30 de octubre de 2015

LA GALA DEL TERROR


    El acierto en la contratación de la empresa que lleva el túnel del terror en el Parque de Atracciones de Madrid sirvió para entretenernos un rato, no estuvo mal la puesta en escena de los dos recorridos elegidos y por el que los concursantes, bien de manera individual o en pack accedían a través de unas casi obligadas puertas a elegir. El montaje y el argumento de la temática no serviría no obstante para tapar todo lo que escondía una gala envenenada que ya traía intención desde su propia preparación. Aparentemente una gala divertida con momentos duros, hilarantes y bien fotografiados. Por fín se prescindió de los clásicos tartazos y del pasteloso líquido de la época de los chiripitiflaúticos y se centro en ambientar un recorrido repleto de sobresaltos que los concursantes resolvieron de muy diferente manera.

   La entrada con el encuentro con Raquel y la salida con Mayte en el jardín añadió interés al recorrido y estuvo bien pensado. Sofía después de haber visto a Raquel, por ejemplo, le sirvió para que ni el mismo demonio ya le pudiese hacer efecto alguno. Lo de Mayte escondida detrás de la butaca del jardín y salirle gritando una vez considerados a salvo tuvo su puntazo, por momentos no supe distinguir donde estaba realmente el peor de los miedos, si en el recorrido, en verle la cara a Raquel o en el encuentro con Mayte. Hubo para todos los gustos.

   Como decía, una cosa no esconde la otra. Por desgracia nos estamos acostumbrando en exceso a vivir dos tipos de Gran Hermano en paralelo, el que nos cuentan y el que sufrimos en nuestras propias carnes. El problema radica en la distancia cada vez mayor que los separa y que por contra nos sentimos a veces impotentes de poder acercar. Habrá claro quién diga que como todo en esta vida será cosa de interpretaciones y el recurrente la risa va por barrios. Sin duda. Pero habría de convenir que no es de recibo que dos días antes nos ofrecieran unos porcentajes empatados técnicamente entre las dos finalistas para la repesca, mientras todos sabíamos que la diferencia entre una concursante y otra era abismal, no solo lo sabíamos sino que lo advertíamos, y anoche nos mostrasen precisamente esa suculenta diferencia. 

   ¿A qué jugamos?. Ya no se trata del nombre, todos lo sabiamos a tenor de la única y no poca información que se tiene, sino incluso de los movimientos sospechosos que se trataron de llevar a cabo para al final volver al mismo sitio. El secreto de las votaciones es el único arma del que se dispone, y no es poco, pero hoy día y en pleno siglo XXI, en plena era de las comunicaciónes no es suficiente. Hay que hilar muy muy fino para tratar de ocultar un secreto a voces que no se cansaron de repetirnos hasta en seis ocasiones de una decisión que casi un millón de personas había tomado. Y además gratis.

  Lo de menos es el resultado. Lo peor es la falta de credibilidad cuando los datos de que se dispone son tantos y tan evidentes. Pero ya nos hacemos mayores y nuestra inmunidad va in crescendo ante ciertos tipos de tropelías. Una sonrisa y a otra cosa mariposa. Lo más triste de todo es que una inmensa mayoria supiera desde incluso antes mismo de convocarse la repesca que se iba a convocar, para qué se iba a convocar y quien iba a entrar, porqué y para qué. Eso es lo más triste de todo. Bueno, eso no. Lo más triste de todo es el argumento que se esgrime a base de mentiras y cuentos chinos y la osadía encima de responsabilizar de todas esas mentiras a la propia audiencia.

   Es muy propio de ignorantes saber que hay veces que cuando uno escupe hacia arriba  según la ley de gravedad el escupitajo les puede caer en la misma cabeza y dejarles salpicados. Lo mejor que a pesar de todo le pudo pasar anoche a Gran Hermano es que se confirmase el escándalo y entrase Raquel como era su expreso deseo. No saben hasta qué punto una tropelía de semejante calibre le pudo venir bien a esa audiencia defenestrada y hasta qué punto el ridículo en que ellos mismos se han metido les puede hacer escupir para arriba.

   Ya no hablamos de esencia, ni de matices, ni de las propias normas que ellos mismos se inventan y desinventan, hablamos de cordura, de frialdad hasta de sentido común me atrevería a decir, no son los abucheos consentidos o el daño que se le puede estar haciendo a los concursantes, se trata de justicia con la propia historia, Raquel, a los cinco minutos de estar nombrada repescada oficial por el programa ya debiera estar automáticamente expulsada sin dilaciones por introducir información del exterior y querer condicionar el concurso con el consentimiento de quien la ha metido. Eso es una cosa, otra cosa es lo otro, que llevase órdenes expresas de que tuviese carta libre y entonces tuviésemos que dejar de llamar Gran Hermano a lo que estamos viviendo.

   Es la realidad, no os confundáis, mi realidad de lo que estamos viviendo, lo cual no implica que tengamos que renunciar a lo que nos gusta y defendemos. Y voy a seguir defendiendo momentos como el que presencié anoche ante la altaneria y “supuesta valentía” de una Amanda venida arriba en las nominaciones ofreciéndose voluntaria a cargar sus razones sobre una Marta que le dió un zasca en toda regla y que me hizo reconciliarme con el Gran Hermano que quiero vivir... “Nomino a Amanda con tres puntos porque la veo muy subida del verbo subir” “... y con dos puntos la volvería a nominar a ella, pero como no puedo”. Sublime. Como sublime fue la nominación de Aritz y su argumento para Ricky: “lo nomino con tres puntos porque él es más como un orangután y yo más como mono titi”. Como sublime fue el recorrido de una Sofía asustada tras verle la cara a Raquel, y ante la pregunta del súper responder con toda la frialdad del mundo “¿Miedo yo? después de ver a Raquel ya nada me da miedo”.

   Como espectacular fue el recorrido de los nominados y la bofetada de realidad que nos hizo por momentos hasta preocuparnos y pasarlo mal por como lo estaban pasando Niedzela y Carolina, a quienes la ejecución de la sentencia de expulsión ni les inmutó, casi diría que Carolina lo estaba pidiendo a gritos en ese momento, “lo que sea, pero sacarme de aquí...”. El mariposeo de los brazos de Han y no saber donde esconderse ante la cara de perplejidad de Aritz tampoco tuvo desperdicio, como no lo tuvo la vulgaridad obscena vestida de gracia de un Ricky más asustado en realidad que sus propios compañeros, o la ciencia cierta vertida de un Suso cagado literalmente confesándole a Mayte: “¿valiente? Los cojones, yo lo que soy es una gallina...”
No me digáis que no fue sublime...

 este otro Gran Hermano.


29 de octubre de 2015

JUEVES DE HALLOWEEN


    Decía anoche que para tenerlos dos días hacinados en esa especie de búnker en que han convertido la sala de juegos merecería muy mucho la gala de hoy, como mínimo y por la que han montado habría de ser espectacular. Pero ojo, espectacular en todos los sentidos, no me refiero solo a los decorados que seguro lo serán, sino a la idea misma, el argumento. Los hemos tenido de todos los colores, algunas más divertidas otras indiferentes que han pasado totalmente desapercibidas, cualquier excusa no debiera de ser válida para recibir esa especie de líquido pasteloso en la cabeza ni un par de sustos. Como siempre, no es la escenificación la que nos haría pasar un rato divertido sino su propia reacción, por las personalidades que tenemos dentro creo que salvo Han y Niedzela poco más podremos sacar a priori, aunque en estas cosas nunca se sabe. El recuerdo más grato de todos que tengo de este tipo de galas fue precisamente un momento en el que nada tenía que ver el miedo, ni el asco ni la oscuridad. Fue el momento Pulpillo y su “sigue la cuerda” que todos recordaremos, por eso digo que siempre es importante la idea mucho más que la escenografía montada. Una cosa, el enano de los tartazos no, por favor, que está ya demasiado visto...

   Poco recorrido está teniendo el encierro por el extravagante “meteorito”, mucho buen rollo y tonterías varias de esas de hacerse el gracioso, es lo que tiene estar todos encerrados en un minúsculo espacio, que el directo se empalaga con voces difusas y entremezcladas y se le obliga al realizador a enfocar la casa de las repescadas. Un palo no, un traje, eso es lo que le han regalado a Mayte y Raquel para que lo confeccionen a su medida, y por lo visto se lo han tomado tan en serio que lo han estado diseñando con las medidas de casi todos los de la casa para que a casi todos les sentara bien. Por lo demás, esta madrugada Aritz ha tenido un episodio de sonambulismo en que nos ha contado con pelos y señales un incidente que tuvo en “un chino con un chino por otro chino”, a quien le arrió un “castañazo” por meterse con Han. Lo de Aritz con los chinos parece que ya empieza a ser obsesivo. Durmiendo, en voz alta y con los ojos como platos, lo normal es que toda la casa se despertara medio asustada, él lo justificó aludiendo que estaba teniendo una conversación amistosa con Marta. Se ve que la medicación hizo de las suyas...

   Y hasta aquí la jugosa crónica de un día cualquiera metidos en ese búnker. Es curioso que en la entrada de ayer nadie en el panel de comentarios le hiciera caso a una frase, “Niedzela pudo abrir la caja y haberse convertido en la primera finalista, pero de eso ni rastro,”. Me sorprendió. Es cierto que en el programa del martes solo nos ofrecieron a Suso a punto de abrirla, por eso dije un poco antes que lo mismo habían estado lo suficientemente ocupados o quisieron ocultarlo. Aquí lo vuelvo a dejar de nuevo. Lo mismo nos dicen algo esta noche. Nadie duda allí dentro ya de que la otra casa está habitada y que una de ellas es Raquel, aunque por el foro (de dentro se sobreentiende) ni mu. Curioso no oirle a Suso ni a Amanda nombrarla desde hace unos días, seguramente desde la metedura de pata del súper a micrófono abierto con ese “Raquel cambio de pilas...”que se oyó en toda la casa. Lo mismo todavía alguien se puede preguntar porqué Suso sigue manteniendo las distancias con Sofía, y es que este año, lo siento guionistas, está saliendo casi todo al revés de lo que se pensaba.

  Como la entrada de hoy no da para mucho más porque la casa no ha dado para mucho más, solo expresar un deseo. No nos mareéis esta noche otra vez con los porcentajes de la repesca, si queréis meter a Raquel, metedla, pero no nos mareéis con que si ahora sube y ahora baja, que os repetís mucho de verdad... Se ha tenido una oportunidad de oro y además anunciada de meterlas a las dos por lo menos hasta hoy pero por lo que sea no se han atrevido, debe ser que el riesgo de que la casa explotara iba a ser demasiado alto o algo, ya con la casa centrada y todo vuelto a la normalidad lo mismo algunos podrían pensar un poco mejor y quién sabe, si la entrevista a Carolina sale cortita como ella lo mismo la podríamos extender a la misma Mayte y así rellenamos un poco.

   Hoy habrán de nuevo nominaciones a la cara, bueno, eso si se la pueden ver. Marina lleva muchísimas papeletas, y el nuevo también. ¿Carlos existe?. Desde luego estos dos días de campamento en el búnker les ha acercado a todos mucho, qué remedio, así que no creo que hayan muchas sorpresas. Las tramas que siguen abiertas agonizan por obstinación interesada, así que nos os sorprendáis mucho cuando luego de nuevo veamos los vídeos de Han y Aritz, o de Suso-Ricky-Sofía con esa musiquita de fondo en la que de nuevo la presentadora volverá a perder los papeles, o se perderá ella.


28 de octubre de 2015

METEORITOS DE GUADALIX

    Ya no se trata de que absolutamente todas las encuestas den como ganadora de la repesca a Mayte, sino de que caigan en el más absoluto de los ridículos inventándose por enésima vez unos porcentajes ciegos empatados técnicamente para poder justificar de nuevo eso de que hemos decidido nosotros. Cuando sucede algo tan evidente y más en pleno directo solo queda tragar y quedarte con el culo al aire una vez más. Precisamente era el chico que nos informa en directo de las redes sociales el impulsor de la encuesta en cuestión, tener que insinuar que es Raquel la que supuestamente va en ventaja te ayuda mucho a lo dicho, sí, a dejarte con el culo al aire. ¿Se puede ser más ridículo? Si, se puede.

  No solo es eso, es que la mayoría, incluso después de haber cambiado preguntas, sistemas, anulado votos etc. etc. predicen un porcentaje abrumador a favor de Mayte de casi treinta puntos de diferencia. Es lo mismo, que más da, pensaba que lo mismo había que hacerle un mapa, o un crokis y subrayado que ahora está de moda para que entendiesen el deseo de la audiencia, pero que más da. Solo hay que verlo.

  Empecinados no, lo siguiente. En convertir a Raquel en el vértice de una imaginaria trama que cada día que pasa se deshincha más y más y que no tiene ningún recorrido, máxime si dos de los protagonistas tienen que ser irremediablemente Suso y Ricky, es ahondar en el propio abismo al que nos quieren conducir. Pero bueno, las cosas son así y la extremeña tendrá su recompensa. Espero no pensar en que su militancia activa en un determinado partido político tuviese algo que ver, lo que no es de recibo es el “especial” interés en que sea esta y no la otra la que por lo civil o por lo criminal entre en la casa. Es tal el desconcierto que tras habernos anunciado que anoche iban a entrar las dos a la casa hasta el jueves, se reculó y al final las devolvieron al apartamento, en una decisión que no hay por donde cogerla.

  Lo de Suso en el directo ya clama al cielo. Es cronología pura, el hecho de estar en directo y montar alguna susada de las suyas, para a continuación y una vez terminado el directo pedir perdón a todo el mundo es un hecho que se está repitiendo bastante como para poder pensar que es improvisado. Anoche le tocó a Carolina el desplante, pero no os preocupéis, si no hubiese sido ella hubiese sido cualquier cosa. Lo que pasa es que lo que eligió lo deja tan evidencia que nos ayudó un poco más a desenmascarar su falsa figura. Apartarse de ese terrorífico setenta y tres por ciento con excusas banales es tan verdad como sus propias mentiras en las que él se desenvuelve a gusto y con chulería suficiente como para resultar demasiado previsible ya. 

   Anoche nos volvieron a deleitar con algún video sustancioso y reconvertido para ensalzar su buen hacer. El pecado ya caducó parecen pensar algunos, pero la penitencia nos está martirizando. Mostrarnos a Suso en el confesionario siendo el “casi” finalista por abrir la caja, le dota de una inteligencia engañosa. Lo mismo no han calibrado los efectos de la verdad y uno hasta se podría preguntar si por la tarde habían estado demasiado ocupados en el guión como para inhabilitar lo ocurrido, o simplemente ocultarlo. Niedzela pudo abrir la caja y haberse convertido en la primera finalista, pero de eso ni rastro, el uy de Suso nos mantuvo en vilo muy a pesar nuestro. Muy mal empieza a oler todo. Demasiado...

   Como veis no hay contenidos suficientes para desentrañar el minuto a minuto de la casa, lo de la evacuación fue de máster, tanto que hasta los propios concursantes casi de tronchan con la ocurrencia. ¿De donde los habrán sacado? Nos preguntamos a veces, un meteorito... por favor... Que decir de la carpeta entre Aritz y Han, viendo anoche recrearse en las escenas con musiquita, susurros, subtítulos, cámara lenta y desde todas posiciones, también hace pensar y mucho en la dramática situación y encrucijada en que ambos se encuentran. Comprendo muy bien a Aritz y a sus seguidores, el estrujamiento que se está llevando a cabo con este concursante y el tiovivo en que lo han subido es para darle definitivamente el premio final por méritos, no basta ya con ocultarnos muchas de las verdades, es la utilización que de ambos concursantes se está haciendo. Y nosotros, aquí, caemos una y otra vez en nuestras interminables filosofías. No hay tanto misterio, sólo es una brillante idea y unos actores excepcionales, para que nos vamos a engañar, nos viene bien y les va bien, para lo nuestro y para lo suyo.

    Lo otro, solo son consecuencias del día a día, Marina entra en escena y explotamos la trama regodeándonos en ella, solo es un muelle que se encoge y se extiende hasta las mismas puertas de la final. Nadie habla de Han, bueno sí, lo de siempre, pero no más allá.  El intento de videos de Carolina con Suso ya lo dijimos hace varias semanas, pero no se enteran oiga, menos mal que estaba allí su propio padre para hacérnoslo mirar. Eso si, el intento del no me echéis que en Halloween os lo podéis pasar muy bien conmigo, no me diréis que estuvo mal ehhh. 


27 de octubre de 2015

UNA NOCHE DE AMOR... DESESPERADA


   El título de las tres mentiras. Y no es porque la fenomenal canción del grupo sevillano Triana que lanzó en el año 1981 no le venga al pelo al título de lo que voy a contar hoy, simplemente es porque no se lo parece, y no se lo parece porque en esta edición según los diseñadores de la misma, nada es lo que parece. Creo que en lo que llevamos de la misma, la idea lanzada al aire como reclamo ha sido hasta ahora el único acierto. Ni empezó durante la noche, ni aparece el amor por ninguna parte ni empiezo a creerme mucha de la desesperación que algunos concursantes nos mostraron ayer. Como si de historias desencadenadas se tratase habría que describir lo acontecido ayer. Por un lado el despertar de Mayte, la resurrección de aquel pájaro herido de la primera semana que tanto nos dió que hablar, la segunda historia data de una fiesta argentina con tango de fondo en honor a eso de cuyo nombre no quiero ni acordarme, la desesperación de dos concursantes al borde de un ataque de nervios, vale, exagero un poco con eso de desesperación y de ataque de nervios, pero no me digáis que no queda bien conforme se nos está presentando toda esta historia. Total, como nada es lo que parece...

   Mayte provocó a Raquel con sus maytadas y esta a punto estuvo de estallar. Desgraciadamente la censura, ayer más activa que nunca, nos privó de ver todo lo que realmente pasó, solo retazos de algo que solo nuestra imaginación y unas pocas conexiones nos permita deducir. Lo de buenas migas solo había sido un espejismo, ayer Mayte se desató y la volvió a pagar con Raquel, a cabezonas no les gana nadie, a las dos, no nos equivoquemos, una por exceso y la otra por fijación, una porque no tiene límites y la otra porque no los sabe distinguir, la cuestión y la consecuencia es ese choque de trenes que ayer de nuevo hicieron temblar los pilares de Guadalix y que a punto estuvo de nuevo de crear una crisis de ansiedad en Raquel. Parece que la hora de la verdad se antoja próxima y hace que los nervios se desaten. Si ellas supieran...

   Lo de la fiesta es otra historia. Y nada de lo que vaya a relatar tiene que ver con la realidad, seguramente será pura coincidencia, pero la vergüenza ajena que anoche de madrugada pasé viéndo a dos “picapiedra” haciendo de parvulitos machitos, mostrando músculo y sentando cátedra en “como hacer el ridículo sin ni siquiera morir en el intento” fue para nota. Y de las altas. Sobresaliente con honor diría yo. A cual más patético de los dos. Si uno salía al jardín a bailar bajo la lluvia, el otro también, si uno se quitaba la camiseta, el otro también, si uno hacía el mono, ojo, habéis leido bien porque es literal, el mono, el otro también, si uno chillaba o aullaba y se daba golpes en el torso imitando a los hominoides, el otro también. Pues si, amantes del espectáculo, todo un espectáculo. Un espectáculo que luego continuó en el jacuzzi con sonidos estridentes y frases malsonantes, vulgares y despectivas hacia alguna compañera. Todo un despropósito para la vista y los oidos. Creo que pararé aquí, porque me veo incapaz de describir algo que solo viendo el directo en silencio y con la certeza de que era verdad lo que  estaba sucediendo te puedes hasta proponer no decírselo a nadie. Entre otras cosas porque seguramente no te creerán. Son dieciséis ediciones, si, creo que nunca en ninguna de ellas he asistido a espectáculo tan bochornoso como el que nos ofrecieron anoche Suso y Ricky.

   Para la tercera historia, la de la desesperación, utilizaré solo dos nombres y creo que ya casi la he escrito entera, Aritz y Sofía. El monumental mosqueo, cabreo, salida de tono, pérdida de papeles o yo que sé como denominarlo de Aritz pasadas las cinco de la madrugada, profiriendo gritos a diestro y siniestro mientras por un lado Marina y por otro Han lloraban es propio de una escena de Almodóvar necesitada de ser vista en directo para ser entendida. No sé si sería el dolor de muelas, la comida de tarro de Marina con respecto a su relación con Han, sus paranoias por cómo se tienen que estar viendo fuera todos sus jueguecitos con Han o la desesperación ante el pensamiento más simple del “qué dirán”, no sé lo que fue, pero a Aritz anoche se le fue la olla. Todo vino, como no, después de la enésima discusión con Han sobre el consabido no me toques, te toco, no me toques... y creo que con eso ya dejo abierta la linea del debate que sigue vigente después de un mes de edición.

    Sofía es otra historia dentro de su misma historia. Anoche bebió, seguramente más de la cuenta. Lo que hizo que nos mostrase su otra Sofía, la “pringada” como ella misma se denomina, “Qúe pena doy...” decía tras sacarla Vera del jacuzzi en avanzado estado de embriaguez que casi nos asustó por momentos por la cara que tenía y como no, después de vanos intentos de arrastrarse detrás del pigmeo de Suso y de que este pasase una vez más con displicencia de ella con signos inequívocos de desagrado y rechazo. Sofía nos ofreció anoche la peor cara de Sofía, la que ella misma reconoce que no le agrada... ni a nosotros. Es una pena, porque ella es consciente de ello y aún así, cae una y otra vez. No sé si estará enamorada, si será un capricho o sólo serán hormonas disfrazadas de cabezonería, lo que todos sabemos y ella misma sabe es que cada vez que cae en la red de sus propios fantasmas le pega una patadita más en el trasero al maletín.

    Una noche de amor desesperada, le hubiese venido que ni al pelo a ella anoche. Un poco antes de la fiesta, Marta le preguntaba si anoche iba a dormir con Suso en su misma cama, ella asentía y sonreía, se le traspasaba el deseo y la delataba, lo iba a intentar una vez más. La idea le absorbió la noche, la ginebra y las imbecilidades de Suso hicieron el resto, ella no supo parar y decir hasta aquí, llevó su deseo hasta las últimas consecuencias dando una lamentable imagen de la que ella misma una vez pasado todo, fue consciente. Su lectura, su reflexión de lo sucedido lo finiquitó con un escueto: “pero que pringada soy...”. 


26 de octubre de 2015

SAVOIR FAIRE

   Decíamos hace poco que en la casa en directo era donde podíamos encontrar esos momentos que nos sumergen de lleno en Gran Hermano, si queríamos alejarnos de ese disparatado mundanal ruido que nos ofrecen las galas y programas aledaños tendríamos que confiar en el directo, con permiso claro está de la consabida censura. Bien, pues solo basta para expresar un deseo para que todo salga justo al revés. Ha sido con diferencia el peor fin de semana para el directo, unos días para olvidar y pensar mejor en otras cosas. Si era la pata que sustentaba todo el engranaje espero que no decaiga, es débil pero es lo único que nos queda. El hecho de que el directo no te envuelva como otras veces como ha pasado estos dias, te hace pensar en otras cosas y empiezas a desbarrar, acordarte de otras cosas que no favorecerían mucho todo lo que ves.

   Si vemos al nuevo acercarse durante las primeras horas de su concurso a Han con un desparpajo inusual para ser un recién entrado, si vemos la evolución de las siguientes horas y lo vemos acercarse a Sofía o hablar de ella con todo aquel que se le presente, o si definitivamente lo vemos arrimando su ascua a una Niedzela deseosa de novedades, no nos debiera de sorprender mucho, debería ser lo normal. Es lo que tiene el veinticuatro, que te confirma muchas de las intenciones que incluso antes de entrar, sólo con el video de presentación, ya se intuía. Pero si a todo esto le añadimos la magia del veinticuatro y observamos las distintas reacciones en Aritz, en Suso o en Vera, uno que vuelve a sus andadas de amor-odio recíproco en un repetido ni contigo ni sin tí, ese enganche displicente de no te puedo ni ver pero te quiero aquí siempre a mi lado que se me antojó mucho más efectivo a partir de entonces; observar a ese Suso perdido en contradicciones varias sobre su “nueva amiga” Sofía y marcando su territorio... “entre los guapos no hay competencia” llegó a decir sin creérselo ni él mismo; O ver durante la noche del viernes a un Vera roto de dolor y alcohol confesarle a Carlos entre balbuceos que se había enamorado de Yvi o llorándole el hombro a una compañera lo mucho que sentía por Niedzela... lo mismo nos puede hacer una composición de lugar mucho más certera del argumento que lleva Ricky escrito en su guión.

   No se trata de buscar la carpeta por la que anhelan los guionistas este año, la gran deseada y por las que mueren algunos desesperadamente, no, se trata de dinamitar las relaciones duales que hasta ahora nos mantenían expectantes de evolución, si acaso se habían dormido o aparecían debilitadas por la rutina le inyectamos gasolina para alargar un poco más el trayecto. Soluciones desesperadas le llamaría yo. ¿O acaso ve alguien a Ricky como ganador?. Si no fuese porque nos vamos conociendo ya desde hace años, hasta me atrevería a decir que estamos ante la mayor chapuza de las últimas ediciones. Lo malo de pensar y de que el veinticuatro no te enganche como ha pasado en las últimas horas te hace fijarte más en todos y de todos extraes algo, así le vas viendo ya la cara a los perdedores, meros comparsas que poco a poco van asumiendo su rol de segundones necesarios para la agonía final, son daños colaterales de toda esa enjundia de información del exterior que les pasan a raudales permitiendo porcentajes, aplausos o abucheos a la carta si no directamente ya ordenados.

    Lo malo de toda esa percepción que ellos mismos van teniendo es que les resta protagonismo, quieran o no quieran se sienten marginados ante una élite que ven como las cámaras, los vídeos, las filtraciones les van haciendo llegar sus propios cantos de sirena. Esto va en detrimento de las propias expectativas, no se puede jugar tan pronto con ciertas cosas porque anulas a gran parte del personal. Hay candidatos y candidatos, el protagonismo, la personalidad o el carisma son condiciones imprescindibles para conseguir el objetivo, mas este año habría que añadir otra nueva vía... si no lo tienen, se lo aplicamos, en un medio como la televisión es muy fácil hacerlo, restarle o sumarle según probeta milimetrada, son simplemente finalistas de laboratorio. Le añadimos personalidad o protagonismo según convenga, por eso no es de extrañar que concursantes que otrora ya estarían siguiendo la edición desde sus casas, hoy sean serios aspirantes a la final. Creo que estamos ante un nuevo concepto de Gran Hermano. Lo vivimos con Paula, y lo estamos reviviendo con Han o con Suso.

    Luego podemos jugar. A creer que todo no es tan simple, podríamos jugar. Adelantamos por lo bajini la expulsión forzada de algún supuesto “peso pesado” y decimos, veis como estábais equivocados, nada es lo que parece... Todo se andará. Por lo pronto, para reafirmar la tesis del carpeteo summum nos inventamos la repesca y la programamos según el guión. Nada importa si la “audiencia” (creo que a partir de ahora la voy a entrecomillar por el poco protagonismo que le están otorgando este año) ha decidido que quien tenga que volver a entrar en la casa sea Mayte, necesitamos que la única trama que aún podría dar algo de sí se mantenga un poco más pendiente de evolución, para ello no solo promocionamos a Raquel sino que le otorgamos un papel protagonista, sólo es una nueva forma de mantener con vida aunque sea entubada y con cuidados intensivos al triángulo del engaño, Suso, Raquel, Sofía y justificamos aún más la entrada de Ricky a quien le damos un papel extra. Si seguimos para bingo con el tándem Han-Aritz, al final no es que hayamos conseguido pleno, pero al menos nuestros brillantes guionistas podrán salvar la cara. 


25 de octubre de 2015

EL CAPITÁN


  Tanto dentro como fuera de la casa se ha llamado a Aritz “el capitán”, y cada vez que he oído el apelativo se me ha venido a la cabeza la canción de Melendi “Tocado y hundido”:

“Soy el capitán de este barco roto,
soy el gilipollas que te sabe a poco...”

  Y es que le viene al pelo, porque Gran Hermano no sé si es un barco roto, pero sin duda es un barco con muchas grietas. Algunas normales debidas a la edad del concurso, son muchos años y eso pasa factura, pero otras muchas debidas al maltrato al que se le ha sometido. Manipulación, porcentajes imposibles, expulsiones impensables hace unos años, dobles varas de medir, cambios constantes en la mecánica del juego, protección hacia algunos concursantes y machaque u olvido a otros, búsqueda constante de carpetas, perfiles repetitivos y aburridos, violación reiterada de la incomunicación, etc, etc. Grietas por todos lados que deterioran nuestro querido barco y hacen que dudemos si será capaz de terminar la travesía. Y, aunque llegue a puerto, ¿con cuántos de nosotros a bordo?, muchos ya se han tirado al mar a mitad de camino, o incluso no embarcaron esta vez, asqueados por los últimos cruceros, no se lo podemos reprochar, si ya no disfrutas el viaje no merece la pena hacerlo.

  Pero otros seguimos a bordo porque nos gusta tanto navegar que nos compensa hacerlo incluso en un barco tan tocado. Y aunque cada dos por tres metamos el pie entre dos tablones levantados, o nos demos un cocotazo con alguna lámpara descolgada, o hasta nos caigamos rodando por una escalera en mal estado, la realidad es que seguimos disfrutando la travesía pese a todo ello, lo que no quita para que continuemos quejándonos día tras día con la vana esperanza de que arreglen nuestro querido barco...

  Y hay una figura fundamental en los barcos, el capitán, de él es la máxima responsabilidad y en él debemos confiar para emprender el viaje. Por eso me parece tan acertado el término de capitán para Aritz, porque sin duda él está siendo para mi el capitán de este barco llamado GH16. No porque sea suya la responsabilidad del programa, sino porque es el que está consiguiendo que yo esté disfrutándolo. Porque en él he encontrado esa esencia que seguimos buscando año tras año entre las paredes de la casa de Guadalix y que no siempre encontramos, esa verdad que muy pocos concursantes consiguen transmitirnos, esa sensación de que le conoces con sus defectos y sus virtudes y que te gusta con todos ellos, que te apetece defenderlo a capa y espada porque pese a no conocerlo de nada ha conseguido llegar de alguna forma dentro de ti.

    Sé que mucha gente no coincidirá con esta descripción de Aritz, pero así es como yo lo veo. Como un tío normal por una parte, en el sentido de que no me parece que busque fama ni hacer bolos, pero con una personalidad muy curiosa en otros aspectos, cosa necesaria para entrar en GH y darnos ese juego que tanto pedimos. Aritz ha ido por libre desde el primer momento pero no ha pasado desapercibido jamás. Su particular look ha ayudado a ello pero también el que siempre haya expresado su opinión sin remilgos y se haya enfrentado a la cara a otros compañeros en todas las ocasiones que lo ha creído necesario. Por supuesto también nos ha llamado la atención la curiosa relación que mantiene con Han, una relación cuestionadísima fuera, que sus detractores creen que él utiliza en su beneficio, pero si así fuera lo está haciendo muy mal porque lo único para lo que le está sirviendo es para acumular críticas y desconfianzas.

   Yo veo a dos personas muy diferentes que han encontrado en el otro algo que necesitan y se han cogido mucho cariño. Aritz necesita el cariño que Han le da, porque detrás de esa fachada de hombretón del norte debe haber una persona muy cariñosa y sensible, le delatan cosas como algo tan tonto como llamar pitxín a muchos de sus compañeros o el no fallar nunca en ir a consolar a quien ve pasando por un mal momento, además es obvio que si no fuera cariñoso no aguantaría dormir con Han y acariciarse como lo hacen. Ya sé que no es algo habitual entre hombres, pero eso no quiere decir que sea imposible, y menos aún si tenemos en cuenta que Han es gay y Aritz no se ha definido como claramente heterosexual. Han querría de Aritz algo más que amistad pero el vasco le ha dejado claro que no es posible porque no se siente atraído por él, y creo que Han lo ha comprendido aunque le guste seguir jugando. El problema es que la inmadurez de Han y ese juego un poco al límite que se traen puede acabar pasando factura a Aritz, seguramente sería más inteligente por su parte poner unas ciertas barreras pero, o no se ha dado cuenta de qué es lo mejor, o simplemente no puede hacerlo porque ahí dentro necesita lo que Han le da. Las relaciones no son fáciles, ya sean de pareja, amistad, familia... y se cometen errores muchas veces, tal vez Aritz haya cometido alguno con Han, pero en ningún momento me ha parecido que finja ni que actúe de mala fe, y eso es lo que me importa.

  También dentro consideran la mayoría a Aritz su capitán, se ha ganado el respeto de sus compañeros y por eso permiten que les lea la cartilla, que les recrimine los robos y que incluso imparta justicia repartiendo bizcocho a discreción. ¡Y todo ello sin ganarse un solo punto de nominación!. Puede parecernos mejor o peor por su parte pero la realidad es que es algo que los compañeros están permitiendo, por algo será, yo creo que porque confían en él, en su coherencia, en su honestidad y en su sentido de la justicia, y él así se lo ha ganado tras mes y pico de convivencia. En todo grupo hay ciertos roles que hay que asumir y el de líder es uno de ellos, y ese líder dentro de la casa es Aritz, su capitán, y lo ha conseguido sin buscarlo, como surgen los líderes de verdad, con ese carisma innato que tanto nos gusta encontrar en la casa de Gran Hermano.

  Pero todo esto no quiere decir que Aritz sea perfecto, ¿acaso alguien lo es?, se le acusa de comportarse como si lo fuera y yo no estoy de acuerdo. Aritz tiene muchos defectos, entre ellos que es muy gruñón, exagerado a veces, nervioso, celoso y cabezón. No los niega aunque sí los intenta controlar e incluso ocultar en ocasiones, como haría cualquier persona cabal. Y como persona inteligente qué es, en un programa que además de reality es un concurso, también juega, pero nunca me ha parecido que lo haya hecho pasando por encima de sus valores ni haciendo daño a nadie.

  Me gusta porque le veo un tío noble y campechano, inteligente, con una forma de pensar coherente y unos valores claros y loables. Me transmite ternura y verdad y me hace gracia cuando se pone en plan gruñón o le traicionan los nervios en el directo. Me gusta también que aún no le tengo calado del todo, pienso que aún me quedan cosas por descubrir de él, pero creo que poco a poco nos las irá mostrando.

    Por todo lo explicado Aritz es mi capitán, y espero que también el de algunos de vosotros. Los demás buscad el vuestro y sigamos navegando juntos.

Chocolate




23 de octubre de 2015

TRES EN UNO...


    Entrada en la casa de un nuevo concursante, inicio de la repesca y segunda casa en funcionamiento. Me acuerdo de cierto aceite lubricante muy famoso anunciado en televisión y utilizado para “desatascar aquello que anda un poco atascado”, si, tres en uno. Una gala normalita y con poco recorrido salvada con la entubación artificial de las novedades. Ni siquiera las nominaciones la salvaron, de la entrevista a Yvi más o menos lo esperábamos y por lo demás poco nuevo, lo visto en los vídeos en la misma línea de los últimos programas, muy editados y tendenciosos.

   Nied, Vera y Carolina son los nuevos nominados esta semana. La caja imposible hará finalista a quien la consiga abrir, Suso anoche lo intentó el primero. La única condición que les pusieron era que tenían que abrirla sin romperla, bueno, pues Suso la rompió. Aún así el súper le dijo que tendría otra oportunidad. ¿Perdona?. Si a eso le añadimos su frase pronunciada esta madrugada en pleno directo: “la organización quiere hacerme finalista como sea” no hay más tu tía donde rascar, es lo que hay señores.

  Hoy no es día de análisis, demasiadas cosas en nuestras cabezas y demasiado recientes como para entrar a saco en hipótesis, necesitamos un respiro, creo que nos lo hemos ganado. El nuevo concursante, Ricky, por favor no confundir con Ricardo... Ricky es mucho más molón, es el prototipo ideal de lo que se busca, chico joven anabolizado y carne de gym, de raices extranjeras, cuidado peinado y poco cerebro, un guiño en toda regla al verdadero culto del Gran Hermano punto dos, los espejos. Seguramente tampoco habrá pasado mucho casting, por supuesto lo de seguidor del programa de oídas pero con previsiones en “bolos de futuro”. Un consejo: No os calentéis mucho la cabeza. No merece la pena. Es la imagen que quieren darnos de la juventud española versión T5, quien por cierto anoche volvió a caer en audiencias cosechando un dos por ciento menos que la semana anterior y siendo superado por primera vez por Velvet. Quizás ahora se entienda mejor lo del aceite lubricante.

  Ya tenemos al Kent, al Suso y al Ricky. ¿Los tres para Sofía?. Es un encanto de niña, pero como sois los guionistas, oye. O no. Lo mismo lo han metido para Han, ya sabéis, barba cuidadita atractivo y remolón tipo pegajoso, con Aritz en plan reconversión lo mismo hasta puede funcionar. ¿Quién sabe?. Y si no, Niedzela. La que quería que le metieran algunos como cuatro y que anoche lo veia con buenos ojos. Insisto. Cómo sois los guionistas eh. Lo de hacerle sombra a un Suso ya demasiado sobrevalorado de sí mismo por otro “yoista” de su estirpe lo mismo también acepta fichas. En fin. Todo un espectáculo. Menos mal que anoche mismo dio pinceladas de estar a la par en inteligencia y los mismo consiguen sacarnos alguna sonrisa... de pena.

    Hacedme caso. Resistid. Volvamos a lo nuestro. De nuevo vuelta de tuerca a las alianzas nominatorias, hoy tienen buen menú donde escoger y empezar a sospechar. Todo parece que empieza de nuevo, iremos en las próximas horas ajustando al personal porque después de la tempestad siempre vuelve la cama, perdón, la calma. Carlos, Yvi se ha ido, ¿qué tal estás?... Deseando dormir. Para partirse la caja, oigan. Supongo que la repesca estará entre Mayte y Raquel, dos conceptos diferentes de perspectiva, dicen que por la planta de arriba ya ni duermen y que no saben lo que hacer. Si queréis os lo digo yo, meted a las dos. Total, ya no nos vamos a escandalizar por nada. Una tirará para un lado y otra para otro, resucitamos muertos y de paso le damos el gusto a los espíritus de Carolina en su semana grande... y a algunos grupos de fans claro. Al final, creí oir ayer que por lo menos un mes a la presentadora, un inciso, para quien no lo sepa, un mes son cuatro semanas, metemos a los finalistas en un autobús, los valoramos al peso y “et voilá”, solucionado. Cosas peores se han visto.

  No sé qué más contar, son pildoritas, retazos de una gala imposible como la caja. Y de oca a oca y tiro porque me toca, carnaza para el debate del domingo con la repesca y así sucesivamente. Por cierto, el nuevo se ha presentado como profe de padel que es lo más “in”, aunque dicen las malas lenguas que ahora en algunos sitios al carnicero o al heladero los denominan así.

¿Será el último secreto?


22 de octubre de 2015

DANZA DE CUCHILLOS


    El título no es mio, es una frase que le dijo anoche Vera a Nied: “Si me voy, piensa que esta casa es una danza de cuchillos...”. Podría detenerme en unos cuántos y perdernos todos juntos en ese maremágnum de chismes y chismorreos cada vez más intencionados con que nos regalan día sí día también absolutamente todos los habitantes de la casa. No salvo a ninguno. No hay reina ni rey del chismorreo, no hay enredador máximo que podamos catalogar como “liante oficial de Guadalix”, creo que todos han hecho méritos suficientes para ostentar semejante privilegio donde apuntar nuestros dardos, hay días que la casa parece un ranking que no deja de moverse. Los realizadores este año se están ganando el sueldo.

    No hay grupos al uso, jamás los ha habido, ni siquiera ahora. Son alianzas esporádicas casi diría yo semanales dependiendo de cada nominación. Éstas son el principal argumento y sobre el que gira todo el entramado. Confirmaciones o suposiciones, todo baila en función de las noticias que se vayan recibiendo en cada momento, como si cada uno quisiese asegurarse no ya su no nominación, sino la información de otros. No es tan importante el número de puntos que vayas a recibir como lo es la persona que te los vaya a dar. A veces pienso que a ninguno le importa ser nominado, lo que verdaderamente les importa es quién le ha traicionado. Sí, porque en un concurso donde lo obligatorio es dar puntos, para ellos cada punto es un cuchillo en la espalda aunque nunca salgas nominado.

   El problema que tiene esta edición es que irremediablemente cada jueves se vota y la casa cambia de decorado de jueves a jueves. Mutan las alianzas en función de porcentajes ciegos que veletean el ambiente, aparecen y desaparecen favoritos del público a la par que sentenciados. Por algo será, yo tenía razón, lo sabía, no lo comprendo, no los entiendo, son unos falsos... sólo son reflexiones de los concursantes cada jueves de madrugada en petit corrillo. El viernes por la mañana si eso, vuelta a empezar. Todo va bien con el inicio de cada prueba donde descansa el guerrero intuitivamente mientras va ajustando sus armas. Son los domingos cuando la música militar empieza a rugir en pleno directo, siempre ocurre algo. Sin dejación de continuidad los martes noche ya tienen absolutamente todos sus cuchillos bien afilados, es momento de ajustar bien y tenerlo todo previsto para la batalla. Los miércoles antes de, son días de nervios, de tensión, de ver que el gran día de la nominación se acerca y que ya quedan pocas horas...

   Lo vivido ayer en la casa son típicos de esos miércoles entre batalla y batalla. Los robos de comida, las traiciones que se venían fraguando desde la nominación anterior, los nervios de la salida les hacen imprevisibles. Era hora de echarse las cosas en cara y sacarlo todo a relucir. Ahí van apareciendo todos por el photo call del veinticuatro, no me centraré en ninguno en especial, todos y cada uno nos van regalando de lo suyo. Sólo es cuestión de ranking y ese es excesivamente volátil. Ayer fue la excusa del robo de la comida la que puso en el disparadero a Vera en “Yo solo me comí un trocito”, a Aritz en el tema “bizcocho para los mios” y a Sofía en su papel estelar de “sois unos sinhuevos”. Nada nuevo bajo el sol.

    Al final nada era lo que parecía sino todo lo contrario, Vera asumió su papel de delator ante el súper argumentando que lo había hecho en favor de los suyos y lo que dijesen sus enemigos le daba igual,”he traicionado a unos pero he ayudado a los mios” decía, curioso personaje cuya renuncia a ser el bueno de la película lo tiene más que imposible, quiere pero no puede, su bienquedaísmo se le ha quedado grabado en ojos de todos y ahora solo le queda recibir, recibir y recibir. Anoche recibió de Sofía. Le puso en solfa al acusarle de haber roto el pacto de silencio del robo de la noche anterior aludiendo a su falta de webs cuando él mismo participó del robo “aunque sólo haya sido un trocito”. Sólo son cuñas sin importancia pero que nos entretienen el veinticuatro y nos mantiene expectantes a la par que nos ayuda a ir conociéndolos mejor. Lo de Aritz ya no sorprende a nadie, son arrancadas de caballo y paradas de burra vieja, del tajante habrá bizcocho para todos los que no participamos al bizcocho para todos solo media la reflexión de que él sólo es un hombre bueno y justo. Para temblar vamos.

  Todas estas cuñas no hacen sino reafirmar la creencia en aquello de que nada es lo que parece, ver a Amanda llorar por los rincones en un ataque de bajón, a Marina haciendo oposiciones para convertirse en la más odiada, a Nied en su papel de veleta sin precio o de Suso en expertoperomeaparto, no vaya a estropear su recién estrenada reputación, o la habilidad de Carolina para estar en todos los centros y de repente desaparecer de la diana como cualquier espíritu, que sientes su presencia pero nunca la ves... no añade nada nuevo a lo que ya sabíamos, es cuestión de intuiciones, y las de hoy, que no quiere decir precisamente que sean las mismas de mañana, ni que ayer, es que Sofía por un lado y Marta por otro, a pesar de sus mochilas cargaditas van ganando simpatías.

   Ambas van por libre sin ataduras de ningún tipo aunque parezca lo contrario. Los vaciles de la navarra con Suso y de la manera con que está jugando con el gentleman de la edición, si no mete la pata y se vuelve a convertir en niña es para nota bastante alta. Está siendo inteligente con su perdonavidas y lo está llevando cada vez más a su propio terreno, “me van los que me dicen no...” sólo era un flash de sus intenciones. Sus aspiraciones si lo gestiona bien pueden ir más altas. Por ahora lo está bordando. Lo de Marta es otra historia, ese equilibrio entre el drama y la risa le hace estar en el centro de todos los meollos sin necesidad de demasiados aspavientos como hacen otros, ella sólo escucha, ve, mira... y luego lo cuenta todo. Una crack. Por supuesto que va a estar en el centro de todas las dianas siempre. Pero al igual que Sofía, ninguna tiene miedo.

 Son dos versos sueltos.


21 de octubre de 2015

NADA ES LO QUE PARECÍA...

    En las dieciséis ediciones que llevo siguiendo Gran Hermano, jamás había asistido a una edición más mosqueante que esta. Las hemos tenido de todos los colores y sabores, mejores, peores, previsibles, aburridas, interesantes, divertidas, emocionantes... pero ¿esta?. No me atrevería a ponerle ningún calificativo. Creo que ya lo dije hace unos días, pero por si acaso me pasara como al eslogan de la edición, que nada fuese lo que pareciese, me repito. No hay por donde cogerla. Creo que ni ellos mismos sabrían decirnos algo más concreto. Todos estos bandazos a los que estamos asistiendo sin orden ni concierto, toda esta improvisación a la carta que nos está desconcertando a todos no sabría muy bien explicar hacia que puerto nos lleva. Creo que toda esa inseguridad nos está volviendo un poco locos. Hoy es uno, mañana otro, ayer fue el de allí y mientras tanto la audiencia dividida como nunca lo había estado, ha habido ediciones ivanistas, paulistas, indirista, etc. etc. La de este año no me atrevería a decantarme si será sofista, aritzista, hanista, amandista, susista, niedzelista o mediopensionista. Lo que ayer estaba claro hoy está en negro deprimente, entramos en charcos que creo no nos corresponden y si al menos dijéramos que están basados en el propio juego pues a pesar de todo lo daríamos por bueno, pero la impresión que tengo es que el juego es lo que menos tiene que ver.

     Sé que la entrada de hoy mucha gente no la va a entender. Seguro que parten de reflexiones al aire muy difíciles de entrelazar para conseguir un guión medio decente, pero es que la sensación que tengo es esa, pensamientos sueltos como versos sin orden alguno y que no me sale hilvanar de una manera más o menos coherente. Creo que me ha salido la definición precisa, sin querer, de lo que es esta edición. Un caos absoluto, una carrera sin meta que se está dejando llevar y atrapar por un día a día sin previo aviso. No sé si el guión ha sido malo, si ha pecado de optimismo, si los concursantes han fallado o si las perspectivas se han ido viniendo abajo conforme avanzaban los minutos. No lo sé. Pero sé que nos encontramos en un callejón sin salida y lo que es peor sin marcha atrás, o vamos cogiendo las puertas que nos vamos encontrando conforme aparecen o nos perdemos en un punto estático que no nos conduce a ningún sitio.

   Lo peor no es que uno crea o deje de creer en lo que ve, es que no nos dejan creer. Jamás había asistido a un divorcio tan rampante e intencionado entre lo que vemos minuto a minuto y lo que nos ofrecen en las galas o programas en directo. Es que se parecen como el huevo y la castaña, seguramente habrá una parte de la audiencia que los den por buenos, pero querer hacernos comulgar con ruedas de molino es señal inequívoca de que alguien se ha liado la manta a la cabeza y ha dicho “palante como sea”. Seguramente estamos delante de la edición con más falsos por metro cuadrado de Guadalix en la historia de Gran Hermano, concursantes que no son lo que son ni son lo que parece, papeles asumidos al dictado aún estando en contra de llevarlos a cabo, y no hace falta para ello aprenderse ningún guión, hoy las cosas no funcionan así, se puede hacer todo de manera más sibilina.

   No sé si el Suso real es el Suso de ahora, adormilado y narcotizado que nos decía que si se salvaba iba a pegarle fuego al castillo o el Suso envalentonado y crecido de antes con tics machistas y agresivos a quien nadie se le podía ni siquiera acercar. No sé si Aritz ha sido en algún momento de la edición el favorito de una parte de la audiencia por su sentido común y su madurez o lo estoy viendo defenestrado por todas las instancias incluida esta y ha pasado a ser el más villano de todos. No sé con qué Niedzela quedarme, sin con la dulce Nied o con la malvada Nied, si con la que siempre tenía una sonrisa para cada uno o la que se ha destapado como especialista número uno en hacer trajes a la medida. No logro entender a que Carolina estoy asistiendo, si a la mosquita muerta, aburrida y siesa de los principios o a una actriz en el papel estelar de su vida. No logro comprender nada por momentos. Toda esta situación cambiante me incita a pensar en lo maravilloso que está siendo este juego, pero mi instinto me dice que no me equivoque, que nada es lo que parece. Y le creo. Siempre creí en él.

   He ido dejando pildoritas a lo largo de cada entrada, predije la caída de Aritz y la subida de Amanda, la obsesión con el acercamiento entre Sofía y Suso para meter a Raquel en la repesca, los inventos desesperados en catapultar a Sofía en los brazos de Carlos, ¿o ahora era en los de Aritz?, la separación traumática entre Han y Aritz, los falsos grupos. ¿Qué tocará ahora? La aparición de la nueva novia de Aritz en escena, anunciada a bombo y platillo en el Sálvame para al día siguiente esconderla de la primera linea, ¿acaso le vais a dar una oportunidad para que el vasco se tuviera que explicar delante de Han y de toda España y convertir al chino en el nuevo Paula de la edición?. ¿O lo vais a seguir intentando hasta agotar todos los cartuchos, aunque sea con videos editados, con Carlos y Sofía? ¿Y a Suso, lo vais a dejar morir de éxito repantingado todo el día por los sofás o lo vais a acercar a Carolina? ¿O vais a seguir haciendo la goma con su nueva y fervorosa amistad y acercamiento a Sofía?.

   Qué más da. ¿No queríamos entretenimiento?. Ya lo tenemos. El más divertido haciendo tumbing todo el día convertido en un mueble más y la más mueble de todos copando el prime time con sus muertos inventados. ¿De locos? No... lo siguiente. El problema es hacia donde nos conduce toda esta argamasa, es pura contradicción con Gran Hermano. Información del exterior en camiones para dentro de la casa, colaboradores exaltados defendiendo lo indefendible, presentadores y presentadoras renunciando a su propia identidad y entrando en un círculo vicioso de contrasentidos, la mano negra de la organización no conformándose ya con manipular los porcentajes sino ya manipulando a la audiencia con videos de promoción sospechosos de algunos concursantes, aupándolos o defenestrándolos, increible lo de la manipulación de favoritos, lo nunca visto en la historia.

   Bueno. Pues todo eso, agitándolo con un poco de paciencia y buen humor, lo mismo no tenemos a Gran Hermano, pero espectáculo del bueno, de ese tipo sálvame y muy Tele5, de ese que nos convierte en frikis no del formato sino de sus redes se llamen como se llamen...

Lo tienen asegurado.


20 de octubre de 2015

HABÍA UNA VEZ UN CIRCO...



    Ni tanto ni tan poco. Aunque reconozco que estamos demasiado acostumbrados al “excesismo” en Gran Hermano dependiendo del concursante que haya realizado la acción y por supuesto según nos caiga. A veces nos ocurre como a ellos y es que una vez cuesta abajo vamos adquiriendo velocidad y ya nos es difícil parar. Las redes sociales ayudan a esa velocidad y todo se difunde a la máxima brevedad, es un contagio viral que engorda las informaciones hasta confundirla con meras opiniones, tenemos de las dos, lo que pasa es que una vez la pelota en marcha ya es muy difícil detenerla, baja agitándose y mezclándose para terminar en un cocktail difícil de analizar. Forma parte del subjetivismo con el que desde siempre se sigue el programa. De todo sacamos nuestras conclusiones y nos ayuda a hacernos mejor esa composición de lugar definitiva.

   La noche ha estado marcada por unas confesiones de Niedzela a Marta y a Marina sobre Sofía y por un mosqueo de Vera ante lo que él cree ha sido una ridiculización por parte de algunas compañeras especialmente Nied. Nied ha estado esta noche en el ojo del huracán. Decía que ni tanto ni tan poco, porque me ha resultado extraño leer opiniones dispares en torno a lo acontecido, desde las más vehementes hasta las absolutamente frías. Una cosa es una cosa y otra es otra cosa, muy rajoy me ha salido esta frase pero ya no la voy a cambiar, decía que una cosa es interpretarla desde un punto de vista visceral, con algo más de relatividad o simplemente esconderla. Tampoco es eso. A estas alturas pretender obviar un hecho acontecido sea de mayor o menor importancia cuando es viral y está en boca de todos no te debería dejar en muy buen lugar, es más te delataría el hecho de querer estar ocultando algo con la suficiente intencionalidad como para quizás darle mayor importancia de la que realmente tiene.

   En líneas generales, Niedzela vino a decirle a Marina y a Marta, que confiaba de la casa en ellas dos y en Sofía. Aunque en Sofía un poco menos porque no entiende algunos comportamientos. Y puso ejemplos que según ella la misma Sofía había contado, como por ejemplo que hablando de las parejas de su madre, una de ellas en una ocasión, cuando tenía trece o catorce años cuando le daba dos besos en la cara siempre acercaba la boca un poco más, digamos de forma peligrosa hacia su boca, o ese episodio que relataba Sofía de que como le encanta que le hagan cosquillas, a veces, los dedos del susodicho recorrían la pierna un poco más hacia arriba de lo permitido y ella a veces le tenía que parar. Una confesión hecha en su día por Sofía ante varios compañeros contada sin darle mayor transcendecia y sin querer ir más allá de una simple anécdota, hablaban del comportamiento de su madre y sus parejas, de vaciles y de formas de ser, como simple anécdota pero sin querer ir más allá de la simple conversación de buen rollo.

   Niedzela anoche interpretó esos ejemplos como de alguien de argumento fácil y peligroso, se puede deducir que del amparo que ella hace de sus palabras para justificar su poca confianza en Sofía podríamos extraer que “Sofía es una fresca... o algo más”. En un momento dado dió a entender que ella y su madre se repartían los novios o algo así y que tenía miedo de que, y puso un ejemplo, cuando saliese no podría confiar en ella o estar muy segura de ella ya que si piensa así podría “enrollarse” incluso con la pareja de su propia hermana. En difinitiva, que es de casco corto y se puede liar con cualquiera sin importarle nada si tiene pareja o es pareja de quién. Y eso a Niedzela le sabe a cuerno quemado. No se fía.

   Lo de que Vera es un “bienqueda” e intenta agradar a todo el mundo es vox pópuli desde prácticamente el minuto uno. Por desgracia, el chaval tampoco ha hecho mucho por desvirtuar el término adosado a su personalidad. Según él mismo ha confesado, le gusta dar cariño a todo el mundo, es así de cariñoso con todos y si por eso le tachan de bienqueda, pues será un bienqueda. El problema es que lleva “ese cariño” al que él se refiere a términos demasiado absolutos, sin saber discernir si quiera entre quienes se lo merece o quien no, quien se lo otorga con sinceridad o por mero interés, no dispone de ninguna linea que nos permita separar lo auténtico de lo interesado y eso genera muchas dudas alrededor de su comportamiento.

    Tantas, que anoche, Nied misma lo comentaba con sus amigas y estuvieron riéndose de ello. Hicieron acopio de algunos ejemplos poniendo en solfa la muletilla “Y yo también” a la que se había referido Vera en algunas ocasiones cuando alguien decia que hacía algo. Si Carlos decía que tenía una agencia, Vera decía, “ y yo también”, por ejemplo. Esto le sirvió a Nied, Marta y Marina para echarse unas risas a costa el chaval. En un momento dado, Vera se acercó a la conversación y tras cerciorarse de que lo estaban ridiculizando a él, se mosqueó y se vió decepcionado sobre todo con Nied, de quien nunca se lo esperaría. Al darse cuenta, Marina fue a explicárselo, todo era una pequeña broma sin importancia ni maldad ninguna, Nied no se atrevió a ir a decirle nada. La decepción de Vera, aunque en principio terminase comprendiendo las excusas de Marina, no terminó en este caso con Nied, de quien consideraba la había traicionado y sus risas le dolieron mucho más si cabe por la cercanía que habían tenido.

   En fín, como veís. En la videoteca podéis ver la comparación entre las confesiones de Sofía y las de Nied. Todo parece mucho más grave de lo que realmente es, si no fuese porque la verdadera protagonista ha sido una concursante que hasta ahora había pasado desaperdibida, incluso cohibida diría yo, y que últimamente parece que tiene la lengua mucho más activa. Destaparse es lo que tiene, exponerse no es ni más ni menos que estar a la misma altura que todos sin más etiquetas que aquellas que cada uno libremente y con todos los datos en la mano quisiéramos otorgarle. Cualquier excusa para justificar la falta de confianza, o la pérdida de confianza en algún compañero no nos debiera de asustar en Gran Hermano, las razones de las nominaciones suelen ser surrealistas, es preferible cuanto antes que todos se vayan quitando las caretas, es la única forma de conocerlos mejor, y como cada año pasa, a unos se les cae antes y a otros después.

   No voy a dejar de ver mejor o peor a Niedzela por los hechos relatados porque así no se ve Gran Hermano, es una carrera de fondo donde las cosas buenas y las cosas malas poco a poco van saliendo a la luz y así poder elegir mejor. Imperdonable sería que las pensase y nunca las dijera por temor a quedar mal ante la audiencia o sus compañeros, eso sí que sería despreciable y de hecho creo que todos estamos en contra de eso. Ser, decir, pensar, contar, exponer... es lo que siempre les demandamos. Son sus reacciones espontáneas las que nos permiten conocerlos mejor.

  Esta noche a Niedzela, la hemos conocido un poco mejor.



19 de octubre de 2015

CARPETAS DE MIEDO



   ¿Porqué lo llaman debate cuando en realidad quieren decir carpeta?. A ver, señores de Tele5... no cuela. ¿Qué parte de no cuela no han entendido?. El déjá vu repetitivo que se inventan un dia y otro al final terminará matando a la estrella de la radio de tanto insistir. Ya sé que no es fácil cambiar el guión pero es el riesgo que se corre cuando quienes lo escriben saben mucho de televisión y más bien poco de Gran Hermano. Carpetas de miedo no es el título de ninguna película, es el hartazgo en el que nos quieren sumergir quienes no tienen otra cosa que ofrecer. No sé el número de intentos que llevamos ya, pero son muchos, una observación solo, si Suso y Sofía se tuviesen que enrollar para que podáis meter a Raquel y quedaros satisfechos lo harán sin necesidad de inventos. Ya son mayorcitos. Lo de Nied y Vera fue un vano intento, no os lo montásteis bien. ¿A qué facultad de lo rosa han llevado a éstos para tener que soportar toda una edición con lo mismo?. Si es que sois muy cansinos...

   Solo le hicieron una pregunta en condiciones, ¿porqué crees que estás aquí?: “por que no me he comportado como Suso”. No hay más preguntas señoría, pasamos a otros temas que seguro gustan más a la audiencia como el minuto y resultado del carpeteo, el nuevo pasadizo que ha encontrado Aritz y del que puede observar la sala de juegos... (lo de que lo habían encontrado ya hace dos o tres semanas si eso, ni lo mencionamos), la comunicación a Han de que está nominado, etc. etc. Como véis argumentos de altísimo interés informativo para los que seguimos el reality, eso si alguno o alguna no se quedó durmiendo antes, que otra cosa no, pero para mérito el nuestro.

  Ahora les ha dado por ofrecernos horas y horas del capítulo “Carolina y sus fantasmas,” no os preocupéis, que aunque la chiquilla se haya venido arriba y todo el mundo le siga la corriente, la pobre no tiene más espíritu que el que se inventa cada día y no le auguro un largo recorrido. Pero este fin de semana tocaba hablar de miedo porque había que desviar la atención, nos entretenían con esas “extrañas compañías” que parece que persiguen a todos los habitantes de la casa y que al menos le está otorgando a Carol cierto protagonismo que de otra forma no habría manera. He de reconocer que el becario que le ha tocado este capítulo se está esforzando mucho más que el responsable de las carpetas, que parece pelín bloqueado y/o sobrepasado.

    Lo de Aritz y Han pretenden protegerlo con delicadeza, con sumo cuidado. Al principio de la fiesta cuando Han se sentó encima de Aritz provocándole con posiciones lujuriosas prometía mucho, hacía días que no veíamos al guionista sonreir tanto, para ser justos en proporcionalidad al cabreo monumental que se pilló cuando Aritz dijo que nanay y el realizador no tuvo más remedio que centrarse en el pedo de Sofía y esperar a ver como reaccionaba Suso. Otro vano intento. Aunque bueno, algunas tomas nos sirvieron anoche para satisfacer alguna que otra imaginación. Insisto: ¿Qué parte del no cuela aún no han entendido?. Oiga, supriman el veinticuatro o este año el libro les va a quedar fatal escrito. ¿O acaso nos dirigimos a un nuevo capítulo de ciencia ficción o fantasía?. No me digan más, ya lo estoy imaginando, Aritz y Niedzela, nueva carpeta y Han desconsolado por las esquinas. La apuesta nos ha fallado. Pero cómo es posible que nos traicione de esta manera con la confianza que habiamos depositado en él. Mira que ponerse a contarle a la circense sus relaciones heteras con pelos y señales, el mazazo debió ser tremendo. Un jarro de agua fría, oiga. Pobre Han.

   Lo de Sofía con Carlos está en periodo de pruebas, solo es un experimento, un plan b por si tuviésemos que recurrir, pero os advierto que va a ser difícil dejar a Yvi para que lo viva en pimera persona, habéis llegado tarde me temo, lo ideal sería dejarlos a los dos, a Vera también para que ambos vivan su despecho unidos. ¿Quién sabe?. Ya no hay solución, el tercero en discordia es Han. Lo siento chicos, hay que ponerse a otra cosa. ¿Qué tal Carolina con Suso?. Mmmm, no sé, no sé, no lo veo, bueno ahí lo dejamos, uf, cuánto folio sobre la mesa...

    Bueno mira, por lo pronto vamos a seguir un tiempo más con lo de los fantasmas mientras organizamos todo esto.




18 de octubre de 2015

GHOST.....GH....OST.....ia!

    Historias para no dormir?. En ocasiones veo muertos?. La muerte tenía un precio?. 7 Almas?. The Walking Dead?.....Ghost!!

    No soy balzac. Sólo por el título os habréis dado cuenta. Por lo menos los que estéis vivos. Como es fin de semana... os he tocado! Buh! Preparaos, porque este es el GH de los secretos.... Pero bueno, esa es una historia que ya contaré si veo que la entrada no me queda tan misteriosa como quiero.

    El lunes se estrenó en FOX la sexta temporada de The Walking Dead. Estaba deseando que empezara la nueva entrega de episodios de esta serie que me encanta. Soy friki hasta para eso! El caso es que viéndola, no sé por qué, me acordé de Carolina, esa concursante que nos acompaña, creo, desde el principio de esta edición de Gran Hermano.

    No sabía qué título poner a la entrada. Tenía que ser algo un poco misterioso y terrorífico, pero poco novedoso, que ya se hubiera oído antes, porque quiero hablar de Carolina y su pandilla nocturna, y la verdad es que no es nada nuevo lo que le pasa a esta chica. Le pasa a mucha gente, lo único novedoso es que no se haya revelado su secreto antes en Cuarto Milenio.

    Carolina, esa concursante larguirucha y blanquecina que ha caminado hasta ahora sin pena ni gloria por el concurso, casi como un fantasma. Pero la gran revelación de su secreto la ha sacado del gris en el que estaba inmersa. Ahora el color ha vuelto a sus mejillas y la sangre vuelve a correr por sus venas desde que puede contar sus historias para no dormir a sus compañeros.

    Entró como una chica normal, no quiero decir que no sea ni guapa ni fea, que también, sino que entró como una chica formalita, un poco pija y amazona, que quería ser modelo. Mucho se habló de cual podría ser su secreto... Que si ella y Quique ya se conocían de fuera, que si podían ser médico y paciente, o pareja... o.... Hasta que se dijo que alguien podía ver muertos por la noche, se descubrió que era ella y empezaron a saltar todas las alarmas. Que si loca, que si deseosa de llamar la atención, que si Antoñita la fantástica...

    A pesar de ello su paso por el concurso estaba siendo el mismo que el de la estantería Sgründing por la cinta transportadora de IKEA. Parecía predestinada a ser un paquete más rumbo al almacén de paquetes olvidados de la nave industrial perdida en un polígono recóndito, que es donde van a parar los muebles de GH. Ella caminaba cual alma en pena de la cama a la mesa y de la mesa al diván del jardín y del diván del jardín vuelta a empezar. 

    Como decía, sólo la sacó de su taciturna existencia la revelación de su secreto (aunque siga siendo una mosquita...muerta). A partir de entonces se ha vuelto una estratega del copón, o eso dicen, total por haber hablado de intentar subir a los que ella piensa favoritos a la palestra. Desde luego, para una vez que espabila, va luego y le da el canguelo máximo y confiesa. Y es que a ella lo que le gusta es el "piki-piki" (Aritz dixit). Junto a Ivy y Marta son las reinas del "piki-piki", es decir, del cuchicheo malintencionado, ese gran protagonista de la edición, sobre todo desde que se subieron a los siete colchones y vieron la vida desde su atalaya. Ver desde arriba siempre da otra perspectiva. Que no? Si lo sabré yo, que antes conducía un todo terreno y no me pasaba lo de los camiones.

    Pero vamos a lo que vamos... Al menos Carolina es una chica sensible. O sensitiva. Que no es lo mismo. Su problema es que no se da cuenta de las caras de horror, incredulidad o descojono que ponen sus compañeros cuando ella habla de sus amigos nocturnos. Pero aliviada de poder contarlo está, eso sí. Desde que lo habla su expresión ha cambiado. Está como más relajada... Como... como si por las noches en lugar de ver muertos tuviera sexo desenfrenado? Pues así. Aunque no me la imagino yo desenfrenada a esta chica...

    Y ahora que ya me he reído un poco de Carolina y su secreto, viene que va a salir el premio gordo.

    Vosotros... cómo me veis? Pensáis que soy una esquizofrénica? Una loca? Que quiero llamar la atención como sea? (Alguien habrá que sí, seguro)

    Os voy a contar un secreto.

    Todo empezó una noche de entrega de los Oscar...
    Cada año en Madrid hacíamos una cena en casa mi hermano y yo e invitábamos a unos amigos para pasar la noche viendo la ceremonia de entrega de los premios.
Esa noche se me ocurrió la genial idea de cocinar un pollo al horno. Lo rellené tanto que cuando quise meterle una pastilla de caldo concentrado ya no le cabía. Pero me empeñé, empujé la pastilla con un cuchillo cebollero y en el intento, mi dedo, la pastilla y el cuchillo quedaron como una brocheta. Al sacar el cuchillo casi me dan el Oscar a los mejores efectos especiales. Sangre por todas partes, yo mareada y mi hermano y un amigo discutiendo si serían dos o tres puntos.
Lo primero que oí al despertar del mareo fue el teléfono.
Era mi padre, desde Alicante. Llamaba para preguntar si ya me había cortado y si había sido muy serio.
Es un tío muy normal, os lo aseguro.

    Segundo asalto.

    Cambiamos de piso (seguíamos estudiando en Madrid), y a las pocas semanas mi hermano me pidió que por una noche intercambiásemos los dormitorios. La razón que me dio fue que su colchón tenía algo raro y quería que yo lo probase. A la mañana siguiente me preguntó cómo había dormido y le contesté que perfectamente. Pero me di cuenta de que no había deshecho su maleta y tenía toda la ropa por la habitación. Desastre de tío pensé...

    Pero siguió sin deshacer la maleta durante semanas. Le pregunté por qué y me dijo que como se iba a casa todos los fines de semana le daba igual. Sí, él se marchaba a casa todos los fines de semana, yo no. Y se pasaba todo el fin de semana llamándome preguntando qué tal estaba, si todo iba bien, si había quedado, si estaba sola...

    Qué pesado tío!!! Todo está bien!!!

    Bueno, yo lo único que notaba es que cada vez que entraba a la cocina estaban todas las puertas de los armarios y todos los cajones abiertos. Pero los cerraba y ya está. Pensé que era una cocina vieja y que los cierres estaban muy usados.

    Acabamos el curso en aquel piso y cuando cerramos la puerta para volver a casa por vacaciones de verano, mi hermano se sinceró conmigo.

    En el piso no habíamos estado nosotros dos solamente. Habíamos sido tres.

    Me contó que empezó viendo una luz tenue en la puerta de su armario, y que poco a poco esa luz fue tomando forma hasta ver una silueta y al final a un hombre de mediana edad, moreno, con camisa blanca y pantalón ancho marrón. Que le reconocería si le viera en una foto. Que tenía pinta de vestir como en los años cuarenta. Que al principio sólo le veía en su dormitorio y por la noche, pero que poco a poco lo veía por toda la casa, incluso por las mañanas cuando se afeitaba podía verle en el espejo porque estaba detrás de él, que por las noches se sentaba a mi lado en el sofá cuando veíamos la tele...

    Al cabo de 15 días, en los informativos de T5, Pedro Piqueras dio la noticia: Habían empezado a construir un parking en la plaza donde estaba nuestro piso, pero habían tenido que parar las obras porque al excavar habían encontrado una fosa común de la Guerra Civil...

    No volvimos a ese piso y nunca más mi hermano ha vuelto a ver a aquel espíritu, o lo que fuera.

    Mi hermano era y sigue siendo escéptico con respecto a estos temas. Nunca ha creído en ello, pero... lo vio, y durante meses.

    Mi cabeza me dice que no debo creer en esas cosas, que son bobadas y que no hay nada científico que demuestre que las almas existen y sobre todo que pueden volver del otro mundo y comunicarse con nosotros. Mi cabeza se ríe, pero mi corazón me dice que tampoco hay nada científico que me demuestre que esto no pueda suceder. Por qué no debería creer a mi hermano y a mi padre?

    La mente puede hacer cosas extraordinarias... Dicen que sacamos muy poco partido a nuestro cerebro, y que hay personas que tienen partes de su cerebro más desarrollada que otras personas. Hay quien piensa de forma diferente y quien tiene capacidades que otros no tienen. Hay quien tiene fe y quien no. Todo es relativo y me gusta pensar que no siempre tenemos que meter la mano en la llaga para creer. Que ser empírico y científico está muy bien. Que la gente que no cree en lo que no puede ver y comprobar es necesaria, que la ciencia ha hecho y demostrado cosas extraordinarias en las que nadie creía o nadie podía imaginar... Así que... quien sabe?

    Yo no pondría la mano en el fuego.

    De todos modos, creo que en la casa de Gran Hermano sólo había un fantasma, que últimamente andaba como alma en pena día y noche, purgando sus muchas metidas de pata. Sólo uno y va al gimnasio.


PK Grosella



16 de octubre de 2015

SORPRESAS ENVENENADAS



   Hay galas que te conducen inexorablemente a no empezar por el principio. Cuando el principio te suena tan manejado y tan pevisible lo mejor es aguantar estoicamente y ver como pasa el tiempo para ver lo que nos podemos encontrar en el camino para que nos sorprenda. Anoche no fue una gala especialmente preparada para las sorpresas. La emoción de ver quien era el expulsado pasó de puntillas muy pronto al comprobarse que el guión ya estaba escrito. La magia (o eso creen algunos) de los porcentajes bailandole el agua a la cadena hace tiempo que dejó de ser sorpresa, la propia estadística y las probabilidades matemáticas suelen tener mucho más de ciencia que un millón de guiones perfectamente preparados. El tiempo lo pone a todo en su sitio si el criterio en que todo está basado es el mero sentido común. Y muchos anoche apelamos a ese sentido común para no dejarnos llevar, para no dejarnos influir por esas burdas triquiñuelas que nos intentan convertir en perfectos idiotas de usar y tirar. El producto huele mal desde hace tiempo y aunque hay gente aún que lo compra, cada día que pasa el número de quien busca algo diferente aumenta a pasos agigantados. 

    Quizás fue por eso que la expulsión de anoche a muchos no nos pilló de sorpresa, como en la vida de Gran Hermano misma también nosotros llevábamos anoche dos guiones escritos, uno por si salía Suso y otro por si salía Quique. El hecho es que nos daba lo mismo, estábamos preparados para todo. Eso de las emociones, los gritos de alegría o la desilusión compartida hace tiempo que pasó a la historia. Muchos ni nos inmutamos al oir al expulsado porque estaba dentro de lo previsible, los porcentajes ya nos habían avisado. Me imagino el teléfono de Gila  en el flagor de la batalla, que dice el enemigo que hemos recibido un voto para Suso, oido, Mercedes que hay un voto para Quique, anotado, vuelve a sonar el teléfono, oido, que para Quique, oido... es como habría que tomárselo si no fuese porque la realidad enmascara cualquier atisbo de humor que le pudiésemos aplicar y si no fuera porque la verdad es mucho más cruel de lo que podemos imaginar. No hace ni puñetera gracia todo lo que está pasando alrededor de Gran Hermano. Pero es lo que han elegido.

   Nunca pensé que podíamos caer tan bajo que incluso controlaran hasta las emociones. El maná caido del cielo en forma de vídeos manipulados lo mismo para ellos significa magia, el contador de los porcentajes para ellos se llama emoción y la decadencia de una presentadora asomada cada jueves al abismo para ellos sigue siendo garantía de éxito. Gran Hermano vive desdes hace cuatro o cinco años en una realidad paralela a la de sus propios seguidores y eso es mala señal. Lo peor no es el horizonte, son las muestras inequívocas de que no se quiere cambiar y reconducir la situación. Y eso da mucha pena.

    Los duelos que nos ponen mientras el reloj corre es un simulación del diferido en que se han convertido las galas. Lo que en otro momento conocimos como la hora de la verdad anoche Suso al entrar a la casa de un plumazo le estampó en la cara a todo ese maravilloso equipo de profesionales un zasca de su propia realidad “me he salvado porque los videos no han aparecido tan malos como yo esperaba”. Lo que para nosotros hacía mucho tiempo que era un secreto a voces anoche saltó por los aires estallándole en sus propias narices, y que sea precisamente el activo por el que ellos mismos han apostado ya lo eleva al surrealismo más absoluto. Pero en realidad es que ya nos daba todo igual. Ni nos inmutamos. Es tal la ingente cantidad de células inmunes que nos han estado inyectando estos últimos años que hasta lo pasamos de largo. O lo que es peor, algunos ya casi lo esperamos.

   Quería irme al grano desde hace varios renglones pero la gala me conduce irremediablemente por el camino de los acontecimientos. Las nominaciones a la cara nos invitó por un momento a la nostalgia, son ramalazos que no se sostienen pero que nos avisan de que aún podría haber esperanza, por unos minutos nos sumergimos en una agradable lectura que nos evadiese de toda la mierda que nos rodeaba, fue un espejismo, durante un rato estuvimos viviendo el Gran Hermano auténtico, el de verdad, sin mentiras ni engaños, a torso descubierto viendo las reacciones airadas de quien se sentia en ese momento traicionado, la cruda realidad nos obligó a disfrutar durante unos momentos ahora sí mágicos. Desgraciadamente la lectura es engañosa. Esos momentos de la gala nos confirmó que el casting en realidad no había sido tan malo, que los malos no son ellos, ni nosotros que en ese momento disfrutábamos de lo nuestro, lo malo de todo lo bueno es que cuando se termina volvemos a la puta realidad. Y es inevitable dejar de pensar en ello. Unos cuantos videos manipulados de Han y Aritz con la consiguiente musiquita de fondo lo estropea todo y nos hace retroceder al agujero negro del más de lo mismo, a esa mercancía caducada en la que se empeñan y empeñan una y otra vez.

    Decía en mi primer párrafo que hay galas que te conducen inexorablemente a no empezar por el principio. Toda la gala y esa supuesta magia superficialmente adornada de vacuas palabras con que la presentadora quería convencernos de lo imposible a través de una entrevista a Quique de promoción amor al concurso llegaban quizás demasiado tardías, es el día a día, el minuto a minuto lo que nos une demasiado para que cada vez que hay programas directos toda nuestra ilusión quieran hacerla saltar irremediablemente por los aires. Y lo consiguen. Tienen los medios. Casi con los créditos saliendo en la parte inferior de la pantalla y mientras nos despedían nos daban la pista del porqué a veces no debiéramos empezar por el principio. La sorpresa nos llegaba en frasco pequeñito, a última hora pero envenenada. La próxima semana podríamos conocer al primero de los finalistas. Y añadió: “hasta la próxima semana”. Nunca había imaginado un final tan cruel.

   Una pequeña frase de útima hora y casi oculta en la despedida nunca había encerrado tanta realidad. Las audiencias no están saliendo como ellos esperaban, normal con tres galas semanales y la sobreexposición del programa al que saturan con pantomimas como la vivida el martes pasado, mala elección de colaboradores que copan la pantalla con surrealistas intervenciones, la manipulación de vídeos y los porcentajes son de un canteo absoluto y que ya ni se preocupan en disimular, el empeño en el carpeteo fácil por testarudez pasando olímpicamente de las posibles estrategias y de lo bueno que pudiese emanar de la propia casa, la insistente apuesta por el perfil equivocado de concursante mediático que divida a la audiencia y al programa en un básico e hipócrita buenos contra malos, el empeño en vendernos una mercancía caducada de historias de amor forzadas que aglutinen a espectadores ávidos de rosa... son muchas, muchas las razones que les están empujando hacia este final precipitado anunciado.

    La apuesta ha sido muy arriesgada. Cuando te lo juegas todo a una carta siempre estarás en peligro y cuando la luz de alarma se enciende, no queda más remedio que sacar el plan de emergencia. También para eso tenían el guión escrito. Suso y Sofía son las claves, Raquel el anzuelo, y nosotros las cobayas. Lo peor es lo precipitada que ha sido la cartelera del desenlace. No se ha tenido el más mínimo reparo en anunciarlo sin sonrojo alguno, Sofía, Han y Aritz. Tres nombres, tres. El duelo entre la navarra y el salvado anoche se nos servirá en plato frio, pero Raquel ya está preparada para culminar la escena. No os alarméis. Durará poco. Solo es un decálogo de intenciones para el broche final. No se ha podido hacer mejor.

O sí. Pero no se ha querido.