a sus espejos donde se difuminaban las sombras de los demás en un gris sin sustancia y sin mucha gracia. Una reválida a su propia autoestima con la que ha coqueteado durante el concurso y de quien se tiene que sentir brillantemente compensada.

          Sin hacer mucho más, Marcelo ha alimentado la historia de la edición y aunque ha dejado píldoras de inmaduro y niñato, tambien ha conjugado esos momentos de ingravidez con otros estelares que ha engordado sueños. Siempre me quedará la duda con este concursante, terminaré la edición y no sabré donde posicionarlo, si con los inteligentes o con los tontos, porque muestras de ambas me ha dado a partes iguales hasta el punto de no saber por donde cogerlo, reconozco que eso me lo hace interesante y susceptible de seguir de cerca. Ha oscilado entre geniales análisis de la convivencia y absurdas meteduras de pata infantiles, por momentos jugador por momentos mentecato, independientemente de su reino consorte siempre me pareció mucho más atractivo que Lydia.

14 de febrero de 2011

SEMANA DE DEBATE


    Con inmensa pereza de nuevo asistimos anoche al “drama” que viven Rubén y Chari. El enésimo intento de explotar la historia hasta el final intentando darnos claves nuevas que nos metan en el bucle. Creo que se equivocan de largo, a nadie le interesa salvo rellenar tiempo; son carne de cañón de vales y superpop y dan para cuatro fotos. El no da la talla. Quieren alargar el tema con discusiones familiares pero tampoco hay de donde tirar, la personalidad débil de él da con sus huesos en el parket con medio soplido de Chari. No entiendo porqué insisten, será por el dia que es o porque dentro de la casa la cosa está más o menos clara. Los intentos de comparación de los videos ya cansan por mucho que lo intenten.

     Tambien nos dieron flashes de Laura y Marcelo, de Lydia y de Yago. Cada uno en sus respectivas historias, nos dieron los preparativos de la cena de Laura y Marcelo, unas escenas preciosas de Lydia y su relación con el pony, que creo dejo siempre en mejor lugar al pony y el paripé que se han montado con Yago y su cápsula del tiempo, adornándonos su tiempo con la forma y el modo con que la escondió en su maleta. Eso, si, dejándonos claro que aún no saben como lo van a hacer. Y sobre esto mucha especulación, si será solo el tiempo de la gala, si será un dia, si tendrán tiempo para estar todos en las mismas condiciones de Yago, en fín, un marrón en toda regla, y puede que hasta par el mismo Yago; me huele mal esta historia y de la forma que la estan montando. Pero bueno, tampoco es que hayan sido muy originales este año que digamos con sus inventos.

    La reacción de Laura, después del famoso aplauso fué otro de los momentos del debate, cerraron la cuadratura del círculo con confesionarios suyos y la ralladura de ésta arremetiendo contra quienes les proporcionaron los aplausos, nos los dieron un par de veces para guardarlo en su debe y sacarlos de nuevo cuando corresponda, pero la intencionalidad de un par de ellos no nos dejó lugar a dudas. Que lástima que a Yago no le tratasen igual con sus palabras dirigidas a Laura.

     El confesionario de Marcelo fué significativo. Algunos videos que nos pusieron de éste dejándonos entrever algunas claves de sus sentimientos por Laura y la diferencia de madurez entre ambos tambien fueron elocuentes. Todos siempre habiamos pensado en la sinceridad de los de Laura, y siempre se habia dudado de los de Marcelo. Bien, mientras los de Laura permanecen intactos, de nuevo Marcelo se contradice asímismo y se sume en su propio agujero sin fondo de lo que realmente piensa de su relación. Independientemente de todo lo que se esté diciendo tengo serias dudas de que no esté más colado por Laura de lo que nos muestra, mientras ella parece asumir con bastante madurez los continuos desplantes de su pareja. Marcelo tiene miedos lógicos de su edad e inseguridad respecto a Laura y sus deseos pero no exentos de una alta dosis de sinceridad respecto a ella.

     Algunos concursantes se sobreexplotan a sí mismos y otros mantienen intactas sus lineas de crédito, por mucho yaguismo y lydismo que nos vendan para contrarestar la enorme personalidad de Laura el filón imaginario se hace repetitivo y ya hasta cansa. No hay más de Yago que lo que hemos visto, ni más de Lydia que lo que vemos, sus bromas y sus poses de interesantes hastian en demasía y empiezan a ser más de lo mismo. Previsibles y monótonas, sus personalidades adquieren sentido aquí fuera como paraguas para soportar la embestida laurista y no dejar la edición huérfana de cierta expectación, pero mucho me temo que es más ficción que lo que realmente esconden dichos personajes de interesantes.

     No tengo ninguna razón en este momento que me impida pensar que el abultado resultado de los porcentajes de anoche no correspondan en ese setenta y uno por ciento a Lydia. Así como nada me impide pensar que de nuevo Marcelo con toda la campaña en su contra que está teniendo desde todos los ámbitos va a ser de nuevo salvado por la estela incuestionable de Laura. Una cosa es hacer campañas de desprestigio más o menos agresivas y otra muy distinta es la realidad. Con hablar mal de Marcelo no se le expulsa, al contrario, bien podría motivar mucho más a sus defensores. Pero estimaciones indican que el voto carpetero según los antecedentes con que contamos podría rondar en torno al sesenta por ciento votante de este año, y por mucho aliento que motive la expulsión de Marcelo y se acojan a vientos favorables y oportunistas la verdadera realidad es otra bien distinta a como se nos quiere pintar desde todos lados. No he encontrado aún la verdadera razón por la que da todo el mundo con los huesos de Marcelo en la calle, y sí, que tengo una muy poderosa que da con los de Lydia en el plató de Marcedes el jueves, los defensores de Laura sí que votan. Una cosa es el deseo y otra distinta es plasmarlo en votos, y ahí, me temo que alguien escribe más de la cuenta. Una cosa son las sensaciones y otra muy distinta es la convicción en lo que realmente se cree. Los que no creen en Marcelo, que posiblemente sean muchos, no creen en casi nada o casi nadie, los que creen en Laura, en Marcelo o en la historia de la pareja, sí que creen en ellos decididamente.

     Es normal que circulen bulos a estas alturas del concurso y esperanzas en la creencia de que todo no puede ser así y que hay que cambiar las cosas, el odio, la rabia, la visceralidad, quizás puedan impulsar a más de uno al convencimiento de que todo no es como parece, pero el ejercicio de apretar la tecla aunque parezca tan simple no lo suele ser. Terry tenia muchos más defensores que Lydia, y se quedó Marcelo en ese veintitantos por ciento que anoche el debate le daba al segundo más votado, Terry salió con un sesenta y tantos por ciento de los votos con una diferencia abrumadora con respecto a Marcelo, ésta semana el frente laurista no ha bajado los brazos, mientras en el nuevo frente se apela a un exacerbado optimismo, y yo, sin embargo aún no logro ver la razón exacta.

 Por imprevistos de última hora, la entrada de hoy martes se colgará por la tarde. Disculpad.


11 de febrero de 2011

LA HORA DE LA VERDAD


      Si la sorpresa consistía en que el menos votado iba a tener la opción de llegar a la final directamente es que alguien este año ha terminado totalmente de perder el norte, porque se podrían haber ahorrado toda la parafernalia de la promoción. Menos mal que recularon sobre la marcha y le dieron la opción de “poder” llegar, cosa que dejaron “apresuradamente” clara. Algún sentido tenía que tener la cápsula del tiempo, es como si te prohiben salir de tu casa y la esconden en la casa de al lado. El enigma mayor guardado de GH11, el sentido de ésta y sobre el que circularía toda la edición salió por fín anoche de su escondite. Si alguien que siga el programa no sabía que Yago iba a ser el menos votado, yo de nuevo me vuelvo a bajar de ésta porque tanta improvisación me puede.

      La gala se centró en la segunda parte de la entrega Chari-Rubén. Sí, por si alguien no lo sabía salió Rubén, el favorito para mucha gente, el más “bueno” del mundo, el que nunca ha hecho nada malo. Para que nos vamos a extender más, un fraude de concursante en toda regla dentro del concurso y un pagafantas de tercera fuera de él. Ni las faldas de mamá ni el aliento de papá, Chari sin demasiado esfuerzo le dejó de vuelta y tres cuartos, y es que es lo que tiene presentarse a un concurso de la mano de mamá. Pero chico, por lo menos, que menos que explicarte, o sea, hablar, decir lo que piensas, no sé, es que solo balbucear y hacerte aquel que no sabe nada, menudo colofón para despedirte, y ahora reclamarás tu parte, seguro. No sé, mal tendría que ir la cadena para compensarte. Hazme caso, esto no es lo tuyo.

      El resto de la gala se centró como no en las nominaciones, todo como estaba previsto salvo el “pequeño detalle” de que Laura no nominó a Marta. Vaya. Después de la semana que habiamos tenido, al final va y ni la nomina. Para hacérnoslo mirar. Marcelo sí que lo hizo con tres puntazos debidamente correspondidos por la gallega. El puntito de Yago a su princesita Lydia le habría salvado de la nominación, pero esos pequeños detalles solo son “pecata minuta” comparado con la intención de Laura de nominar a Marta. Donde va a parar. Y es que al final el retratista queda perfectamente retratado.

     Yago consigue su objetivo como siempre, un adalid, esta guerra no va conmigo podría pensar, claro. El bastante tiene con hacer reir a los niños que parece ser su verdadero cometido en esta edición. El rey cínico disfrazado ahora de payaso, para que luego digan que no está siendo la verdadera “atracción” del concurso. Eso sí, quien va a por el maletín y en sus ojos solo se distingue la figura del dólar es Laura, por supuesto. Y bueno, esto fué lo que dió de si la gala, bueno eso y la entrada de un pony negro que atiende por el nombre de “Tato”. Eramos pocos y parió la burra.

     El detalle del aplauso del público cuando Mercedes le dijo a Laura que estaba nominada solo fué un fallo de sonido de algún despistado que en ese momento se puso algo nervioso, y teniendo en cuenta que el plató estaba abarrotado por familiares de Lydia, Rubén, Dámaso y una amplia representación de gateros, el incidente no pasó de ser mera anécdota. Laura estuvo fingiendo el resto de la noche y la súper ya se encargó de decirle que no se preocupara, que no tenía mayor importancia.

    Ayer eran tambores, “A la calle, Marcelo,” creo que aprendió a decir el pony en sus primeras palabras en Guadalix, pero eso era ayer, o esta mañana, no recuerdo bien. Hoy la cosa es distinta y la realidad tambien, para que nos vamos a engañar. Laura contra Yago, y no hay más. El resto, fuegos artificiales. Así lo quiere la providencia o el azar o el capricho o quien sabe nadie. Es decir, Laura contra el resto del mundo. Un duelo a dos que medirá el verdadero poder de algunos sin que antes no se afilen los cuchillos en una interminable lucha de desgaste para el combate final. Precisión o medición de fuerzas que más da. Sobran todos y el bifavoritismo conviene para el negocio de la forma que está montado el tinglado.

    Si alguien discute el protagonismo de Laura escudándose en el juego de Yago o en la retórica del insufrible juego de su pareja es que es rey en el país de los ciegos. Cuando desde todos lados apuntan a ella con lanzas envenenadas es que en su día elegimos el camino correcto y no nos equivocamos. Sin duda parece atractiva la lucha, pero aún más si cabe ver perder los papeles a más de uno cegados por la evidencia y andar haciendo equilibrios entre cables para que solo alguien se pegue el tortazo parece más divertido que digno de estudio. Pero se acepta el reto, Laura no tiene miedo, y puede que hasta sea divertido. Esto empieza hoy, bueno ya empezó, para que le vamos a estar dando vueltas, llegó la hora de la verdad. Y ésta solo tiene nombre de mujer.

10 de febrero de 2011

TAMBORES DE GUERRA


    No me atrevo a pronosticar la salida de esta noche. Las encuestas este año no están siendo muy fiables y guiarnos por nuestra propia lógica puede resultar bastante atrevido. La verdad es que es una expulsión bastante descafeinada y eso después de una semana tan intensa como la pasada podría estar pasando bastante factura. Las opiniones están divididas y aunque resulte curioso la igualdad que se presume no acierto a saber de forma meridiana entre quien exactamente. Todos los indicios apuntan hacia Rubén, pero existe un sector que se inclina por Lydia y otro surgido de forma fantasmagórica que da con los huesos de Dámaso en la calle.

     No es por desconfiar pero la emergencia de Dámaso para ser el expulsado me hace debatirme entre mi lógica natural o intuitiva que nunca podremos explicar de donde procede o estrategias poco definidas que subsanen cualquier tipo de error ante una hipotética final más o menos atractiva. No veo a ese votante de esta semana intentando echar a Dámaso para salvar a Lydia o a Rubén, sino más bien lo contrario que sea el manchego el tapado de la semana y que la lucha se dilucidase de forma natural entre la rubia y el gaditano.

     Dejaré las desconfianzas aparcadas y me atreveré a imaginarme la insustancial entrevista que hoy podria tener Rubén en plató. No sé por donde coger a este atrezzo de concursante, ni antes ni ahora, pero antes tenía pase, formaba parte de la nómina habitual de posibles engendros mediáticos que al uso nos sacara de la rutina con una historia novelada. Pero y ahora?. Entró en la repesca como favorito y con el mayor número de votos, se le estuvo promocionando por activa y por pasiva como una alternativa real de ganador y todo fué entrar en la casa y mostrarnos su mejor cara, su única y definitiva cara, diria yo. Dudo mucho y lo siento si aquellos que en su dia lo consideraron como posible ganador siguen viéndolo igual, puesto que jamás coló en mucha parte de audiencia esa imagen de “bueno” que se nos quiso inyectar, aunque a decir verdad, creo que sí es cierto que le persigue de la misma forma que le aleja de cualquier realidad.

    Ser bueno no es malo, siempre es apetecible para cualquier concursante tener esa imagen, pero sobreexplotarla hasta el punto de meterte en tu propia urna para que esa imagen no se dañe o se ensucie termina por ignorarte. Esperar a que los “malos” se zancadilleen por si solos y esperar su rédito es conocer poco el programa o haber hecho demasiado caso a mamá, cosa que como hijo impecable no me extrañaría. Pero por favor, de ahí a hacer el ridículo intentando ser o parecer interesante, yo creo que ha terminado de desquiciar a una audiencia ávida de acción y de vida.

     Resucitará la cadena los fantasmas de Chari y nos envolverá de nuevo en un bucle espantoso y soporífero intentando agotar unos últimos cartuchos?. Posiblemente, si, pero yo me apeo y me quedo en la casa que allí se está mucho más entretenido.

     Ni que decir tiene que ese entretenimiento tiene visos de tragedia griega donde los cuchillos y las puñaladas sobrevuelan por no pocas cabezas y la intensidad y la emoción hacia donde se va dirigiendo éste final de edición nos está implicando en demasía a los de este lado. Dentro podriamos certificar el aislamiento de la pareja que a partir de esta misma noche será más que evidente con un frente total abierto en su contra y un comandante de operaciones tocado en su propia miseria que por su intento de manejar unos hilos demasiado complicados podría estar llevando la batalla a un callejón si salida por torpe. Marcelo no da con la tecla y se está dejando enredar por Yago hasta el punto de estar dirigiéndose a pasos agigantados a una hecatombe mayúscula. A veces pienso si no fué un error dejar a Marcelo dentro para acompañar a Laura en su desenlace.

     Pero confio en Laura hasta el punto de poder enderezar la situación y sacar su personalidad a flote para poder hacerse con las riendas que demasiado excelsa le ha cedido a su pareja. O Laura termina con el paripé de Yago o lo va a pasar mal hasta el final del concurso, y terminar con Yago, aunque le pese, pasa por poner firme a Marcelo y quien sabe si no una nueva y definitiva ruptura de la pareja.

      Las cartas están sobre la mesa del salón de Guadalix boca arriba y a la vista de todos, o la pareja se sale de su nicho y las mira de una vez por todas o la intensidad de la semana pasada va a quedar en simple juego de aficionados comparado con lo que se avecina. Ese frente antiLaura está trascendiendo a marchas agigantadas fuera de aquellos muros lo que va a dar lugar a una lucha encarnecida entre seguidores de todos los concursantes unidos en contra de la pareja y un grupo de seguidores y seguidoras de ésta que se van a tener que poner el mono de trabajo para llevar su objetivo a buen puerto. Los tiempos no corren favorables, y como decía un comentario anoche, quizás la sobreexplotación que la cadena está haciendo de Laura y Marcelo le pudiera estar sacando poco a poco los ojos de forma silenciosa.

    Sigo confiando en Laura, y la alejo cada día que pasa más de Marcelo, será feliz si ella quiere fuera de esa casa, lo serán los dos, o será lo que tenga que ser, pero espero a la Laura capaz de todo, lo bueno y lo malo y que coja las riendas de su propio concurso de forma independiente, que defienda aquello en lo que crea, pero que se plante como otras veces ha hecho y dando un puñetazo en la mesa donde están las cartas, les diga de una vez por todas a aquellos sucedáneos aprendices de protagonista quien está siendo la verdadera reina este año. Que sus seguidores hagan caso omiso a los cantos de sirena que les van a llover por todos lados y defiendan su reinado como siempre han sabido hacer y como se han ganado y con el único arma que hasta hoy es conocido y lícito, su confianza.

9 de febrero de 2011

TRINOMIO


      Hace unos dias escribía una entrada refiriendome a Laura con el título “Ella baila sola”. Posteriormente tras la salida de Terry volví a referirme a Laura diciendo que ella no bailará sola. Aunque parezca una contradicción no lo es. Laura baila sola y no baila sola. Emocionalmente no lo hace, se protege de Marcelo y se ampara en su amor para conducirse por la misma senda cogido de su mano, antepone todo a su relación y que cada uno le ponga la etiqueta que quiera pero es evidente que ese es su mayor deseo y su prioridad más absoluta. Ha elegido ese camino desde el principio y en él se ha implicado hasta el final; en lo que queda de concurso ella no bailará sola sino al ritmo que entre los dos decidan llevar, le será fiel hasta el final y a pesar de todo lo que se vea venir se mantendrá firme en su decisión Ella es así.

       Pero Laura también seguirá bailando sola, a pesar de tener pareja de baile cada hora que pasa en esa casa y conforme se acerca el final más sola que nunca parece encontrarse. Dentro del mismo concurso Laura está viviendo dos experiencias distintas, por una parte su amor con Marcelo y por otra el concurso en sí. Laura no es consciente de lo que está siendo su concurso en la casa, porque tal vez la ceguera de su amor por Marcelo no le está permitiendo calibrar objetivamente su paso por la casa. En esa Laura jugadora que deambula por la casa basamos nuestra teoría de que baila más sola que nunca. Existen conversaciones con Marcelo que nos podrian estar dando indicadores de lo sola que está concursando, y lo tremendamente alejado que se sitúa su propia pareja de ella.

      Pero Laura, aparte de darnos los mejores momentos de toda la edición para bien y para mal, si por algo ha ganado al corazón de la gente, y no solo la gente de fuera sino de sus propios compañeros ha sido por su personalidad. Alejándome de sus estridencias externas y de esa capa superficial que parece ser el cebo de la mayoria de sus detractores, ha demostrado aparte de un gran corazón una intuición fuera de lo común, una madurez absoluta bastante por encima de sus demás compañeros y aunque parezca mentira una visión de las cosas dentro de la casa muy superior al resto de concursantes incluido el propio Yago.

     Ella se está dejando llevar, porque así lo quiere, y le será fiel hasta el final, se está dejando arrastrar por una sola de esas experiencias que está viviendo de las dos, y no le importa, aún sabiendo que se está perjudicando ella misma y está empezando a ser cuestionada por una amplia mayoria de la casa, ella le sigue. Su mayor enemigo ella sabe quien es, lo caló desde el primer momento y jamás se equivocó, le pidió perdón porque Marcelo se le pidió e intentó acercarse de nuevo a él, pero ella sabe que eso no es así, que su mayor enemigo es Yago, así lo fué desde que entró, así lo vió y así lo sigue viendo.

     Pero Laura tiene un problema. Yago en su estrategia ha arrastrado a Marcelo, aunque tambien a Marta y a Lydia. Y Marcelo ha picado en el anzuelo quizás por su inexperiencia, y le sigue, y por otro lado tiene a Laura quien le ha aupado hasta este momento. Sin quererlo se encuentra en medio de dos fuegos cruzados, y ciego absoluto no está sabiendo esquivar los tiros. Confía en Laura, y sin embargo confía en Yago. Laura ya no sabe como decírselo, pero no le insiste, posiblemente le esté dejando que sea él mismo quien se de cuenta de su error, pero mientras tanto flaco favor le está haciendo Marcelo a su pareja, casi me atrevería a decir que la propia Laura aparte de tener un enemigo declarado tiene otro tácito y lo tiene en casa. Sin darse cuenta está protegiendo al enemigo de su pareja y aupándolo hasta las mismísimas puertas de la final.

     Marcelo tampoco es tan tonto, quizás un poco débil y bastante influenciable, ha caido en la estratégia de Yago, sin haber hecho este demasiado esfuerzo y a pesar de los avisos de Laura se ha dejado envenenar con esa pózima secreta que destila Yago. Sé que se dará cuenta de su error, pero tal vez me pregunte si no será demasiado tarde. Está sometiendo a un riesgo innecesario a Laura a quien está exponiendo más de lo aconsejable y se está dirigiendo él solito a su propio suicidio. Y todo por no hacerle caso a su pareja.

       De esta situación quien más se está beneficiando sin duda es Yago, que asiste incrédulo a la actuación de Marcelo y está disfrutando de ello. Sus otros tentáculos los está manejando a la perfección atrayendo a Lydia y a Marta a su terreno, y avivando en cuanto puede la separación de la pareja con el resto de la casa, incidiendo por supuesto mucho en Laura que sabe es su principal enemiga. No cejará un día en que no lance pildoritas al cielo en contra de ella aunque es incecesario ya que su objetivo de enfrentarla al resto de la casa ya lo ha conseguido, si que está consiguiendo su desacreditación sibilina y que cada día la gente hable más de ella, dentro de la casa para mal. No sé si persigue un nuevo enfrentamiento entre la pareja que los desgaste o simplemente librarse de nuevo de cualquier nominación. Sea lo que sea, lo está consiguiendo.

      Pero está cometiendo el mismo error que cometió la primera vez. Está infravalorando el poder de Laura y de quien le apoya, está jugando solo de puertas hacia dentro y olvidándose del exterior, precisamente muchísimos más ojos que existen dentro, está convirtiendo sin querer a Laura no solo en la mala de la casa sino en la mártir de fuera, porque no hay nada mejor para hacer favorita a una persona que atacarla con la única argumentación de que es la favorita, dándole un plus adicional que corrobora el pensamiento de mucha gente. Si el principal jugador de la casa ve a otro concursante mejor que él... por algo será.