30 de mayo de 2012

LA ÚLTIMA ESTACIÓN

 Ha sido una edición intensa. No teníamos muchas expectativas puestas en ella, todo hay que decirlo, pero nos ha sorprendido a todos. Ha ido de menos a más como tiene que ser, poco a poco nos ha ido enganchando y acumulando tal interés que ha batido sus propios récords. Una edición a la que no le ha faltado de nada, donde las tramas se han ido enlazando una con otra consiguiendo casi el engranaje perfecto, ha sido la edición del vértigo donde todo ha discurrido a una velocidad asombrosa en la que si te descuidabas un segundo te podías quedar fuera, morbosa y polémica, dulce y educada, ha tenido los condimentos necesarios para rozar el notable alto. Bien argumentada y mejor presentada donde no han faltado las rencillas, los celos y el amor, la alegría y el dolor, la rabia contenida y las frustraciones, la sorpresa y el aburrimiento, la diversión y el entretenimiento, la pasión y el remordimiento, las buenas y las amistades peligrosas, el arrepentimiento, el perdón, la confusión de sentimientos y el atrevimiento. 

 Ha estado plagada de papeles principales y secundarios, como en las mejores obras; nos ha mostrado un amplio catálogo de verdades, engaños y falsedades, actuaciones perfectas y lamentables, de sinceridad y de rencor, de odio y afectos profundos. Nos hemos reído y nos hemos emocionado, enfadado y  felicitado tan a partes iguales que no sabríamos decir con que capítulo quedarnos. Todos han sido interesantes. Una historia donde el silencio jamás tuvo tanto protagonismo, el silencio de Noemí hacia Ales, el silencio de Pipi hacia Pepe, el silencio de la puerta elegida por Hugo, el silencio de Cristian y María tras ser repescados; una historia donde las mentiras han tenido tanto protagonismo como las certezas, donde las noches han sido tan importantes como los días, donde algunos sueños a punto han estado de cumplirse.... y de romperse. Donde se nos partió el corazón en aquella noche triste de Marta o donde se nos enterneció viendo la cara de Ales al ver los vídeos de Noe o la de Noe tras despedirse de Paolo, donde pegó un salto en la noche loca de Dani. Han sido tantas y tantas las secuencias que sería imposible detallar.

  El casting ha sido en su mayor parte acertado ofreciéndonos disparidad de personalidades y notables maneras, la guionización ha estado a la altura sin aspavientos ni excentricidades y el desarrollo imprevisible como nos gusta de ver. Pero la obra perfecta no existe, y quizás le hemos dado excesivas vueltas a muchas de las cosas. Ha sido de agradecer el enriquecimiento que se le ha dado a la parte final dotándola de una vida sin la cual el concurso habría agonizado, pero se han cometido errores producto de la improvisación, la elección de los finalistas basados en el engaño confundieron a los concursantes en su momento más importante y terminaron confundiendo al concurso, se ha actuado con demasiada ligereza en relación al desenlace privándonos de una emoción mayor y se han dejado algunas cosas al azar sin haber previsto sus consecuencias. Se ha abusado de la información del exterior dejando por momentos a algunos concursantes a merced de un riesgo innecesario, se ha podido tergiversar la esencia del formato y condicionado el concurso utilizando en algunos momentos la buena fe de los concursantes en beneficio del espectáculo extralimitándose en sus funciones y exponiendo en el juego su vida privada,  la falsa final fue un artificio inútil que no convenció a casi nadie,  en definitiva, ha sido una edición interesante pero con algunos errores.

  Los seguidores del programa han logrado las más altas cotas de pasión con ésta edición rompiendo récords de audiencia y demostrando un interés desorbitado, traspasando por momentos lo meramente "concursal" y rompiendo barreras permitidas habiéndonos acercado peligrosamente a lo irracional, señal inequívoca de la trascendencia y la repercusión del programa. La polémica ha surgido desde lo más nimio para ir agrandándose hasta convertirse en una perfecta bola gigante que ha terminado por envolver a concursantes, público y organización, alcanzando por momentos  insospechadas cotas de expectación  incluso  social.

  Esta noche la mayoría de los concursantes tendrán la oportunidad de continuar la convivencia en un alargue de la edición por cuestiones meramente técnicas. Es como una continuación  de algo que ya ha finalizado, un reencuentro añadido a lo ya vivido o un nuevo experimento a la sombra del éxito cosechado. La revuelta, o doble vuelta, como una segunda parte de la que no conocemos sus verdaderas intenciones. Nos venden la radiografía de un punto y seguido totalmente distorsionado con unos concursantes heridos y llenos  de resentimiento por lo que pudo ser y no fue. Una nueva vuelta de tuerca hasta exprimirlos saciando así una sed inoportuna que nunca sabremos hacia donde nos conducirá. Su tratamiento es meramente comercial cuyo objetivo es mantener el beneficio conseguido y extender el eco de lo que ha sido un producto felizmente amortizado. Estoy convencido de que obtendrá los resultados perseguidos y servirá de entretenimiento durante unos días aprovechando la coyuntura anterior, pero a costa del desgaste de un formato más que exprimido y de unos concursantes ávidos de protagonismo que no han sabido aprovechar su verdadera oportunidad y que intentarán resarcirse de su verdadero concurso. Un guión premeditado donde lo que se pretende es rellenar horas de parrilla a costa de lo que sea y de quien sea. Un Gran Hermano desvirtuado. 

  Entiendo la postura de la cadena y la respeto, pero yo me bajo aquí en esta estación, seguiré los acontecimientos como un espectador más. Este blog es un blog Gran Hermano, que se enciende cuando se encienden las luces de la casa y se apaga cuando se apagan aquellas. Y para mí, aquellas se apagaron el lunes por la noche con la victoria de Pepe Flores. Permanecerá abierto el panel de comentarios a la disposición de quien lo quiera utilizar con el mismo respeto que se ha hecho hasta ahora y mientras no se traspasen los límites del debate y la cordialidad. El correo del blog está a vuestra disposición donde podréis enviar vuestras entradas que podrían verse publicadas si son consideradas interesantes y enriquecedoras para el blog.

  Por último, agradeceros una vez vuestro saber estar y el respeto que le habéis mostrado al blog, empezamos con apenas diez o doce comentarios y apenas doscientas visitas en los primeros días y hemos terminado rondando las tres mil visitas diarias, habiendo días que se han generado hasta siete mil páginas vistas en un solo día, vuestros comentarios han estado presentes en muchos sitios de la red y han sido leídos por cientos de personas, eso ha sido sin duda porque absolutamente todos han sido interesantes, unos más pequeños, otros más grandes, unos de un estilo y otros de otro, han sido casi cien entradas desde que se abrió la casa y cientos los comentarios vertidos a raíz de ellas, no puedo sino daros las gracias a todos, uno por uno y sin olvidarme de ninguno, los he leído absolutamente todos y he intentado ser lo más justo posible con mi forma de exponer las cosas y como las sentía, si en algún momento he podido ofender a alguien con mis comentarios os pido disculpas y que sepaís que ha sido en todo caso sin ninguna intención.

 Seguro que habré cometido errores y entiendo que forma parte de tener el blog abierto el ser susceptible de toda crítica que hubiese podido recibir, cosa que siempre he aceptado y me ha ayudado a mejorarlo. No puedo personalizar todos los nicks que han aportado al blog, estoy seguro que me dejaría alguno, habéis sido todos, desde los que escribíais a diario hasta los que aparecíais esporádicamente, a todos os estoy enormemente agradecidos porque la culpa del éxito del blog ha sido sin duda vuestra y solo vuestra. No quisiera olvidarme de los blogs amigos en los que siempre me he visto apoyado y respaldado como son Crónicas y el Comentado, que como otras veces me han servido de estímulo y de ayuda y a todos sus comentaristas. Nos vemos en Gran Hermano Catorze. Gracias.

29 de mayo de 2012

GANÓ PEPE FLORES



  Ganó Pepe Flores.

  Y ganó  por coherencia. Porque él fue a ganar. Nunca lo ocultó y anoche lo volvió a repetir, Pepe es un ganador nato y para serlo tienes que dar todo lo que hay en ti, exprimirte al máximo en cada minuto sin regatear ningún esfuerzo, crecerte en las adversidades y tener la convicción siempre de que lo puedes conseguir. Eso de vivir la experiencia, conocer amigos o hacerte famoso  solo forman  parte de una carrera de fondo que supone ir hacia donde realmente quieres llegar. Pepe ha ganado porque ha sido cualquier cosa menos conformista, aquellos que se conformaron con vivir la experiencia pueden considerarse ganadores puesto que su premio ya lo han conseguido, pero Pepe quería más. Su ambición forma parte de su vida, aprender para mejorar, mejorar para ser el mejor. Es competitivo porque forma parte de su naturaleza, porque sabe que las cosas que se quieren solo se consiguen dándolo todo, siendo generoso y perseverante.

  Y Pepe lo ha dado todo desde el primer minuto, no ha escamoteado ni una mota de él. Ha sido leal y justo consigo mismo, consecuente con su palabra y generoso con nosotros. Atrevido y valiente, duro cuando ha tenido que serlo y cariñoso cuando se le ha requerido, en un ganador nato como es él no pueden haber medias tintas o te desvías de tu camino. No ha dudado en mostrarnos parte de sus costuras ni se ha escondido de los conflictos, le hemos conocido rebelde y filantrópico, contenido y pletórico, incisivo y benevolente, luchador incansable, abierto y comunicativo, perezoso e irónico, punzante y quisquilloso, protector y fiel, no ha escatimado ni un ápice de sí mismo, no se ha guardado nada de lo que nos pudiese interesar y eso el público se lo ha agradecido. Pepe ha sido un inconsciente y un imprudente que ha logrado hacer saltar la fibra de las emociones a mucha gente que lo ha conocido bien, se ha generado enemigos irreconciliables porque él no tiene doble cara ni doble vara de medir porque  es radical en sus decisiones. Su magnetismo es inapelable, nos ha atrapado y seducido hasta el hechizo, nos ha imantado con  su presencia. Su fidelidad ha estado fuera de toda sospecha, ha sido verdadero y lo que es más importante, real.

  Las galas finales me suelen emocionar por los detalles, y anoche hubieron muchos y jugosos. Esa alegría instantánea de Marta y Pipi en el momento de decir el nombre del ganador contrarrestando con la cara avinagrada de Ari me definió perfectamente lo que había sido la edición. Tres nombres propios escritos en un solo deseo, Marta, Pipi y Pepe. El triunfo de Pepe no solo era el suyo sino el de ellas también, el reconocimiento a un cariño desinteresado y sin fisuras, a una felicidad compartida en horas y horas, en risas y llantos, en tantos y tantos momentos vividos a flor de piel, a una amistad sin retorno  sincera y definitiva, al recuerdo de esas noches inolvidables de chistes y canciones, de risas y sueños, a la mejor de las experiencias. Cuando sonó el nombre de Pepe, sonó el de ellas, se lo merecían. En ese segundo se quedaron atrapadas para siempre muchas de las angustias, de ratos duros vividos, de confusiones y silencios, de autenticidad. Son de esos momentos que te reconcilian para siempre con Gran Hermano y que se te quedan grabados para el recuerdo.

  El sorprendente cuarto puesto de Ales, la definitiva pérdida de aquel  Dani que conocimos hace unas semanas, la elegancia de María con el ganador o el olvido de una de las liturgias más esperadas en estos momentos como es el apagón de luces marcaron una gala llena de emociones y altibajos. Los vídeos de la nostalgia que nos trasladaron a un pasado reciente, el silencio sospechoso de una grada contenida y el acertado atrezo del escenario final,  junto con la vuelta a los orígenes del regreso en helicóptero nos entretuvieron y mantuvieron expectantes durante la mayor parte del tiempo. Pocas dudas se manejaron sobre la resolución final, Gran Hermano tiende a ser justo aunque es evidente que su función excitadora nunca la podremos desligar en momentos como ese. Pepe estaba nervioso, tanto que en vez de disfrutar de la soledad del ganador y saborear el silencio del éxito se asustó de él mismo dándonos esa imagen suya tan característica de incredulidad, tuvo que ir al baño, se fue  a la habitación para preguntarse que estaba haciendo él allí para terminar sentado en el sofá a esperar a que se encendiera el plasma. Pepe Flores en estado puro. Solo el zapateado arrancado le tranquilizó durante unos segundos.

  La ausencia de Noe sobrevoló durante toda la noche el plató. Las explicaciones dadas fueron insuficientes y poco creíbles lo que le dio cierto toque agridulce a la fiesta. Se tenía la sensación de que aquello estaba incompleto; ponerse a pensar en argumentos nos llevaba a alejarnos del momento, algo se ha tenido que hacer mal por parte de unos y de otros que deberían hacer reflexionar a ambas partes. Ni Gran Hermano, ni Pepe, ni los finalistas, ni nosotros merecíamos la sombra de culpabilidad que anoche planeaba sobre el escenario. Hasta cuatro veces se dieron unas explicaciones exánimes que nos hicieron visualizar una especie de mancha en el expediente de la noche. Pero el cuadro tenía que terminarse. Su nombre sonó sobre el estallido de las palmas y la puerta se abrió por última vez, se abrazó con distinta intensidad a casi todos.... las cámaras le enfocaron, los micrófonos le escucharon  y de nuevo su mirada sorprendida, tímida y abrumada nos devolvió a la realidad. Lo había conseguido.

Gracias, Pepe Flores.

28 de mayo de 2012

PEPE FLORES

  Hoy termina una edición especial, interesante y emocionante en el que han sobresalido dos protagonistas, Noemí Merino y Pepe Flores; la primera ha sido protagonista,  y lo dejo ahí puesto que no puedo negarle algo que es evidente, el segundo ha sido también protagonista, tampoco puedo negárselo pero a éste si que le voy a añadir algo, aún a riesgo de que ni siquiera se me entienda como muchas veces ha pasado, Pepe Flores ha sido el protagonista de Gran Hermano. Los dos nos han ofrecido espectáculo, uno lo ha sido desde dentro y otro lo ha sido desde fuera. Y Gran Hermano aunque se transmita hacia fuera emana desde dentro y desde allí, desde las entrañas de esa casa ha sido desde donde ha emanado todo el protagonismo de quien para éste que escribe merecería ganar ésta edición. Por múltiples razones, pero sobre todo por una, Pepe Flores ha sido Gran Hermano. Todo el concurso ha girado en torno a él, directa o indirectamente, y hablo de Gran Hermano y no de la cadena que lo genera. Siempre hay dos concursos, el uno y el otro, y hoy se pone broche final a uno.

  Pepe sí ha sido el centro del universo  Gran Hermano Treze, y lo ha sido aún sin querer. Podemos darnos una vuelta por todo ese maravilloso mundo que nos ha supuesto la presente edición, y señalar nombres, David, Juan, Michael, Cristian, Aris, Ariadna, Hugo, Marta, Pipi, Sergio..... los que queramos y no podríamos aunque quisiésemos desligarlos a Pepe Flores, han brillado por la luz que éste la ha otorgado, repito, aún sin querer. Pepe Flores ha sido el eje sobre el que ha girado la edición, el resto han sido fuegos de artificio al servicio del programa, pero el auténtico Gran Hermano de éste año ha surgido,  vivido y convivido entre esas cuatro paredes.

   Descubrir la personalidad de Pepe Flores a éstas alturas de concurso podría resultar baladí, describir su historia es llenarnos los ojos de historias, de momentos y de magia;  la que éste le ha proporcionado a la edición, su historia la ha rellenado de todo sin dejarse nada fuera, no ha habido ingrediente que hubiésemos deseado que no nos lo haya ofrecido y en dosis suficientes como para no olvidarlas y hacer merecimiento a su concurso. Desde el primer día, justo desde el primer momento Gran Hermano Treze se ha impregnado de su nombre y se ha alimentado de sus historias.  Desde aquellos primeros días en que le echaron en cara su independencia y su poca aportación al grupo, la entrada de Aris y su episodio con Torso, las conspiraciones nocturnas contra él por parte de la casa y que fue generando en la separación de bloques, sus sospechosas y ridículas manías con la gente que le nominaba, la formación de su minigrupo con Pipi y con Marta, las noches interminables y memorables, la escena del bizcocho y su posterior cónclave patético con el discurso preparado por Michael, la confusión de sentimientos de Sindi y la posterior entrada de Sergio, sus matrimoniadas con ésta y sus reconciliaciones que nos hartaron hasta el infinito, sus ironías, sus no nominaciones para la final, su amistad con Hugo o con Ales, su encaje y aguante en la última fase hacia los ataques de Dani, la repesca de Cristian o el protagonismo absoluto de esa grada de exconcursantes que conforme se iba llenando más grande lo hacían. Ha copado el concurso desde el principio hasta el final, y alrededor de todo esto, han ido surgiendo historias… siempre alrededor.

 Gran Hermano y el éxito conseguido tienen mucho que agradecerle a éste concursante. Sin él no hubiese sido lo mismo. Ha sido estrella, para bien y para mal. Nos ha regalado de todo, sus cosas buenas que las tiene y sus cosas malas que también las tiene, no voy a entrar en ese tópico de que ha sido como es él,  que seguramente algún día antes de entrar algún amigo le apuntaría en un papel como secreto de éxito. Pepe Flores no ha sido solo él, ha sido él y todos los demás. Gracias a él hemos conocido a Pipi y hemos sufrido con ella, nos hemos emocionado con su historia y la hemos comprendido, algunos hasta la han descubierto a través de Pepe Flores, y hemos podido descubrir a Sergio y poder comparar, y la hemos apoyado y hemos bebido de sus cosas y sus líos, incluso la hemos aupado hasta casi el final. A través de él descubrimos a esa Marta irrepetible, y desenmascaramos al páter, y a Cristian, y gracias a él hemos conocido a los verdaderos Hugo y Ales y toda esa entrañable amistad forjada entre ellos. 

  Nos hemos emocionado con sus gestos, con sus expresiones cada vez que uno de los suyos volvía a la casa y hemos sentido su mala uva y su ironía a veces hiriente, y hemos dudado de su siempre presente corazón y nos hemos reído con sus “papafritadas” o emocionado con sus gestos. Le hemos echado de menos cuando desaparecía de la cámara porque teníamos la sensación de que nos faltaba algo. Hemos asistido a su agotadora recta final y le hemos visto nervioso, cansado, extenuado sin perder la compostura, nos hemos asombrado con su inocencia de niño chico, con sus desplantes, sus ralladuras de coco en esas difíciles noches de nominaciones; hablar de Pepe Flores, es hablar de la historia interminable, podríamos estar días y días y no cansarnos nunca. No ver lo que ha sido ésta maravillosa edición sin ver en ella a Pepe Flores es querer ponernos una venda en los ojos y no aceptar la realidad de lo que el concurso ha sido.

   Dicen por ahí que las encuestas podrían estar igualadas entre María y él, es posible, es posible todo, hasta que no gane, él dice que prefiere ganar, de hecho lo dijo desde el primer día que entró en la casa, pero que si la gente no quiere que gane él lo entendería. Es justo. Yo no lo entendería, me resultaría muy difícil de entender, pero es Gran Hermano y Pepe forma parte de él. En el fondo siempre ha sido un iluso, un perfecto iluso que no tiene consciencia de donde se ha metido ni de lo que le espera fuera. Ha estado atrapado durante cuatro meses en una casa y de ella ha hecho su mundo, ha sido el que ha abierto cada día sus ventanas y nos ha invitado a compartirlo con él, sin contraprestación alguna y de forma generosa, arriesgando su propio premio con actitudes suicidas e impopulares, con momentos grises e irreconocibles, pero cuando ha decidido ponerse en medio del escenario y mostrarnos su arte, ha taconeado para todos nosotros, haciendo de sus noches sus días y del silencio sus palmas.

Hoy merecería nuestro aplauso. 

26 de mayo de 2012

EN EL OJO DEL HURACÁN (2)


25/05/2012


  Terminó el concurso para los acompañantes. Una gala que debiera estar enfocada para los verdaderos protagonistas y el reencuentro con algunos familiares de nuevo se vio salpicada por la polémica en torno a la figura de Noemí. Los cuatro finalistas debían de quedarse solos en la casa como anuncio del verdadero final cumpliendo así una liturgia necesaria para ellos aunque poco popular para los espectadores. La casa pierde protagonismo en homenaje de quienes de verdad se lo han ganado. Después de cuatro meses ha habido tiempo suficiente para debatir, opinar, para votar, salvar o expulsar, en definitiva para elegir a los mejores. Nunca diré que los cuatro finalistas sean los que más se lo merecen porque eso estará escrito por las letras y pensamientos de cada uno, son los cuatro que la audiencia ha decidido que deban disputar la final y por tanto los mejores. No es tiempo de hablar de justicias o injusticias sino de decidir quien de los cuatro que hay se merece realmente ser el ganador de la edición, y ese es el último paso que queda para dar carpetazo a una edición fantástica, emocionante y atractiva.

  La gala de anoche tuvo al final tres focos de polémica y éstos vinieron dados por enfrentamientos directos entre Pipi y Azucena, entre Noe y Mercedes y entre las madres de Ales y Ari. Se nos anunció un nuevo reencuentro entre los concursantes de la presente edición para prolongar el éxito cosechado y según la organización, poder darle la oportunidad de "aclarar las cuentas". En definitiva, el alargamiento del concurso por medio de otro concurso para cubrir la parrilla hasta que llegue la Eurocopa. Servirse de Gran Hermano para satisfacción comercial y mantener a la audiencia entretenida, exprimir el producto al máximo y usar a los concursantes de una edición que ha acabado en mero objeto de entretenimiento. Mi impresión personal es que con éstos detalles precisamente es como se desgasta el formato,  poner en riesgo el excelente sabor de boca que nos ha dejado y apurar a los concursantes hasta que nos terminemos cansando, lo que se pretende crear va íntimamente ligado al nombre de Gran Hermano y por tanto desconfigurarlo y convertirlo en otro producto sucedáneo que a la larga le puede ir pasando factura. Se abusa del éxito y se mercadea con él importando poco el esfuerzo realizado y los resultados obtenidos, en definitiva nos empeñamos en minar el relanzamiento del programa exponiendo lo conseguido al servicio de otras cosas ajenas a su origen.

  A los acompañantes los llevaron a plató donde fueron entrevistados y se dio cuenta de su paso por la casa. Pipi volvió a rememorar su aún fresca entrevista del lunes pasado y volvió a ver algunos vídeos que le habían puesto. Se volvió a hurgar en la herida abierta hace tan solo tres días con las declaraciones de Azu y ayer vivimos una nueva segunda parte con nuevas contestaciones entre ambas provocadas por un guión preestablecido ávido de polémica. Como siempre en lo que llevamos de edición, Pipi de nuevo se llevó la peor parte y le tocó mediar contra su propio destino. Una Pipi  contrariada por todos los acontecimientos sucedidos en torno a su concurso y que aún no había terminado de asimilar del todo su extraño final se vió de nuevo abocada a su propia realidad, esa a la que ella se resistía. Una concursante que aún no es consciente de todo lo que le ha sucedido y que a base de impactos como los que le están disparando le van a meter de lleno en menos tiempo del que imagina. No solo se le han puesto trabas a vivir su sueño, sino que ahora que ya lo ha terminado se le impide saborearlo. Si alguna concursante ha sido de verdad maltratada por el concurso esa ha sido Pipi.

  La entrevista con Ariadna tampoco estuvo exenta de polémica. Le pusieron unos vídeos de algunos confesionarios suyos donde opinaba sobre la relación de Ales y Noe y el comportamiento de Pipi tras su reingreso en la casa, las cuales fueron contestadas por Pipi por un lado y por la madre de Ales por otro, lo que generó un agrio enfrentamiento entre ambas provocando la intervención de la madre de Ari saliendo en su defensa. Una Ariadna que se mostró tal y como se había mostrado en el concurso, dando una de cal y otra de arena, contradictoria entre lo que piensa y dice dentro de la casa y lo que dice fuera de ella, intentando justificar cada uno de sus gestos y sus palabras y orientándolos según sea su interlocutor y  simpatía. A ella le correspondió el momento esperpento de la noche con la lectura de una carta escrita por Michael donde le declaraba su amor, siendo éste ovacionado y zarandeado por sus compañeros en plan de chufla.

Sin duda, el momento más agrio de todos fue cuando Mercedes comenzó con su entrevista hacia Noemí, tras visionar algunos vídeos de su último paso por la casa y su relación con Alesandro, se le invitó a que aclarase sus declaraciones de que todas las galas giraban en torno a ella y que se había convertido en el "conejillo de indias" de la edición, tras empezar a dar sus explicaciones y ser contestada por Mercedes de que eso no era así sino de que todos los vídeos que se habían ofrecido habían sido generados por ella y que por lo tanto la responsable de lo que se ofrecía de ella era ella misma, salió su madre desde la grada, llevándosela para sorpresa de todos del plató. Hay que decir que todo el desencadenante de la justificación de Mercedes por parte de la cadena ocurrió al poner el ejemplo la presentadora de que "ella había sido la que se había acostado con Fael y no otra persona", a lo que Noe empezó diciendo que ella no lo negaba y que ya había pedido perdón por eso, momento en que fué interrumpida su entrevista por su propia madre, generando unos momentos de desconcierto en toda la sala y perplejidad en todos los que en ese momento lo estábamos viendo.

  De nuevo una gala que se vio absorbida inexorablemente por la figura de Noemí y volviendo a dejar en un segundo plano a los verdaderos protagonistas de la noche. A partir del incidente de nuevo toda la polémica al servicio de la red y la mayor parte de los comentarios iban enfocados sobre ella. Hay que reconocerle su protagonismo en ésta edición sin ningún disimulo y es innegable su foco de atención de la mayor parte de las cosas que han acontecido en los últimos días. Cosa que nadie puede negar de ninguna de las maneras. Es ese mismo el origen de toda la polémica. Si se le reconoce su protagonismo habría que reconocerle también  su causa, y esta por ejemplo en la gala de ayer vino dada por un comportamiento atípico de la protagonista. Su comportamiento en por ejemplo dos de los muchos vídeos que nos ofrecieron es resaltable para el concurso, para el espectáculo y para todos y no sería de recibo el omitir dichas imágenes u ocultarlas por la incidencia que tienen con respecto a otra persona que para más inri es finalista y se está jugando su concurso.

  Solo estoy poniendo dos ejemplos de los muchos que se podrían elegir, uno el de la escena de la ducha de Ales cuando Noemí se empeña en ducharse con él, cuando éste le pide que le deje en paz y ella insiste una y otra vez, diciéndole que se ducha con él "porque le da la gana y le apetece" y el otro cuando una vez fuera de la ducha y ya en la habitación le pide a Ales "que le enseñe el pito a su amiga, para que sepa la anaconda que ha tenido entre sus piernas". Esos vídeos no han sido inventados, ni han sido manipulados, no solo los vimos ayer sino que fue perfectamente visionado por toda la gente que seguía el 24h y ya ampliamente debatido en todos los sitios. No entro a juzgar si está bien o está mal porque no soy a quien corresponde sino a cada uno su libre opinión, pero no es de recibo que esos hechos han ocurrido y por tanto susceptibles de ser visionados por cuánto indican un comportamiento fuera de lo normal. Esos vídeos han sido provocados por ella y nadie más que por ella, y por tanto si ha sido foco de atención en casi todas las galas y ha sido protagonista ha sido única y exclusivamente por ella. A partir de ahí la interpretaciones que cada uno le quiera dar es responsabilidad de cada uno.

 La mía particular, es que Noemí ha sido sin duda junto con Pepe, una de las protagonistas indudables de la edición. Pero se puede ser protagonista por unas cosas y se puede ser protagonista por otras. Cuando un árbitro anula un gol en fuera de juego a un equipo se convierte en triste protagonista para los del equipo a quien anula el gol y en bendito protagonista para los del equipo contrario. Pepe para mí ha sido protagonista por sus aspectos positivos y Noe para mí lo ha sido por sus aspectos negativos. No le estoy restando méritos pero la estoy poniendo en el lugar que para mí forma de ver las cosas le corresponde. Su comportamiento ha sido polémico y ésta polémica ha venido dada y originada por ella misma y susceptible de ser aceptada o rechazada. Pepe para mi es un digno y merecido finalista por su comportamiento durante los cuatro meses y Noe para la audiencia es una concursante expulsada del concurso.

 No comparto mucha de la defensa que se le está haciendo victimizándola y poniéndola como símbolo de nada ni tampoco comparto muchos de los ataques que se le hacen. El comportamiento de Noemí debe quedar centrado única y exclusivamente entre los muros de la casa sin que su concurso trascienda más allá de donde no debe, porque esa es una faceta que creo no nos corresponde a los espectadores sino a su ámbito estrictamente privado. Para mí su concurso ha sido equivocado y su comportamiento sospechoso, la responsabilidad de sus actos dentro del concurso es potestad de ella como cada uno es responsable de lo que hace o no hace con su concurso, y la responsabilidad de lo que se interprete o manifieste alrededor de los hechos que acontezcan en la casa es responsabilidad del que lo lleva a cabo.


25 de mayo de 2012

EN EL OJO DEL HURACÁN

  Terminó el concurso para los acompañantes. Una gala que debiera estar enfocada para los verdaderos protagonistas y el reencuentro con algunos familiares de nuevo se vio salpicada por la polémica en torno a la figura de Noemí. Los cuatro finalistas debían de quedarse solos en la casa como anuncio del verdadero final cumpliendo así una liturgia necesaria para ellos aunque poco popular para los espectadores. La casa pierde protagonismo en homenaje de quienes de verdad se lo han ganado. Después de cuatro meses ha habido tiempo suficiente para debatir, opinar, para votar, salvar o expulsar, en definitiva para elegir a los mejores. Nunca diré que los cuatro finalistas sean los que más se lo merecen porque eso estará escrito por las letras y pensamientos de cada uno, son los cuatro que la audiencia ha decidido que deban disputar la final y por tanto los mejores. No es tiempo de hablar de justicias o injusticias sino de decidir quien de los cuatro que hay se merece realmente ser el ganador de la edición, y ese es el último paso que queda para dar carpetazo a una edición fantástica, emocionante y atractiva.

  La gala de anoche tuvo al final tres focos de polémica y éstos vinieron dados por enfrentamientos directos entre Pipi y Azucena, entre Noe y Mercedes y entre las madres de Ales y Ari. Se nos anunció un nuevo reencuentro entre los concursantes de la presente edición para prolongar el éxito cosechado y según la organización, poder darle la oportunidad de "aclarar las cuentas". En definitiva, el alargamiento del concurso por medio de otro concurso para cubrir la parrilla hasta que llegue la Eurocopa. Servirse de Gran Hermano para satisfacción comercial y mantener a la audiencia entretenida, exprimir el producto al máximo y usar a los concursantes de una edición que ha acabado en mero objeto de entretenimiento. Mi impresión personal es que con éstos detalles precisamente es como se desgasta el formato,  poner en riesgo el excelente sabor de boca que nos ha dejado y apurar a los concursantes hasta que nos terminemos cansando, lo que se pretende crear va íntimamente ligado al nombre de Gran Hermano y por tanto desconfigurarlo y convertirlo en otro producto sucedáneo que a la larga le puede ir pasando factura. Se abusa del éxito y se mercadea con él importando poco el esfuerzo realizado y los resultados obtenidos, en definitiva nos empeñamos en minar el relanzamiento del programa exponiendo lo conseguido al servicio de otras cosas ajenas a su origen.

  A los acompañantes los llevaron a plató donde fueron entrevistados y se dio cuenta de su paso por la casa. Pipi volvió a rememorar su aún fresca entrevista del lunes pasado y volvió a ver algunos vídeos que le habían puesto. Se volvió a hurgar en la herida abierta hace tan solo tres días con las declaraciones de Azu y ayer vivimos una nueva segunda parte con nuevas contestaciones entre ambas provocadas por un guión preestablecido ávido de polémica. Como siempre en lo que llevamos de edición, Pipi de nuevo se llevó la peor parte y le tocó mediar contra su propio destino. Una Pipi  contrariada por todos los acontecimientos sucedidos en torno a su concurso y que aún no había terminado de asimilar del todo su extraño final se vió de nuevo abocada a su propia realidad, esa a la que ella se resistía. Una concursante que aún no es consciente de todo lo que le ha sucedido y que a base de impactos como los que le están disparando le van a meter de lleno en menos tiempo del que imagina. No solo se le han puesto trabas a vivir su sueño, sino que ahora que ya lo ha terminado se le impide saborearlo. Si alguna concursante ha sido de verdad maltratada por el concurso esa ha sido Pipi.

  La entrevista con Ariadna tampoco estuvo exenta de polémica. Le pusieron unos vídeos de algunos confesionarios suyos donde opinaba sobre la relación de Ales y Noe y el comportamiento de Pipi tras su reingreso en la casa, las cuales fueron contestadas por Pipi por un lado y por la madre de Ales por otro, lo que generó un agrio enfrentamiento entre ambas provocando la intervención de la madre de Ari saliendo en su defensa. Una Ariadna que se mostró tal y como se había mostrado en el concurso, dando una de cal y otra de arena, contradictoria entre lo que piensa y dice dentro de la casa y lo que dice fuera de ella, intentando justificar cada uno de sus gestos y sus palabras y orientándolos según sea su interlocutor y  simpatía. A ella le correspondió el momento esperpento de la noche con la lectura de una carta escrita por Michael donde le declaraba su amor, siendo éste ovacionado y zarandeado por sus compañeros en plan de chufla.

Sin duda, el momento más agrio de todos fue cuando Mercedes comenzó con su entrevista hacia Noemí, tras visionar algunos vídeos de su último paso por la casa y su relación con Alesandro, se le invitó a que aclarase sus declaraciones de que todas las galas giraban en torno a ella y que se había convertido en el "conejillo de indias" de la edición, tras empezar a dar sus explicaciones y ser contestada por Mercedes de que eso no era así sino de que todos los vídeos que se habían ofrecido habían sido generados por ella y que por lo tanto la responsable de lo que se ofrecía de ella era ella misma, salió su madre desde la grada, llevándosela para sorpresa de todos del plató. Hay que decir que todo el desencadenante de la justificación de Mercedes por parte de la cadena ocurrió al poner el ejemplo la presentadora de que "ella había sido la que se había acostado con Fael y no otra persona", a lo que Noe empezó diciendo que ella no lo negaba y que ya había pedido perdón por eso, momento en que fué interrumpida su entrevista por su propia madre, generando unos momentos de desconcierto en toda la sala y perplejidad en todos los que en ese momento lo estábamos viendo.

  De nuevo una gala que se vio absorbida inexorablemente por la figura de Noemí y volviendo a dejar en un segundo plano a los verdaderos protagonistas de la noche. A partir del incidente de nuevo toda la polémica al servicio de la red y la mayor parte de los comentarios iban enfocados sobre ella. Hay que reconocerle su protagonismo en ésta edición sin ningún disimulo y es innegable su foco de atención de la mayor parte de las cosas que han acontecido en los últimos días. Cosa que nadie puede negar de ninguna de las maneras. Es ese mismo el origen de toda la polémica. Si se le reconoce su protagonismo habría que reconocerle también  su causa, y esta por ejemplo en la gala de ayer vino dada por un comportamiento atípico de la protagonista. Su comportamiento en por ejemplo dos de los muchos vídeos que nos ofrecieron es resaltable para el concurso, para el espectáculo y para todos y no sería de recibo el omitir dichas imágenes u ocultarlas por la incidencia que tienen con respecto a otra persona que para más inri es finalista y se está jugando su concurso.

  Solo estoy poniendo dos ejemplos de los muchos que se podrían elegir, uno el de la escena de la ducha de Ales cuando Noemí se empeña en ducharse con él, cuando éste le pide que le deje en paz y ella insiste una y otra vez, diciéndole que se ducha con él "porque le da la gana y le apetece" y el otro cuando una vez fuera de la ducha y ya en la habitación le pide a Ales "que le enseñe el pito a su amiga, para que sepa la anaconda que ha tenido entre sus piernas". Esos vídeos no han sido inventados, ni han sido manipulados, no solo los vimos ayer sino que fue perfectamente visionado por toda la gente que seguía el 24h y ya ampliamente debatido en todos los sitios. No entro a juzgar si está bien o está mal porque no soy a quien corresponde sino a cada uno su libre opinión, pero no es de recibo que esos hechos han ocurrido y por tanto susceptibles de ser visionados por cuánto indican un comportamiento fuera de lo normal. Esos vídeos han sido provocados por ella y nadie más que por ella, y por tanto si ha sido foco de atención en casi todas las galas y ha sido protagonista ha sido única y exclusivamente por ella. A partir de ahí la interpretaciones que cada uno le quiera dar es responsabilidad de cada uno.

 La mía particular, es que Noemí ha sido sin duda junto con Pepe, una de las protagonistas indudables de la edición. Pero se puede ser protagonista por unas cosas y se puede ser protagonista por otras. Cuando un árbitro anula un gol en fuera de juego a un equipo se convierte en triste protagonista para los del equipo a quien anula el gol y en bendito protagonista para los del equipo contrario. Pepe para mí ha sido protagonista por sus aspectos positivos y Noe para mí lo ha sido por sus aspectos negativos. No le estoy restando méritos pero la estoy poniendo en el lugar que para mí forma de ver las cosas le corresponde. Su comportamiento ha sido polémico y ésta polémica ha venido dada y originada por ella misma y susceptible de ser aceptada o rechazada. Pepe para mi es un digno y merecido finalista por su comportamiento durante los cuatro meses y Noe para la audiencia es una concursante expulsada del concurso.

 No comparto mucha de la defensa que se le está haciendo victimizándola y poniéndola como símbolo de nada ni tampoco comparto muchos de los ataques que se le hacen. El comportamiento de Noemí debe quedar centrado única y exclusivamente entre los muros de la casa sin que su concurso trascienda más allá de donde no debe, porque esa es una faceta que creo no nos corresponde a los espectadores sino a su ámbito estrictamente privado. Para mí su concurso ha sido equivocado y su comportamiento sospechoso, la responsabilidad de sus actos dentro del concurso es potestad de ella como cada uno es responsable de lo que hace o no hace con su concurso, y la responsabilidad de lo que se interprete o manifieste alrededor de los hechos que acontezcan en la casa es responsabilidad del que lo lleva a cabo.

24 de mayo de 2012

LA GRAN FAMILIA



   Viéndolos a  todos sentados en esa mesa que tanto nos recordó cuando la vimos a esa  "última cena" me vinieron  a la cabeza muchos recuerdos, recuerdos como de una época pasada pero que siempre estaremos obligados a llevar en la memoria, como las escenas de una película en el fondo positiva y llena de valores humanos, entrañable y familiar, una película que siempre,  por muchas ediciones que pasen, podremos decir que nunca fue como las demás, de esas que siempre cuando la ves y la recuerdas siempre te dejarán un buen sabor de boca, de esas a las que nunca se le podrá negar una muestra de afecto a cada una de las escenas, de las que te encogen el corazón  cuando se transforma en drama y  éste nos cae a todos como un chorro de agua fría, ésta edición ha sido como un punto de inflexión que hace elevar su conjunto a un notable alto a base de congojas y desengaños, angustias, a veces maldad escondida, humor y  pasión, realismo hasta sus últimas consecuencias,  emoción, diversión, apuros, sustos y alegrías, cosas tan cotidianas, tan tontas y manidas que aún no me explico como ha podido engancharnos tanto. 

De esas que te hacen llorar como cuando un “chencho” cualquiera se te pierde en medio de la plaza abarrotada de gente, o cuando te hacen reir con la escena de cualquier pastelero,  que te hacen pensar cuando les ves tendiendo la ropa blanca en la cocina o hacen turnos para entrar al cuarto de baño. Una maravillosa película, entretenida, entrañable, con un amplio sentido del detalle y sin olvidar cierto toque de énfasis costumbrista. Es la historia de una familia y de su pequeño mundo, de sus puntos de vista tan diferentes, tan distintos, con personalidades tan dispares pero que cada noche confluyen en el sofá de aquel salón y arreglan sus diferencias con ese toque de humor y compañerismo.

  No es muy numerosa, pero me hace recordar a aquel matrimonio en apuros donde el patriarca lucha por sobrevivir a base de pluriemplear su comportamiento disfrazándolo de todo, que vive apurado por las embestidas que le da la vida a cada día que se levanta pero que tiene a su abnegada esposa, fiel compañera y amante en sueños que siempre le apoya y le espera, que se desvive por cada minucia y le observa en silencio para abrazarle cada noche y darle gracias a dios por seguir a su lado, a esa pequeña de la casa alocada que no sabe de penurias sino que vive su vida como en otro mundo, donde es feliz con su familia a los que quiere y adora, al amigo de ésta que no se separa de ella y que siempre lo tiene en casa rebuscando entre los armarios para ver si encuentra a cada momento algo nuevo, ese cotilla impertinente que no deja de husmear en la vida de todos y que siempre van cogidos de la mano, que lo mismo los ves corriendo que gritando, haciendo trastadas o jugando a ser mayores. 

O esa pareja de amigos de la familia que están atravesando una crisis conyugal a causa de una infidelidad y que han decidido venirse unos días para intentar arreglar sus asuntos, convivir a ver si saliendo de la rutina y con el contacto de sus amigos pudiesen superar sus diferencias, esa familia a la que nunca puede faltar la prima solterona que se ha venido del pueblo para ver si puede conocer a alguien por fin que le saque de su eterna soledad, esa que la vida le exige un cambio de aires y asomarse a un mundo nuevo y que llega con esa maleta de cartón repleta de ilusiones, como tampoco la vecina amiga de la familia que casi es como de la familia a la que acaba de tocarle la lotería y que siempre para por casa para entresacarse  bulos y novedades, la amiga fiel que siempre la tienes cuando la necesitas y que sabes que cuando vas a pedirle algo antes de que te asomes ya la tienes metida en la cocina, esa que cuando estás preparando el café para relajarte un poco hace sonar el timbre de manera oportuna.

  Esa familia que durante tantos días nos han ofrecido lo mejor de sí mismos sin escondernos nada y que generosamente se han brindado a ser filmados en blanco y negro sin  acotar ni uno solo de sus movimientos, que nos han regalado los peores de sus pensamientos sin importarles nada sus vergüenzas y sus angustias, sus soledades, pero también su locura desenfrenada, sus emociones y sus lágrimas, sus problemas y sus soluciones, sus miedos y temores, sus verdades y sus mentiras, esa familia que han abierto sus puertas y  ventanas de par en par para que podamos entrar en ellas cuando quisiéramos y los viéramos convivir, soñar o discutir.

   Ver a ese cabeza de familia desvivirse por los problemas de los demás sin mucho acierto porque siempre está pensando en sus miles de cosas, en la responsabilidad que le supone el que los suyos estén bien y que se mantenga el orden sin que nadie se vaya de madre, que tiende a controlarlo todo aunque lo disimule para hacer ver que ejerce su autoridad, el que soporta las chuflas del amigo de la pequeña y todo se lo toma a guasa, que a pesar de las dificultades siempre tiene una mano tendida o un abrazo guardado para los suyos, que a veces llega nervioso a casa y le da por discutir con todo aquel que se le cruce para sacar su malestar por algo, el que exige pero nunca deja de dar, de abrir su corazón sin quererlo y sin que se note mucho para no hacer ver que pierde su autoridad, el que nos regala su noches de insomnio y nos pregunta y le preocupa cada vez si lo está haciendo bien. O esa mujer disciplinada que todo se lo consiente, que le apoya en lo bueno y en lo malo, lo necesita en su silencio y en su presencia,  le quiere en sus secretos y aguanta sus embestidas. Esa que de vez en cuando explota porque ya no puede más y se refugia en su pequeña o en su vecina y le cuenta sus penas, se desahoga poniendo la música a todo volumen y bailando ante el espejo.

 O esa pareja que se ha adosado a su vida sin remedio y que luchan contra el tiempo para intentar llegar a un arreglo que les permita olvidar, que se quieren y se gustan pero son tercos hasta callar y no se consienten, que luchan por equilibrar sus miedos y se preguntan si podrán algún día volver a empezar. La pequeña y su amigo reptan  por las horas robándole risas y chinchando,  regalándonos momentos y entrando y saliendo de sus vidas como cualquier “pedro”  por su casa, mostrándonos esa inocencia madura de quien convive al límite, dando la pequeña ese cariño incondicional a los suyos que nos enternece y nos envuelve, y tolerando a su compañero sus travesuras consentidas. Esa prima lejana que los observa a todos y se acerca para saber cada día más de lo que sabe, que se ríe de todos y con todos y que apura cada día con la sabiduría y la resignación de quien se sabe invitada, o la vecina cada día más protagonista a quien se le ha hecho un hueco en esa mesa por la cercanía, pensativa y siempre a lo suyo sin despegar los ojos de cualquiera, que se identifica y se siente una de ellos desde siempre aunque no lo parezca.

  Esa gran familia que nos ha tocado compartir y que sienten que se va acercando la hora  en que les embarguen el sueño de haber vivido las mejores semanas de su vida, que les expropien la casa de sus miedos y de sus risas, de su amores y sus llantos, la que nos han abierto sus miserias y regalado sus ilusiones, esa que hemos observado desde la butaca de nuestra sala sin perdernos ni un solo detalle, que nos ha metido en su película sin cobrarnos entrada, solo para que la disfrutemos y la recordemos.  Una maravillosa película, entretenida y entrañable.

23 de mayo de 2012

BAJO SOSPECHA

  Alterar la pureza o la esencia de algo por la adición de una sustancia extraña es la primera definición con que nuestro diccionario señala la palabra adulterar. No lo digo yo, lo dicen infinidad de comentarios que leo por todos los foros, blogs y redes sociales. Ayer me encontré con más de una encuesta en donde ponía el siguiente enunciado: ¿Quién quieres que sea el ganador de GH?,  y como respuestas nos ponían: Pepe y Noe, María y Pipi, Dani y Ari, etc. etc. También otras que solo elegían como respuesta a los finalistas, Pepe, Dani, María y Ales. Me hizo pensar un poco en saber exactamente lo que podría estar votando en esta final los espectadores. Creo que no estoy hablando de nada nuevo pero sí importante. Ya que estamos eligiendo a un ganador de una final que podría ver empañado su merecido triunfo por la sombra de la duda. Entiendo que se ha desvirtuado la final y que en vez de ofrecernos la posibilidad de elegir entre los verdaderos finalistas nos amplían el espectro a cuatro concursantes más, no tendríamos la posibilidad de votar a cuatro sino a ocho. Esto a simple vista no tendría ninguna razón de ser al explicarnos de manera clara que solo se elige a un ganador, pero indirectamente se nos pone una trampa que podría estar condicionando el resultado final.


 Al haber ligado a las dos personas de manera inseparable en el voto siempre tendremos la sospecha de haber dado la respuesta correcta a lo que se nos pregunta. Un finalista arrastra al tener encadenado otro nombre a otro concursante, nos ofrecen dos opciones para un solo voto, es como el 2x1 de las rebajas que aunque no te haga falta como es gratis pues no le dices que no, luego si quieres lo tiras o haces con él lo que quieras, porque en el fondo te estás llevando lo que realmente quieres. Esa es la respuesta que muchos espectadores dan, y me parece lógica, si un votante quiere que gane Pepe, o Ales, o Dani, o María les daría igual a quien tenga como pareja, porque está pagando por su favorito. Pero ésta respuesta aunque a simple vista parezca la más sencilla y la más simple, podría estar envenenada cuando se trata de elegir a una sola persona para un determinado fin, y no a dos.

 Hemos metido en el juego a las otras cuatro personas inexorablemente, pero no solo las hemos metido sino que las hemos unido al desenlace. Desde el mismo momento en que un solo voto vaya dirigido hacia uno de los concursantes que no sea finalista estaríamos adulterando el resultado y poniendo al posible ganador bajo sospecha. No sabríamos nunca si esa persona que se ha llevado el artículo, se lo ha llevado por el bien que necesitaba o por el regalo que le han dado, ya que iban unidos, y pudiera ocurrir el caso inverso, que utilizáramos el regalo y el bien que hemos comprado lo tirásemos a la basura o hiciésemos con él lo que quisiéramos, no nos serviría de nada.

  A efectos prácticos, el acompañante podría estar sumando al finalista o podría estar restando, lo que es innegable es que está alterando su resultado. No se le  prohibe  a los seguidores de Noe, de Ari, de Pipi o de Marta votar, se les obliga a votar por un finalista, el que ha elegido a Marta, y se le pone un premio que efectivamente va hacia Marta y un reconocimiento, pero al mismo tiempo está decidiendo al ganador de Gran Hermano sin querer o al menos sin tener esa intención, y ahí es donde está la trampa y donde se está desvirtuando al verdadero ganador. Nunca sabremos si los votos que le han hecho ganador iban dirigidos a él o no, si su merecimiento ha sido recompensado o no, en definitiva si su triunfo ha sido justo o no. Tendríamos un ganador, si, pero un ganador bajo la sospecha de la duda.

  Podría callar y dedicarme a describir lo que ha pasado durante la noche, pero son muchos, cientos de comentarios que hablan al respecto y ninguna la respuesta. El darle la vuelta podría muy bien significar eso precisamente, no saber nunca si el ganador de Gran Hermano lo ha sido de manera limpia y justa o de manera improcedente. Noe tiene muchos seguidores, que seguramente la votarán a ella como ganadora del más uno, y todos esos votos irán a engrosar el haber de Pepe, de la misma manera que Pipi podría tener muchos seguidores y cuyos votos podrían hacer ganadora a María y a la inversa los seguidores de Pepe podrían hacer ganadora a Noe de la misma forma que los de María hacer ganadora a Pipi. Todo es normal en apariencia, como expliqué antes, pero sin querer se está beneficiando a alguien que no debiera.

  Todos sabemos a lo que nos atenemos si efectuamos el uso de nuestro voto, sabemos que si votamos a Pepe, le hacemos ganadora a Noe, pero también si votamos a Noe indirectamente hacemos ganador a Pepe. Mucha gente está escribiendo por todos los sitios que en condiciones normales habría votado a Pepe, pero como no quiere votar a Noe porque no le gusta esa concursante, prefiere votar a otra pareja. Ya existe al menos un voto que está condicionando el concurso de Pepe, le está restando un solo voto que lo mismo le habría servido para ser ganador, también a la inversa, estaría recibiendo votos de Noe que no serían suyos. Y esos votos irían a parar a otra pareja por descarte, no la quieren votar, pero antes de que gane quien no quiere pues se lo regalan a otros, que podrían ser beneficiados, incluso auparse como ganadores.


  Todo el mundo dirá que no haber elegido a esa pareja, eso decirlo es muy facil, después de cuatro meses que se ha estado concursando y se han hecho méritos o deméritos suficientes para valorar de manera objetiva el concurso de un finalista, y condicionar esos cuatro meses que en realidad son los que hace ganador o no a un concursante a una buena o mala decisión por otra parte obligada. No les dicen elige a Noe, o elige a Mary Joy, o a Azu, le dicen elige a uno pero que sepas que dependiendo del que elijas te van a llegar votos o te van a quitar. En qué lugar queda exactamente el verdadero finalista, nos tendríamos que preguntar, entre la espada y la pared, le perjudicará o le beneficiará, pero nunca tendría la opción de luchar por él mismo para el triunfo como de verdad se tendría que valorar, se le está condicionando su concurso y se le podría estar cuestionando su premio.

 Se está poniendo en riesgo todo un concurso de cuatro meses de duración y se le está encadenando todo su concurso a otra persona, ajena totalmente a su concurso. Imaginamos que ésta noche, a Noe, le da una neura de las suyas y decide abandonar el concurso. Estaríamos hablando de mala suerte para Pepe, que no tendría ninguna culpa, salvo el haberla elegido, pero automáticamente le estaríamos dejando de sumar o de restar votos, y estaríamos poniendo su concurso en peligro por una decisión que en absoluto depende de él. Imaginamos que a Ari se le cruzan los cables y monta una gorda y se pelea con otro concursante que es finalista y la expulsan del concurso, estaríamos poniendo en peligro el concurso de Dani sin tener él absolutamente culpa de nada, salvo el haberla elegido.

 En definitiva, estamos poniendo en entredicho al ganador de Gran Hermano sin darnos cuenta. Mucha gente podrá pensar en lo absurdo de todo esto, quien quiera que gane Pepe votará a Pepe, quien quiera que gane Ales, votará a Ales, y así, sucesivamente, pero en el fondo sabemos que no es así, si Noe no estuviera en el concurso, sus seguidores no votarían a Pepe, o si Pipi no hubiese entrado el lunes por la noche, sus simpatizantes no votarían a María para hacerla ganadora. A no ser que estuviesen votando a la mismísima Pipi para que se llevase los veinte mil, claro, en cuyo caso lo mismo María no debería tener su propio derecho a ser la ganadora, o si. Eso nunca lo sabremos..... al  menos en ésta edición.

22 de mayo de 2012

EL VALOR DE UN SUEÑO

  Estaba tranquilo. La verdad es que no esperaba mucho de la gala y apenas me dejé llevar por lo que nos deparase. Comenzó de una forma extraña anunciándonos que los porcentajes estaban muy igualados, cosa que me sorprendió, precisamente por la tarde había dado una vuelta por todos los sitios y todos coincidían con la victoria de Pipi con un amplio margen. Seguro que esto lo hacen para darle un poco de emoción pensé quitándole importancia al asunto y dispuesto a pasar una noche de lo más relajado. Empezaron con la liturgia de siempre, anunciándonos que solo quedaba una semana, bueno, era de esperar pensé, ya casi todos lo sabíamos. Me hice un café, mientras nos ponían los primeros vídeos de Noe, me tomé el café y seguían con los vídeos de Noe y Ales. Estaba tranquilo, era de esperar pensé, aunque no niego que hubo un momento que me dio rabia ver tanta Noe. Al principio habían hecho una incursión en los días que María y Pipi habían tenido en su aislamiento, nos pusieron unos vídeos agradables de lo bien que se sintieron las dos.

  Pensé que alguien habría leído mi entrada de la mañana donde dije que no podían hacer eso con ellas, que era injusto, nada, cosas de los que escribimos, que a veces nos lo creemos todo. Seguía viendo a Noe y a Ales en la tele, vi a Noe cuando se acercaba a Ales, a Ales cuando se acercaba a Noe, los vi tranquilos, los vi alterados, los vi hablando y los ví discutiendo. Vi a Noe cuando se acercó a Ales en el gimnasio, y cuando se acercó en el sofá, y luego en el dormitorio, y de madrugada, cuando todo el mundo dormía. Los vi cuando Ales se apartaba, cuando Noe se acercaba, cuando se subía, cuando se tumbaba, cuando le cogía sus partes y el otro ponía esa cara extraña, cuando se lo hizo a Pepe, la vi saltando, corriendo, durmiendo, hablando, pensé que si iban a estar toda la gala así, y pensé que me habían oído, porque antes de la publicidad nos dijeron que el veredicto ya lo iban a decir, menos mal, pensé, no era por nada, solo porque terminasen de una vez con aquello, estaba empezando a hartarme tanto vídeo de Noe. Durante la publi pensé en todo aquello, era un acoso en toda regla, no me lo decía Noe, me lo decía Ales con sus expresiones, Mercedes también lo mencionó pero de una forma muy débil, no sé porqué tiene la gente tanto miedo a llamar las cosas por su nombre pensé. Bueno, parecía que ya habían acabado con todo el asunto de Noe, menos mal, pensé. Miré el reloj y casi eran las doce menos veinte.

 Como si diésemos un salto en el tiempo y nos trasladasen de nuevo a la realidad, nos anunciaron que ya estaban allí las dos. Bueno, lo mismo le hacen la entrevista juntas, imagino que a María como ya tuvo la suya se la harían más pequeñita, tampoco había tanta historia que contar pensé, para enseguida pensar de nuevo, ufff, otra vez con lo de Noe, no sé si lo soportaré, bueno,  a ver que pasa. Mercedes, las saluda y ellas a quienes se las ve contentas, les devuelven el saludo, miran hacia la grada y Pipi se emociona al ver a su madre, nos enfocan a Sergio, y pensé, vaya tela lo que le espera, espero que no lo elija, miré hacia su madre para ver si le era capaz de hacer alguna señal, pero los planos que nos ofrecían eran muy malos. Vamos allá, dijo Mercedes. Estaba tranquilo.

 La audiencia ...... ha decidido........ que el cuarto finalista de Gran Hermano más uno sea............... transcurrieron más segundos de lo habitual, Mercedes se resistía un poco, y la ví como intentó poner cara de circunstancias,.......... María,  dijo en casi voz baja, como con miedo a quererlo decir. Las vi como se abrazaban de una forma desconcertada, las dos con los ojos muy abiertos, se habían sorprendido. Yo permanecí tranquilo, durante unos segundos, me costó reaccionar. Recuerdo que mi primer pensamiento me trasladó hasta el jueves pasado, cuando las veía a las dos allí, esperando con impaciencia que les diesen el veredicto de ganadora, y recordé sus caras. De repente me invadió de golpe una sensación de indignación y de rabia que no supe como contener, no puede ser, o sí, lo mismo ya sabias algo o intuías algo, sí, pero nunca supuse que lo podrían hacer. Si todo hubiese sido normal, Pipi sería la finalista, pero ya no lo es. La verdad es que me quedé un poco bloqueado, entré en shock momentáneo pensando que aquello era una nueva broma, pero me dio mala espina, Pipi se había quedado fuera, y pensaba mentalmente que no podía ser, por un momento visualicé a los finalistas, Dani, Pepe, María y Ales, y no veía a Pipi, y de nuevo me dije que era imposible, que no podía estar Dani y Maria allí, y no estar Pipi.

 Mi indignación fué aumentando conforme lo pensaba. Y pensé en la entrada que hoy escribiría, se la dedicaría a Pipi entera, se lo merece. Es todo muy injusto, me parece. No, se la dedicaré a la organización, y a la tremenda injusticia que se ha cometido con ella. Ya son muchas veces, una más otra vez, y las peores con ella, porqué?. Porqué a ella?. Me empecé a poner nervioso, y me encendí un cigarrillo. Aquello no podía estar siendo verdad, algo no me cuadraba. La verdad es que sentí impotencia cada vez que intentaba imaginar una final sin Pipi, no sabía si podía hacer algo, pero cuando pensaba que no, otra vez me derrumbaba. 

  Tenía ganas de gritar, de escribir, de apagar aquello y pensar como si nunca lo hubiese visto. Me sentí muy solo en aquel momento, estaba enrabietado y con mucho coraje. Lo han conseguido, ya lo han conseguido, ya tienen lo que querían, empecé a desvariar un poco y distribuir mi rabia sobre todo y contra todos. Entré al blog, y toda la gente estaba igual que yo, indignada, noté la decepción y la sorpresa, pero decidí no decir nada, y aguantarme hasta hoy, que estaría más sereno, que narices, escribo algo para que sepan que estoy con ellos, pero enseguida lo borro, entro a otros blogs, y en todos se lee lo mismo, tongo, manipulación, tongazo, dejo de ver GH, que injusticia, prefiero cerrarlo, y quedarme solo con mis pensamientos, me estaba empezando a poner peor.

  La entrevista con María no rebajó mi rabia, la verdad es que casi no la vi aunque la estaba mirando, creo que ni la oí aunque la estaba oyendo, mis pensamientos eran otros, estaban con Pipi, a quien me la imaginaba allí, en un cuarto esperando, como nos habían anunciado. De nuevo volví hacia atrás y a ese maldito momento, no sé lo que me pasaba, pero no me encontraba bien, tenía mucho odio, mucha rabia acumulada, como si todo ya me diese igual. Que le den a todos, pensé en un momento determinado, estaba harto de todo. No pude contenerme, debía explotar, no puedo con algunas cosas, de nuevo me sentí impotente. Se acerca la elección de su más uno, y pensé, bueno, ya los han preparado bien, han hecho de su entrada una intención, los vídeos del pisotón, de nuevo más Noe, estaba todo preparado, la despedida de Hugo, era normal, estaba así escrito el guión y aunque muchas veces lo habíamos dicho, siempre nos resistimos a creerlo.

  Pero no. Bueno, ha llegado el momento, tienes que elegir a tu más uno, le dijo Mercedes, le dicen por el pinganillo que espere, si tiene un momento para pensar le dice la presentadora al aire como esperando, tres segundos tienes, tienes que pensarlo rápido, miramos a la grada que nos enfocan, y grito para mí, Pipi, Pipi, y si la eligiese a ella?, María estaba pensando, pero nos subieron el sonido y llegué a oír ese mismo Pipi allí mismo en el plató, la gente gritaba cada vez más fuerte, y todos al mismo tiempo, Pipi, Pipi, Pipi..... confieso  que me emocioné y estuve empujando un poquito también. Vale, ya está, dijo María, decidida, ya lo tengo pensado... segura? le pregunta Mercedes, si, ya lo tengo, elijo a Pipi.... 

  Oigo aquel aplauso atronador. Me reconcilié conmigo mismo mientras sospechosamente Mercedes le daba las gracias en nombre de mucha gente por lo que había decidido, de nuevo me entró la rabia. Porqué?. Porqué? me preguntaba. A Pipi no la eligió María, la eligió el público, la gente, la gente que de verdad ama Gran Hermano, esa otra parte, callada y silenciosa que en ese momento estaba viendo que se estaba haciendo justicia, que tenía que hacerse justicia. Me alegré por toda esa gente, pero yo seguía sintiéndome triste, y no sabía porqué. Anunciaron su llegada, y la vi llegar, la gente aplaudía, Mercedes la esperaba mientras la observaba con cara de cariño, todos la abrazaron, su madre, me emocioné bastante.

 Aquello me olía a humildad, a sinceridad, a cariño, a algo que se había metido muy dentro de nosotros, aquello me sabía a Gran Hermano, y mientras la veía abrazarlos a todos, uno por uno, sin dejarse a nadie, una y otra vez, abrazos cariñosos de verdad, le miraba su cara, y parecía triste, como si sintiese que se le había acabado su sueño, como si ya todo hubiese terminado. Estaba contento, pero triste a la vez. Tenía una sensación extraña. Tengo lo que quería, estará allí con él, y con Marta, hasta el final, ese era su sueño. Y lo va a ver cumplido, pero aún así, estaba triste. Pensé que no se lo merecía, de esa manera no. Ella representaba para mí a Gran Hermano, y estaba triste, aún a pesar de ver cumplido su sueño, estaba triste. Después, de madrugada, de nuevo la vi, y me pareció seguir viéndola triste, mientras le explicaba a sus amigos, a Pepe, a Marta, a María, como había sido su entrevista. La veía feliz, muy feliz, pero también triste.

Tanto tiene que costar conseguir un sueño?.

21 de mayo de 2012

LA MÁQUINA DEL TIEMPO

  Yo no quiero que Gran Hermano sea infinito. Yo quiero que lo que dure nos mantenga ilusionados como el primer día y no nos haga desear ver el final. Qué contradicción. Para eternizarlo meten a las dos aspirantes a finalista en una casa a esperar que llegue la siguiente gala sin nada que hacer, desesperadas y solo deseando que llegue el lunes. Su situación es tal que pierden la noción de lo que esperan realmente, solo que pase el tiempo, como premio secuestran su momento y las meten en un cuarto oscuro, las esconden arrinconándolas sin saber lo que hacer con ellas. Hoy.... cuando conecten con la casa, sentirán el ruido extraño de girar esa llave que les abra la puerta que les conduzca hacia algún sitio. Solo es el símil de una mala película americana. Esa casa es como un corredor a la espera del veredicto que las condene definitivamente o las indulten y las lleven a la final. Esperan impacientes la sentencia sabiendo que una será condenada y la otra liberada. No sabemos para quien será la entrevista, si para la expulsada o para la ganadora... o para las dos.


  Después de cuatro días sabiéndose finalistas y degustando el sueño de convertirse en ganadoras las encierran y les dicen que penden de un hilo y que se preparen para vivir el sabor amargo de una posible derrota.... o pasar a vivir de nuevo el mismo sueño. Mientras ellas obedecen las normas de lo absurdo saben  que al otro lado hay vida, pero ignoran cual. No esperan ilusionadas su etiqueta de finalista porque esa ya la tuvieron, esperan poder reencontrarse con sus compañeros al menos, o saber que la vida sigue o se terminó para siempre, es el silencio que adorna el final.


  Al otro lado, hay vida. No sabemos de qué tipo. Otra absurda espera hasta completar la final. Una final que empezó hace casi quince días y que no sabemos  cuando terminará. Poco a poco vamos perdiendo la noción y ellos también. No hay emoción, ni ilusión. La prolongación de un concurso que se quiere hacer eterno, infinito,  hace que todo se sumerja en el peor de los olvidos, y mientras tanto nos preguntemos qué es lo que esperamos. Parece que ya sabemos hasta el resultado, la única emoción está en saber cual será el día. Si después de cuatro meses les elegimos como excusa a la  espera de ver qué pasa, o si pasa o no pasa,  ni ellos saben en realidad lo que pasa. Están cansados, agotados.... apagados. No parecen ganadores ni se les ve la ilusión de ser finalistas, les han robado su lugar confundiéndoles el puesto. Les han invertido la carrera frenándole a pocos metros de la meta, la ven, la tocan, la sienten, pero les obligan a parar, esperar. Empezaron demasiado rápidos, como locos y ahora..... ahora les obligan a entrar en la meta pero no solos. Están desconcertados.

  No saben si deben seguir compitiendo o si ya han llegado. Si seguir o parar, esperar. Parece como si ya todo estuviese escrito, pero nadie se atreviese a decirlo. Hasta ellos mismos suponen el orden de llegada, aquí fuera todo parece igual. Hay algo más triste?. Qué esperamos entonces?. Mientras nos alimentamos de posibilidades o de emociones nuestra motivación es máxima y todo se vive distinto, pero cuando vemos que la vuelta ha dado su giro tan rápido y de nuevo la tenemos en el punto de partida poco o nada nos queda por esperar, nuestras ilusiones han ido decreciendo conforme han ido subiendo sus expectativas, no importa el resultado, qué es lo que importa entonces.... Todo nos conduce a una repetición de algo ya vivido, no hay sorpresas y todos esperamos a ver si pasa lo que ya todos sabemos, nos mantenemos a la espera de un desenlace absurdo que ya hasta parece escrito. Y todo esto que nos está pasando, lo queremos convertir en eterno, exprimirlo y beberlo hasta saciarnos. Prefiero la sed, el ansia, las ganas de levantarme sin saber siquiera lo que hoy voy a beber. Pues claro que queremos que nos sorprendan, pero no lo hacen. Los concursantes han ido por delante, mucho, y los espectadores éste año también. Todo está claro y parece listado, solo queda seguir el orden. O acaso hay alguien que aún no sepa su resolución?. Tal vez la mala suerte haya querido que Noe estuviese con Pepe, finiquitando toda posibilidad de chance o ya solo nos queda esperar que  las previsiones se cumplan.


  Nos mantienen narcotizados pero la literatura se agota, agoniza la experiencia en la misma medida que sus ojos se cierran, el sueño les vence y apenas le quedan fuerzas. Aquella frescura va cambiando, apagándose poco a poco, unos solo piensan en una cosa y otros ya no saben ni en lo que piensan. Es la historia de un fracaso, una historia que jamás quiso ser eterna. Dani agota sus últimos cartuchos sin apenas fuerza, ya que se la dejó toda en aquella pecera, ahora es un desconocido de aquella edición que dispara sin ton ni son sin darse cuenta que cada vez que apunta a Pepe le hace más ganador; Ari se ha desinflado una vez que parece haber realizado su cometido;  Marta es la única que mantiene viva su ilusión, la única más uno que va a ver cumplido su sueño, Marta es la excepción que confirma la regla, la luz en esa oscuridad;  Noe sigue intentándolo, insiste, pero su pensamiento no está en el concurso que le importa más bien poco, solo quiere matizar su experiencia y justificar sus acciones, rendir unas cuentas que nadie le ha pedido, quiere demostrar algo pero no sabemos el qué;  Ales mantiene una liviana esperanza que sabe complicada mientras espera su definición, hace malabarismos sobre una fina cuerda y se encuentra entre dos aguas, ésta final le está suponiendo un buen lío más que un justo premio; Pipi prorrogará por unos días su sueño y de nuevo se encontrará con Pepe y con Marta, será un bonito reencuentro, o tal vez una nueva pesadilla... y Pepe, Pepe seguirá esperando. Como nosotros. Su espera no se puede hacer eterna, ni llegar hasta el infinito. 


  Solo nos quedan unos conflictos por resolver que ya tienen nombre y apellidos, alargar el trámite hasta la fecha convenida y transformar el cuento en la novela esperada.... Volver a los orígenes o regresar al futuro, abrir los ojos y ver la realidad de las cosas o embarcarnos en aquella famosa cápsula del tiempo que nos indique claramente hacia donde no deberíamos ir.  Pero sobre todo aún queda lo más importante.... darle la vuelta o descubrir por fín la cuarta dimensión.